Calle de Pampaneira.
El pequeño pueblo donde se elabora uno de los mejores chocolates artesanos de España: "Más de 40 variedades"
Forma parte del distintivo 'Pueblos más bonitos de España' y cuenta con otras especialidades como la cerámica y las jarapas.
Más información: El pueblo medieval declarado Conjunto Histórico con una alcazaba del siglo XI: es famoso por sus casas cueva
Los pueblos de la Alpujarra Granadina destacan por su combinación de paisajes montañosos, calles empedradas y una profunda tradición artesanal. Son conocidas sus cerámicas y los textiles, así como productos gastronómicos como quesos, miel o chocolate.
Uno de los municipios conocidos por su tradición chocolatera es Pampaneira, donde una empresa trabaja desde hace más de tres décadas este producto de manera artesanal.
Abuela Ili Chocolates, una chocolatería artesanal, cuenta con más de 40 variedades de este producto, ofreciendo desde tabletas clásicas hasta mezclas más atrevidas con frutos secos, higos o frutas locales.
Además, cuenta con un Museo del Chocolate, donde los visitantes pueden conocer la historia del cacao y observar parte del proceso de elaboración artesanal.
Más allá del chocolate, Pampaneira es un lugar que invita a pasear y descubrir su riqueza cultural y natural.
Entre los lugares que no se pueden dejar de visitar está la Iglesia de Santa Cruz, que aunque construida tras la expulsión de los moriscos, se integra con armonía en el paisaje urbano. Desde su plaza se obtienen vistas impresionantes de los barrancos y de los pueblos vecinos de la Alpujarra.
Otro punto de interés es el Museo de Artesanía, donde se pueden ver jarapas, mantas de lana tejidas a mano, y otros productos típicos de la región, todos elaborados por artesanos locales.
Pasear por la Calle Real y la Calle Agua permite descubrir rincones escondidos, pequeños patios y detalles de arquitectura que delatan la influencia andalusí.
Gran parte del comercio local gira en torno a la producción y venta de artesanías como las jarapas (alfombras de colores tradicionales) y las cerámicas; donde también hay una abundante oferta de especialidades gastronómicas como el jamón de Trevélez, miel y el vino de estas tierras granadinas.
La primavera y el otoño son las estaciones ideales para disfrutar de temperaturas agradables y colores espectaculares del paisaje, aunque cada época del año tiene su propio encanto.
La localidad, de 300 habitantes, ha recibido galardones como el Primer Premio Provincial de Embellecimiento de Pueblos (1976) y, por dos veces (1977 y 1978), el Premio Nacional de Turismo de Embellecimiento y Mejora de los Pueblos Españoles. Además, forma parte de los Pueblos Más Bonitos de España.