Montaje de un reloj y de la doctora Mariló Padial.
El cambio al horario de invierno llega esta madrugada: el truco de una médica malagueña para que tu cuerpo no lo note
“El cuerpo necesita un breve periodo de adaptación. No hay que alarmarse, pero sí cuidar los hábitos saludables para que ese proceso sea lo más llevadero posible”, asegura la doctora Mariló Padial.
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La madrugada de este sábado 25 al domingo 26 de octubre, la hora cambiará. Los relojes se retrasarán una hora para dar la bienvenida al horario de invierno. Por ello, la doctora Mariló Padial, vocal de Atención Primaria del Colegio de Médicos de Málaga, da varios consejos para minimizar los efectos de este cambio sobre la salud y facilitar la adaptación del organismo.
“El cambio horario puede provocar alteraciones leves del sueño, cansancio, irritabilidad o falta de concentración durante unos días, especialmente en personas mayores, niños o quienes ya padecen trastornos del sueño”, explica Padial.
Por ello incide en que “es importante prepararse con antelación y escuchar a nuestro cuerpo” y tener cada día en cuenta que “la base de una buena salud está siempre en la prevención”.
Entre las principales recomendaciones de esta profesional destacan:
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Ajuste gradual de horarios. Ir acostándose y levantándose 15 o 20 minutos más tarde cada día ayuda a que el cuerpo se adapte mejor al nuevo horario.
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Cuidado del sueño. Mantener rutinas regulares y evitar trasnochar el domingo del cambio facilita que el reloj biológico se sincronice antes.
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Aprovechar la luz natural. La exposición a la luz durante la mañana contribuye a reajustar el ritmo circadiano, mejorando el estado de ánimo y el descanso nocturno.
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Cuidado de la alimentación. Es recomendable evitar comidas copiosas por la noche y mantener un horario regular para las comidas.
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Actividad física. El ejercicio realizado en las primeras horas de la mañana favorece el sueño y mejora el bienestar general.
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Ser paciente con el cuerpo. Es normal sentir cierto cansancio o irritabilidad durante los primeros días posteriores al cambio horario.
“El cuerpo necesita un breve periodo de adaptación. No hay que alarmarse, pero sí cuidar los hábitos saludables para que ese proceso sea lo más llevadero posible”, concluye la doctora Padial.