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Vuelta al cole en Málaga: cómo preparar a los niños para adaptarse a la rutina sin agobios
"No existen medidas mágicas. Lo importante es recuperar, poco a poco, los buenos hábitos y mantenerlos", dice Miguel Marcos, director médico y jefe del Servicio de Medicina Interna de Quirónsalud Málaga.
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El regreso de las vacaciones devuelve el despertador, los horarios y las obligaciones cotidianas tras varias semanas de sueño alterado, comidas fuera de casa y menos ejercicio. Los especialistas del Hospital Quirónsalud Málaga aconsejan no recuperar todos los hábitos de golpe y optar por una transición gradual.
El doctor Miguel Marcos, director médico y jefe del Servicio de Medicina Interna del centro, plantea la vuelta a la rutina como una oportunidad para retomar hábitos saludables y sostenerlos durante el resto del año.
El médico lo resume sin rodeos, "No existen medidas mágicas. Lo importante es recuperar, poco a poco, los buenos hábitos de alimentación, descanso y ejercicio físico y mantenerlos en el tiempo".
Uno de los principales cambios del verano afecta al descanso. En los últimos días de vacaciones conviene adelantar de forma escalonada la hora de acostarse y de levantarse, en lugar de recuperar el horario habitual de una sola vez el primer día de trabajo.
En adultos, el objetivo sigue siendo dormir entre 7 y 8 horas, con cenas ligeras unas 2 horas antes de irse a la cama. Esta adaptación gradual reduce el cansancio de los primeros días y suaviza el regreso a las obligaciones laborales y familiares.
Ni dietas restrictivas ni ejercicio intensivo
Los helados, los aperitivos y los alimentos procesados ganan presencia en verano. El médico recomienda recuperar una alimentación equilibrada, con más fruta, verdura, cereales y productos frescos, y reducir aquello que se ha consumido en exceso. El objetivo no pasa por compensar esas semanas con dietas muy restrictivas, sino por retomar hábitos que puedan mantenerse en el tiempo.
La misma prudencia se aplica al ejercicio. Tras un periodo de menor actividad, condicionado además por el calor, retomar de golpe el mismo volumen o intensidad favorece las molestias y las lesiones. La recomendación es aumentar la actividad de forma progresiva según la edad y la condición física.
En adultos jóvenes resulta especialmente beneficioso combinar ejercicio cardiovascular y entrenamiento de fuerza. En edades más avanzadas, caminar y mantener ejercicios de fuerza adaptados constituye una buena combinación. La actividad física aporta además beneficios que van más allá de lo físico, ya que favorece el bienestar emocional y la socialización.
Septiembre, un buen mes para revisar la salud
Marcos, que también dirige los Servicios Médicos de Unicaja Baloncesto, recuerda que los reconocimientos médicos no son exclusivos de los deportistas profesionales. Una revisión adaptada a cada persona permite conocer el estado general de salud e identificar factores de riesgo que pueden pasar inadvertidos.
Entre esos factores figuran la hipertensión arterial, el colesterol elevado, la diabetes, el tabaquismo, el sedentarismo o el exceso de peso, sobre los que en muchos casos se puede actuar cambiando los hábitos de vida. En función de la edad y los antecedentes, el especialista puede recomendar una analítica y otras valoraciones específicas.
La vuelta al cole, también de forma anticipada
Esta recuperación progresiva se traslada a los más pequeños. El doctor Manuel Baca, jefe del Servicio de Pediatría del hospital, recuerda que "los niños son especialmente sensibles a los cambios de rutinas, por lo que es conveniente anticiparlos y evitar que el paso de las vacaciones al curso escolar se produzca de forma brusca".
En los días previos conviene adelantar los horarios de sueño y comidas y volver a una organización cotidiana parecida a la del curso. También ayuda preparar el regreso desde el punto de vista emocional, con gestos como hablar del colegio con naturalidad, recordar a compañeros y profesores o implicar a los niños en la preparación de la mochila.
Los primeros días pueden aparecer cansancio, irritabilidad o cierta resistencia a los horarios. Mantener rutinas previsibles y conceder un periodo razonable de adaptación facilita la transición, según el pediatra.
El inicio del curso sirve además para comprobar que el niño afronta los meses siguientes en buenas condiciones. Entre las revisiones de interés está la de los pies, sobre todo ante alteraciones en la pisada o molestias al caminar.
El Servicio de Podología, dirigido por el doctor Juan Carlos Carrera, valora la pisada y el equilibrio y analiza la marcha cuando está indicado. El calzado escolar debe ser cómodo, flexible, transpirable y estar bien ajustado a la talla del niño.
Adultos y niños afrontan en septiembre cambios distintos con una recomendación común, anticiparse y recuperar las rutinas de forma progresiva. Regular el sueño, retomar una alimentación equilibrada y la actividad física y atender el estado de salud permite empezar la temporada de una manera más saludable. La rutina no significa solo volver a las obligaciones, es también una oportunidad para volver a cuidarse.