El tejado del hotel.
El hotel Ibis comienza a consumirse por dentro: el forjado de la cubierta se ha desprendido parcialmente
Los Bomberos solo pueden atacar las llamas desde el exterior y esperan a que el forjado de madera vaya colapsando para apagar los focos uno a uno.
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El hotel Ibis cumple este miércoles su décimo día ardiendo por dentro. Este mediodía, el Ayuntamiento de Málaga ha informado en sus redes sociales de que los Bomberos continúan en el Pasillo de Guimbarda con las labores de refresco y prevención. Dos dotaciones permanecen en la zona tratando de dar por extinguido definitivamente el incendio.
En el mensaje, que ha sido publicado desde el Área de Segurida, explican que este miércoles se ha producido un desprendimiento parcial del forjado de la cubierta que ha provocado la aparición llamativa de llamas y humo, que han quedado controlados poco después.
El desprendimiento de este miércoles repite una escena que se ha vivido ya en días anteriores. El martes a mediodía cedió un fragmento del forjado de la cubierta de unas dimensiones aproximadas de dos por ocho metros, después de que ese punto perdiera capacidad portante por la combustión de la madera. Precisamente ayer, los concejales de Seguridad y Urbanismo, Avelino Barrionuevo y Carmen Casero, comparecieron para informar sobre la evolución del operativo y sobre el estado del inmueble tras la preocupación mostrada por la ciudadanía en los últimos días.
El Ayuntamiento defendió la actuación del Real Cuerpo de Bomberos y aseguró que "en ningún momento hubo falta de medios" y que todas las decisiones operativas se adoptaron con criterios técnicos y de seguridad. El Consistorio sostiene que la complejidad de la intervención estuvo condicionada por el riesgo de colapsos parciales de los forjados de madera, que han acabado ocurriendo. Una circunstancia que obliga a combatir las llamas desde el exterior y prolonga durante días las labores de extinción y refresco.
Ahí está la raíz del fuego que no se extingue. El hotel combina una parte metálica con un forjado de madera que concentra buena parte del material combustible. En la zona alta, donde se acumula el calor, conviven la madera, un revestimiento de plástico que podría corresponder a un sistema de insonorización o de aislamiento, una plancha de hormigón, tela asfáltica y un falso techo. Todo ese conjunto continúa consumiéndose en el interior.
El fuego no se puede atacar de forma directa con agua porque queda un remanente prendido dentro. Cada vez que entra o sale aire, o que las llamas encuentran una salida, el incendio se reaviva. Conforme el forjado superior se destruye y va colapsando, se abren orificios por los que salen las llamas y el humo. En ese momento, cuando la propia autodestrucción del edificio genera esas aberturas, los bomberos lanzan agua desde la autoescala para apagar los focos. El acceso al interior está descartado por el riesgo de colapso y de caída de la estructura hasta nuevo aviso.
El contexto
El incendio arrancó en la madrugada del lunes 25 de mayo. Las cámaras de videovigilancia sitúan el inicio en el interior del local comercial de la planta baja a la 1:20 horas. Pocos minutos después se produjo una deflagración y el hotel activó su plan de autoprotección e inició el desalojo de clientes y trabajadores. La primera llamada al 112 se registró a la 1:26 y las primeras unidades de Bomberos llegaron a la 1:34. Un equipo accedió al interior para comprobar si quedaban personas atrapadas y logró evacuar a un huésped.
Hasta seis dotaciones llegaron a trabajar de forma simultánea en el incendio, mientras otros equipos de refuerzo cubrían el resto de incidencias de la ciudad. El fuego obligó a realojar a alrededor de un centenar de personas en otros hoteles. El Ayuntamiento insiste en que los recursos humanos y materiales movilizados "han sido suficientes" y recalca que la prioridad en todo momento ha sido la seguridad de los efectivos ante el deterioro estructural del inmueble.
Sobre el origen, la Policía Científica de la Policía Nacional mantiene abierta la investigación. Por ahora no ha podido acceder al local donde se habría iniciado el fuego por la acumulación de escombros y el riesgo estructural existente.
Los técnicos de la Gerencia de Urbanismo han detectado un colapso parcial del forjado en la zona norte del edificio y daños en revestimientos e instalaciones. En las áreas inspeccionadas hasta ahora, parte de la estructura "no parece inestable". En la zona sur apenas se ha podido entrar por los restos acumulados, de modo que el Ayuntamiento ha ordenado a la propiedad el desescombro, el apuntalamiento progresivo y el tapiado del inmueble para garantizar la seguridad.
El Consistorio ha precisado que tanto el hotel como el local disponían de informes favorables de Bomberos en materia de protección contra incendios y que cumplían la normativa vigente.
La comparecencia sirvió también para reivindicar el plan de renovación de la flota del Real Cuerpo de Bomberos, con una inversión prevista de once millones de euros hasta 2028 para incorporar 28 vehículos nuevos, además del incremento progresivo de la plantilla.