Así le dejaron la cara a la víctima.

Así le dejaron la cara a la víctima. CEDIDA A EL ESPAÑOL DE MÁLAGA

Málaga ciudad

La hermana del hombre al que le rajaron la cara en Cristo de la Epidemia: "Hace falta más vigilancia; no es algo aislado"

La familia pide colaboración ciudadana para localizar al atacante, aún sin detener, y advierte de otros casos similares y de que "cualquiera podemos ser víctimas".

Más información: Nuevo incidente con arma blanca en Málaga: rajan la cara a un hombre de 45 años en Cristo de la Epidemia

Publicada
Las claves

Las claves

Un hombre de 45 años fue agredido con un corte en la cara mientras esperaba para entrar a trabajar en la calle Cristo de la Epidemia de Málaga.

La familia descarta que el ataque sea un ajuste de cuentas o robo, y recalca que no hubo forcejeo ni conversación previa con el agresor.

El agresor, aún no detenido, había intentado robar minutos antes a otra persona en la misma zona; la familia pide colaboración ciudadana para localizarlo.

La hermana de la víctima reclama mayor vigilancia y denuncia la falta de atención sanitaria y psicológica tras la agresión.

No quiere salir a la calle. No come. No duerme. Ni una semana después de que un desconocido le rajara la cara mientras esperaba sentado en un banco para entrar a su turno de noche en el trabajo, el hombre de 45 años atacado en la calle Cristo de la Epidemia de Málaga arrastra un miedo del que no logra deshacerse.

"Está muy hundido", relata su hermana a EL ESPAÑOL de Málaga. La marca que le va a quedar en el rostro y el recuerdo de aquella noche le impiden, de momento, retomar su vida normal.

Los hechos ocurrieron el día de San Juan, el pasado 24 de junio, sobre las 23.50 horas. La familia ha querido contar lo ocurrido para desmentir que detrás del ataque exista cualquier tipo de ajuste de cuentas o una causa concreta, como han podido leer en los siempre tan malévolos comentarios de las redes sociales.

"Que la gente tenga claro que lo triste de todo esto es que le puede pasar a cualquier persona, es lo que queremos denunciar y por eso hemos decidido dar nuestra versión", asegura la hermana.

Insiste en que no hubo móvil alguno. El agresor no llegó a pedirle la cartera ni intentó robarle, no mediaron palabras y tampoco hubo forcejeo previo. Simplemente le agarró la cara y le rajó con un arma la mejilla entera, como se observa en la imagen que preside este artículo.

Según su relato, su hermano entraba a trabajar a medianoche. Minutos antes de la brutal agresión se había cruzado de frente con un hombre que le resultó extraño por vestir una sudadera pese al calor de estos días.

Como faltaban todavía unos minutos para entrar a trabajar, se sentó en un banco a apenas unos metros de su puesto de trabajo y echar un vistazo al móvil. Fue entonces cuando notó que alguien le colocaba una mano en la cara por detrás. En un primer momento pensó que se trataba de un conocido, algún compañero gastándole una broma.

Sin embargo, al sentir la fuerza y girar la cabeza reconoció, por la ropa, al hombre con el que se había cruzado poco antes y que le había dado mala espina. Este se dio a la fuga tras causarle el importante corte. "Mi hermano es noble, sencillo, más bueno que el pan y esto le ha dejado tocado psicológicamente", lamenta su hermana.

El hombre presenta un profundo tajo en la cara de 18 centímetros que requirió una treintena de puntos de sutura. Así, la familia critica además la atención recibida en el ámbito sanitario.

"Le han cosido una importante herida en la cara y le han echado a la calle; hablamos mucho de salud mental, pero nadie se ha preocupado por la suya", lamenta, y reprocha que ni al interponer la denuncia nadie se interesara por su estado anímico. "Parece que le hubieran robado la cartera o algo y ya. Ahora está buscando psicólogo por su cuenta", explica esta familiar.

Unos jóvenes que acababan de cerrar un bar cercano fueron quienes lo socorrieron en un primer lugar y avisaron a la ambulancia y a la Policía Nacional. Al parecer, tras producirse la agresión, un motorista se paró junto al herido para preguntar qué le había pasado ya que, minutos antes, un hombre, cuyas características coincidían con las de su agresor, había intentado robar a su pareja junto a una heladería de la misma calle. Querían quitarle un colgante, pero consiguieron espantarlo defendiéndose como pudieron.

La familia pide ahora la colaboración ciudadana para localizar al agresor, que hasta el momento no ha sido detenido según la Comisaría Provincial de Málaga y el propio entorno de la víctima. Su hermana describe al agresor, siguiendo las indicaciones de su hermano, como un varón de entre 25 y 35 años, de complexión fuerte y entre 1,70 y 1,75 metros, piel morena, cara redonda y pelo corto, que vestía una sudadera negra, pantalón corto y chanclas y portaba un bolso con un logotipo blanco.

Cualquier dato al respecto puede facilitarse a la Policía Nacional. La hermana reclama, asimismo, más vigilancia policial, un endurecimiento de las leyes y que casos como este no se archiven como hechos aislados. "Ha pasado en más de una ocasión y no es lógico tener a personajes de este tipo en la calle", afirma, en referencia a una agresión ocurrida el pasado mes de abril.

Aquel episodio dejó a un hombre de 41 años con un corte de unos 20 centímetros en el rostro, que requirió cirugía, después de que recriminara a un individuo su comportamiento vandálico en el Polígono San Luis. Varias llamadas al 091 y al 112 habían alertado a las 15.10 horas de que un hombre golpeaba mobiliario urbano y vehículos estacionados en la calle Punta Alta e increpaba a los viandantes.

En aquella ocasión la Policía Nacional sí detuvo al presunto agresor, de 49 años, que se había deshecho del arma. Se trataba de un cuchillo con una hoja de casi nueve centímetros que los agentes localizaron debajo de un coche y que conservaba restos de sangre. Sobre el arrestado pesaba una orden de búsqueda y detención dictada por un juzgado de Málaga por otra causa, y fue investigado por un delito de lesiones.