Aeropuerto de Málaga.
El aeropuerto de Málaga, una pequeña ciudad conectada con 42 países que mueve en dos días la población de Marbella
La infraestructura alcanza los 107.000 pasajeros en una jornada, tiene capacidad agregada para 9.800 viajeros por hora y emplea a entre 10.000 y 11.000 personas durante el año.
Más información: El aeropuerto de Málaga quiere arrancar su gigantesca obra de ampliación en 2029
El aeropuerto de Málaga ya es, por volumen de actividad, una pequeña ciudad. Más de 107.000 pasajeros pasaron por sus instalaciones en una sola jornada este verano, el récord alcanzado durante la temporada, mientras que en los días de mayor movimiento se superan los 100.000 viajeros diarios.
Son magnitudes que permiten hacerse una idea de la dimensión que ha alcanzado el Aeropuerto de Málaga-Costa del Sol y de la presión que soportan sus instalaciones en las jornadas punta.
La comparación con los municipios de la provincia ayuda a visualizarlo. En dos días, el volumen de pasajeros equivale aproximadamente a toda la población de Marbella, mientras que en una sola jornada puede alcanzar una cifra similar a la población de Mijas.
Es la referencia utilizada por el nuevo director del aeropuerto, Sergio Millanes, para explicar la responsabilidad que supone gestionar una infraestructura de estas dimensiones.
El aeródromo tiene además una capacidad agregada de unos 9.800 pasajeros por hora, según el cálculo que realiza Aena a partir de las capacidades horarias de los diferentes sistemas.
Millanes, que tomó las riendas de la infraestructura hace algo menos de tres meses, precisa que su funcionamiento no depende únicamente de sumar esa capacidad, ya que determinados puntos pueden convertirse en un cuello de botella antes que otros.
Una imagen del aeropuerto de Málaga.
De hecho, pone como ejemplo que puede haber más dificultades en los filtros durante una jornada de 80.000 pasajeros que en otra de 100.000, dependiendo de cómo se distribuya el tráfico.
Durante el conjunto del año trabajan en el aeropuerto entre 10.000 y 11.000 personas, una cifra que lleva a su director a definirlo directamente como "una pequeña ciudad".
La dimensión internacional también ha seguido creciendo. Durante la temporada de verano el aeropuerto ha estado conectado con 42 países, frente a los 40 con los que tuvo servicio en el conjunto de 2025, y ha contado con 54 aerolíneas. La oferta estival alcanza las 262 rutas, con nuevas conexiones y aumentos de capacidad en distintos mercados.
Millanes considera especialmente relevante esa diversidad de compañías. El aeropuerto no depende así de un único operador o de un grupo reducido de aerolíneas, lo que, a su juicio, permite reducir riesgos y mantener una senda de crecimiento más diversificada. Las perspectivas para nuevas rutas son además positivas, aunque el director reclama cautela a la hora de anticipar las cifras concretas de pasajeros para los próximos meses.
El dato más llamativo llega precisamente al hablar de la capacidad actual. Millanes sostiene que "con lo que tenemos ahora podemos absorber más de 36,5 millones" de pasajeros al año.
La afirmación resulta relevante porque muestra que la gran ampliación que prepara Aena no responde únicamente a una situación de falta de capacidad inmediata.
El aeropuerto mantiene una evolución positiva del tráfico y el objetivo es anticiparse al crecimiento previsto para los próximos años y décadas, evitando que sus instalaciones terminen convirtiéndose en un obstáculo para el territorio.
"Lo que queremos es garantizar que el aeropuerto nunca sea un obstáculo para el territorio", explica Millanes. El objetivo es que la infraestructura pueda seguir acompañando el crecimiento de Málaga sin convertirse en “un embudo” o en un factor limitador.
La gran ampliación de 1.500 millones
Ese es el contexto en el que se plantea la gran transformación del aeropuerto. La ampliación está valorada en unos 1.500 millones de euros y se encuentra todavía en fase de proyecto. La actuación está concebida con un horizonte de 20 o 30 años y no se limita a aumentar la superficie disponible, sino que pretende actuar sobre los diferentes sistemas y flujos que intervienen en el funcionamiento del aeropuerto.
Aena está definiendo todavía cuánto crecerá cada uno de esos subsistemas, entre ellos el espacio destinado al control de pasaportes y los filtros de seguridad. También se prevén mejoras en las zonas de embarque y en los equipos utilizados en la operativa aeroportuaria. La intención, según explica Millanes, es atacar los distintos puntos que ya se han identificado como susceptibles de mejora.
El proyecto incluye actuaciones sobre el campo de vuelo. Entre ellas está el desdoblamiento de la calle de rodaje que conecta las dos pistas, que actualmente funciona con un único carril de doble sentido. Con la configuración actual, explica el director, dos aeronaves no pueden cruzarse en ese punto.
La magnitud de la actuación explica también el plazo previsto. La planificación de Aena sitúa en 2029 el posible comienzo de las obras, aunque Millanes recalca que todavía deben completarse varias etapas antes de llegar a ese momento. Una vez iniciados los trabajos, la previsión que maneja es que tengan una duración aproximada de siete años.
La ampliación se plantea, por tanto, con un horizonte mucho más amplio que el de los récords actuales. La idea es que el aeropuerto pueda absorber el crecimiento futuro y, al mismo tiempo, mejorar sus condiciones de funcionamiento antes de que la presión sobre determinados puntos del sistema pueda convertirse en un problema.
Accesos y ferrocarril
La transformación no se circunscribe a lo que ocurre dentro de la terminal. El proyecto ha tenido en cuenta también el potencial crecimiento ferroviario y contempla reservas de espacio para las infraestructuras que puedan ser necesarias en el futuro, aunque las decisiones sobre estas actuaciones no corresponden a Aena.
Con las carreteras, la posición del aeropuerto es similar. Millanes reconoce que existe preocupación por la falta de determinadas infraestructuras de acceso porque el objetivo es ofrecer el mejor servicio posible a los usuarios. "Cuantas más opciones de acceso, mejor", resume.
En el caso del acceso norte, el director asegura que la parte que correspondía ejecutar al aeropuerto ya está hecha y que Aena queda a disposición de las administraciones competentes para el desarrollo del resto de las actuaciones.