Imagen de archivo de Úbeda (Jaén).
La ciudad española Patrimonio de la Humanidad perfecta para una escapada: un conjunto monumental del siglo XVI
Basta con dejarse llevar por sus calles empedradas para ir descubriendo, casi sin pretenderlo, palacios de piedra dorada, iglesias centenarias y bonitas plazas.
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Andalucía cuenta con una ciudad renacentista declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco cuyo casco histórico es uno de los conjuntos arquitectónicos del siglo XVI mejor conservados de toda Europa. Hablamos de Úbeda, una de las joyas de la provincia de Jaén que destaca por su historia y cultura.
Todo su tesoro monumental cabe en un paseo tranquilo. Basta con dejarse llevar por sus calles empedradas para ir descubriendo, casi sin pretenderlo, palacios de piedra dorada, iglesias centenarias y bonitas plazas, obra del reinado de Carlos V.
Y es precisamente Carlos V el hilo conductor de todo lo que se ve en Úbeda. Francisco de los Cobos, secretario personal del emperador y ubetense de nacimiento, decidió en el siglo XVI invertir su influencia y su fortuna en transformar su ciudad natal en un escaparate del poder y del arte renacentista.
Para ello contó con Andrés de Vandelvira, el arquitecto que definiría para siempre la piedra de Jaén, y el resultado fue una ciudad con uno de los conjuntos monumentales más impresionantes.
El epicentro de esa ambición se llama Plaza Vázquez de Molina, y es el lugar donde hay que detenerse más tiempo. La Sacra Capilla del Salvador preside el conjunto con una fachada plateresca de gran riqueza de detalles.
Frente a ella, el Palacio de las Cadenas, hoy sede del Ayuntamiento, y el antiguo Palacio del Deán Ortega, reconvertido en Parador Nacional, completan un escenario único.
Más allá de la plaza principal, el casco antiguo reserva otras paradas imprescindibles. La Iglesia de Santa María de los Reales Alcázares, con su claustro gótico pegado a lo que fueron las murallas de la ciudad.
Y el Hospital de Santiago, un edificio monumental y proporcionado que los propios ubetenses lo llaman el Escorial andaluz.
La visita se completa inevitablemente en la mesa. El aceite de oliva virgen extra de la zona, reconocido entre los mejores del mundo, aparece en cada plato de la cocina local: en el ochío, en las migas, en los andrajos.
Para quien quiera aprovechar al máximo el viaje, Baeza está a diez minutos en coche. También renacentista y Patrimonio de la Humanidad, su combinación con Úbeda convierte cualquier fin de semana en una de esas escapadas que se recuerdan durante años.