A la izquierda, Fernanda Magallanes y su hija, Carolina López; a la derecha, Juan Grosso.
El auge de las empanadas argentinas en el centro de Málaga: rápidas, artesanas y cada vez más populares
Negocios como El Ceibo y Don Gaucho han convertido a los productos argentinos en un reclamo cada vez más popular entre malagueños y turistas.
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Málaga tiene un imán invisible que atrae a los argentinos. Tres de ellos son Fernanda Magallanes, su marido, Claudio López, y su hija, Carolina López. Los tres son una familia emprendedora que dejó su Buenos Aires natal para buscar un destino frente al mar donde empezar una vida de nuevo. Málaga los enamoró a primera vista y compraron el local donde se levanta El Ceibo, un templo de las empanadas argentinas, el mate, los vinos y las chuches que recuerdan a la infancia.
Los comienzos exigieron paciencia. Claudio tuvo que regresar a Argentina durante seis meses y dejar a su mujer e hija al frente del timón. Al regresar en julio de 2024, cambiaron la imagen, ampliaron la mercadería y tomaron una decisión crucial: las empanadas las harían ellos mismos. Hoy ya cuentan con dos espacios: la tienda junto al Thyssen y otro local con obrador en Calle Ferrándiz.
“A la gente le gustan mucho los productos argentinos, el mate y las propiedades que tiene. No solo vendemos yerba mate, también las bombillas (sorbete), galletas y productos de la infancia de los argentinos”, explica Magallanes. De hecho, turistas que han visitado Argentina vienen buscando esos productos.
Tienen más de veinte sabores de empanadas. El surtido abarca las de chorizo criollo, jamón y queso, carne, queso y cebolla y otras como las de queso de cabra, que son más locales. “Le decimos al cliente que es una tienda argentina, hay pocas cosas malagueñas en realidad, aunque tratamos de tener vinos como el Quitapenas y torrijas para Semana Santa”.
Los ingredientes de los productos son frescos. “Usar cebolla picada y congelada nos facilitaría mucho el trabajo y nos lo haría más barato. Al comprar la cebolla cruda y hacer todo el proceso nosotros, nos lleva mucho más tiempo y dinero, pero preferimos hacer la mitad de empanadas y que sean caseras. El sabor que logramos es más argentino”, destaca Claudio López, y afirma que desde las ocho de la mañana está en el obrador de lunes a sábado. El coste que comporta la materia prima y el tiempo que lleva elaborarlas hacen que las empanadas sean únicas.
“La empanada de jamón y queso es la más vendida en Málaga; en Argentina, sin embargo, es la de carne y la de jamón y queso, la segunda. La de chorizo criollo también se vende”, comenta la hija de ambos. La de jamón y queso, explica, es la más básica y es frecuente que los niños se paren e, incluso, que se lleven una de pollo al curry. “Mi favorita coincide con la de los turistas”, asegura ella.
El mate, más que una bebida, es un símbolo de compañía. “Lo compra gente de Checoslovaquia, les compartimos mate para que lo prueben, les explicamos qué yerba es mejor para principiantes”, explica Claudio López, en alusión a una infusión que no es igual que el té, se distribuye a lo largo del día y es más saludable que el café. “Es muy común entre los estudiantes, te pones a estudiar y siempre con el mate como acompañante”, afirma su hija.
Un ferretero, amigo de Claudio, pasa cada semana por su paquete de yerba mate. ¡”Pelao, ¿qué estás tomando?”, le suelta al ver el recipiente. Es entonces cuando saca un trapito con alcohol para desinfectar la bombilla y compartir la infusión. “Los catequistas del Sagrado Corazón se han sumado al rito. En Málaga es como la caña y la tapa: una excusa para encontrarse”.
En Don Gaucho, los retratos de Maradona y la camiseta de Messi con el número 10 dan cuenta de que en su interior hay un gran amor por Argentina. Juan Gross es el capitán de esta empresa que empezó en 2003 fabricando productos de marca propia en Mijas, aunque luego se fueron a Campanillas. Debido al éxodo de argentinos que hubo en Málaga, pensaron que era viable abrir una boca de venta en el centro.
En plena calle San Juan, viven una gran sinergia entre el público, la gastronomía argentina y sus productos. “Manejamos tanto los de importación como artículos emblemáticos propios. Aparte de esta, tenemos otra en Barcelona, aunque esta funciona solo como tienda”.
A Don Gaucho la pandemia le pilló de frente y la encararon con la web. “La lanzamos en 2019 y pudimos aguantar maximizando ventas por ahí. Ahora la estamos relanzando”. Las empanadas no las venden de forma online, solo presencialmente y en la tienda de Málaga.
Están hechas con recetas 100% argentinas. “No estoy en el obrador, las fabrica un obrador externo que cuenta con sus licencias y permisos, ellos nos las proveen y las comercializamos en nuestra tienda”. Es un producto que, además, atrae la atención del turismo, un snack saludable, económico y que no tiene un público específico.
Vinos, paquetes de yerba mate y el retrato de Maradona en Don Gaucho.
“No hay una hora fija a la que la compren, viene gente que almuerza o trabaja por la zona y cuando tiene un descanso, aprovechan para comprarse algo”. La empanada suelta vale 3 euros, pero tienen una oferta de 2 por 6 euros que incluye una bebida cualquiera. La que más se vende es la de carne.
El volumen de ventas está en manos del turismo: hay días malos y otros que entra un contingente de extranjeros y se vende más. “Para atraer clientes no nos enfocamos en promocionar la empanada por redes sociales, las usamos más bien para dar a conocer la marca y las tiendas. Las empanadas son un añadido más que tenemos.
Además de empanadas, venden chimichurri, una salsa típica argentina que es de producción propia. También lo son los alfajores y el dulce de leche Don Gaucho. “Importamos todo tipo de yerba mate y vendemos los mates y las bombillas; lo compran tanto extranjeros como argentinos que viven en Málaga.
“Cuando emigré a España hace 24 años, con 22, tomaba mate y la gente pensaba que era algún alucinógeno. Hoy se sabe que es inseparable en Argentina, Paraguay, Brasil y Uruguay, sobre todo Uruguay”. Allí es donde más mate toman, pero los argentinos son los mayores productores por una cuestión de extensión de tierra, ya que crece de forma natural en la Mesopotamia argentina y en las provincias de Corrientes y Misiones.
Los precios de los recipientes varían en función del material. El mate tradicional es una calabaza revestida en cuero con terminaciones en acero; es un trabajo artesanal y eso lo encarece, pero tenemos mates de metal o acrílico.
A modo de decoración, es fácil clavar los ojos en una réplica de la camiseta que usó Maradona en el Mundial de España de 1982, otra de las últimas que usó en el de Estados Unidos en 1994 y una original de Argentinos Juniors.
El término “gaucho” es como el cowboy de Sudamérica: la persona que trabaja con el ganado y en las grandes extensiones de llanura en Argentina, encargándose del trigo, la soja y los animales.
La realidad de emprender en el centro de Málaga
El alquiler ronda los 1.000 euros, pero está satisfecho con el propietario del local: “Se ha portado muy, muy bien conmigo y nos hace el favor para no subirnos el precio de golpe”.
“Soy un absoluto agradecido a España, vivo aquí desde hace 24 años, pero los tiempos no son fáciles si lo comparamos con la España que yo conocí cuando llegué. Viví la España que iba desde el 2002 hasta el 2009; antes de la crisis inmobiliaria. Diría que la España actual tiene más recesión y menos flujo económico. Cuesta mucho más sacar todo adelante”.
A pesar de todo, cada día El Ceibo y Don Gaucho levantan la persiana con la misma ilusión de siempre. Cada día ofrecen una parte de su cultura a los turistas. ¡Y que no falte el mate!