Imagen de la Avenida Valle Inclán, en Málaga.

Imagen de la Avenida Valle Inclán, en Málaga. Google Earth

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Málaga prepara la gran transformación de Valle-Inclán y reserva 26,8 millones para su soterramiento

La actuación prevé un paso inferior para la vía principal y un ramal soterrado para facilitar el acceso al Centro desde la zona de Torremolinos. El Ayuntamiento distribuye la financiación hasta el año 2030.

Más información: Málaga avanza en su plan para soterrar parte de Valle Inclán: la avenida tiene 3 km y soporta más de 55.000 coches diarios

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Las claves

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El Ayuntamiento de Málaga destina casi 26,8 millones de euros al soterramiento de la avenida Valle-Inclán.

La actuación incluye la construcción de un paso inferior y un ramal soterrado para mejorar el acceso al Centro desde Torremolinos.

Se busca mejorar la circulación, la seguridad peatonal y la conexión entre las barriadas de Miraflores y Carlinda.

La avenida Valle-Inclán soporta más de 55.000 vehículos diarios y conecta varios puntos clave del norte de Málaga.

El Ayuntamiento de Málaga empieza a sentar las bases de la que está llamada a convertirse en una de las grandes transformaciones viarias de la ciudad en los próximos años: el soterramiento de la avenida Valle Inclán.

Con el objetivo de activar el desarrollo de esta operación, la Junta de Gobierno Local ha aprobado este martes la modificación del Plan Cuatrienal de Inversiones del Presupuesto municipal de 2026 para encajar la financiación de esta obra, cuyo presupuesto se estima en casi 26,8 millones de euros (IVA incluido).

La programación económica aprobada reserva 896.500,68 euros para 2027, 9.053.709,06 euros para 2028 y 16.021.423,99 euros para 2029. El importe restante hasta completar la inversión total se incorporará en la anualidad de 2030.

La actuación tiene como objetivo transformar la actual intersección de Valle-Inclán mediante la construcción de un paso inferior para la vía principal y un ramal soterrado para facilitar el acceso hacia el Centro desde la zona de Torremolinos, según la descripción municipal del proyecto.

Más allá de la mejora de la circulación, la intervención pretende cambiar la configuración urbana del entorno, con una regeneración de la superficie que permita mejorar la conexión peatonal entre las barriadas de Miraflores y Carlinda y aumentar la seguridad de los desplazamientos a pie.

Una avenida con más de 55.000 vehículos diarios

La actuación se plantea sobre uno de los principales corredores transversales de Málaga capital. La avenida Valle-Inclán cuenta con aproximadamente 3 kilómetros de longitud y conecta distintos puntos estratégicos del norte de la ciudad.

Según los datos manejados por el Ayuntamiento, esta vía soporta una intensidad media diaria de unos 25.000 vehículos en sentido oeste y 30.700 vehículos en sentido este.

El ámbito de actuación se extiende entre la intersección de Valle-Inclán con el Camino de Suárez, la avenida Martínez Maldonado y los accesos hacia Carlinda, San Alberto y La Corta.

La avenida dispone de cinco grandes intersecciones principales desde el oeste hacia el este:

  • Conexión con la autovía MA-20
  • Camino de Suárez
  • Avenida Simón Bolívar
  • Avenida de La Palmilla
  • Avenida Jorge Silvela

El objetivo del proyecto es reorganizar los movimientos actuales del cruce para mejorar la fluidez del tráfico, manteniendo los accesos a las calles confluyentes y reduciendo los conflictos entre vehículos y peatones.

La actuación comenzó a tomar forma en octubre de 2025, cuando el Ayuntamiento adjudicó a la empresa Cemosa la elaboración de las bases técnicas que acompañarían al futuro pliego de condiciones para la contratación del proyecto constructivo.

La fórmula elegida por el Ayuntamiento será un contrato mixto de proyecto y obra, con una duración estimada de 31 meses: nueve meses para la redacción y visado del proyecto constructivo y 22 meses para la ejecución de los trabajos.

La intervención no se limita a resolver un problema de tráfico. El planteamiento municipal incorpora una transformación del espacio en superficie una vez ejecutado el soterramiento.