No habrá VAR para decidir cuál emociona más. Tampoco penales que resuelvan una historia escrita durante siglos. La final del Mundial entre Argentina y España comienza mucho antes del pitido inicial. Empieza en los paisajes, en la cultura, en la gastronomía y en esa forma tan particular que ambos países tienen de conquistar al visitante. Esta vez, el balón rueda sobre un mapa.

Argentina sale a la cancha con 47 millones de argentinos en el arco.

La defensa la forman, la montaña más alta de América Latina, el "Aconcagua", con 6.960 metros de altura en Mendoza, el "cerro de 7 colores en Purmamarca", , el primer puerto autónomo de la Argentina, el Puerto de Bahía Blanca (mi ciudad natal y la de Lautaro Martínez) y Rosario, famosa por el monumento a la bandera, y lugar donde nació el mejor futbolista de la historia: Lionel Messi, capaz de convertir cada jugada en una postal inolvidable.

En el mediocampo, el sensual baile del Tango, el "Rock Nacional Argentino" y el escritor más universal: Jorge Luis Borges.

Y en la delantera gastronómica, 3 clásicos "argentos": el famoso "asado argentino", el "choripan" y el delicioso "dulce de leche".

España sale a la final con 49 millones de habitantes defendiendo la portería.

En la defensa, la Sagrada Familia, en Cataluña, la Catedral de Santiago de Compostela, en Galicia, el monumento más visitado de España, con casi 3 millones de turistas, la Alhambra de Granada, y la Mezquita-Catedral de Córdoba, ambas, en una potencia turística mundial como es Andalucía, que recibió la friolera de 38 millones de turistas el año pasado.

En el centro del campo dominan el balón con el arte del "Baile Flamenco", la figura universal del pintor malagueño "Pablo Ruiz Picasso" y la fiesta más famosa de muchas, los Sanfermines en Pamplona,.

Y en la delantera, la gran gastronomía gourmet, orgullo español si los hay, como son: la deliciosa "Paella", el inigualable "Jamón Ibérico" y la gran seña de identidad universal marca España: la Tortilla de Patatas.

El partido es un intercambio constante de emociones. Messi conduce el balón entre los glaciares patagónicos mientras Lamine responde con regates que atraviesan callejuelas medievales y playas mediterráneas.

Julián Álvarez presiona alto como el viento en la Patagonia; Pedri distribuye el juego con la misma elegancia con la que el sol ilumina las hermosas Islas Canarias. Cada gol es una invitación a viajar; cada asistencia, un billete de ida y vuelta.

En esta final hemos ganado todos. Primero, porque ambos equipos tienen un idioma común: el Español. El mismo que no autorizó en las primeras conferencias de prensa la FIFA, mirá tú por dónde... Los invito a que aprendan nuestro hermoso idioma, que lo hablamos, ORGULLOSAMENTE, más de 700 millones de personas en el mundo.

Este partido lo ganará el viajero que descubra que Argentina y España comparten mucho más que el idioma en común, comparten jugar muy bien al fútbol, son pueblos hermanos, que hacen culto de la amistad y de la familia, y que se respetan mutuamente. Y abren sus brazos para recibir al otro. Como históricamente Argentina recibió a millones de personas que se fueron a buscar un porvenir allá, y hoy en día, muchos familiares de aquellos regresan a España.

Son países que ENAMORAN. Uno con la inmensidad de sus paisajes; el otro, con siglos de historia concentrados en cada rincón. Ambos convierten cada visita en un recuerdo imborrable.

Cuando el árbitro señale el final del partido, el marcador será lo de menos. El vencedor será el turismo. Porque hay partidos que terminan en noventa minutos, pero hay destinos y países como España y Argentina, que permanecen para siempre en la memoria.

Finalmente, que el árbol no nos tape el bosque. Es SÓLO un partido de fútbol en el que uno ganará y otro, supuestamente, perderá, salvo que seas "ARGEÑOL" como yo, que tengo esposa e hija ESPAÑOLA. Entonces , ya hemos GANADO, pase lo que pase. (Lo saben cada uno de mis queridos amigos españoles y argentinos, que en privado, ya se los he comentado.)

Eternamente agradecido a Málaga ...es Mundial a la cual represento con orgullo de ser un "argentino boquerón".

A Andalucía, que hemos hermanado con América Latina a través del Foro Iberoamericano de Turismo SOStenible en el que ya llevamos 7 ediciones, y EL ESPAÑOL de MÁLAGA es uno de nuestros grandes aliados como partners estratégicos.

Que gane el mejor, que gane el fútbol, pero sobre todo, que gane el Turismo , la Cultura y la Gastronomía de una potencia turística mundial como es España o de una potencia mundial futbolística como es Argentina.

Yo soy ARGEÑOL, ARGEÑOL, ARGEÑOL !!!