DisOfic, en calle Martínez.
Adiós a DisOfic: la histórica empresa malagueña encara su cierre tras más de seis décadas y ofrece descuentos del 50%
La compañía, especializada en distribución de material de oficina y papelería, se encuentra en concurso de acreedores desde agosto y su cese afectará a alrededor de 40 familias.
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Después demás de 60 años de trayectoria, la empresa malagueña DisOfic afronta sus últimos meses de vida. La compañía, especializada en distribución de material de oficina y papelería, se encuentra en concurso de acreedores desde agosto y todo apunta a un cierre inminente que afectará a alrededor de 40 familias, según fuentes consultadas.
Aunque los trabajadores continúan recibiendo sus salarios, la previsión es que en un plazo de uno o dos meses la totalidad de la plantilla pierda su empleo, poniendo fin a una historia empresarial que comenzó en 1965. Actualmente, en su tienda de calle Martínez ofrecen descuentos del 50% en sus productos para liquidar el stock.
DisOfic nació como Distribuidora Malagueña de Papelería en un pequeño establecimiento de apenas 65 metros cuadrados en la calle Córdoba de Málaga. Su fundador, Victoriano Sáez, inició un negocio local que pronto comenzó a crecer gracias a la buena acogida de la ciudad.
Apenas una década después, en 1975, la empresa dio sus primeros pasos en la expansión territorial con la apertura de una tienda en Marbella, alcanzando así tres puntos de venta en la provincia.
El relevo generacional llegó en 1990, cuando tres de los hijos del fundador se incorporaron al negocio. Esta nueva etapa trajo consigo una modernización de la empresa, adaptándola a las necesidades del mercado y apostando por la innovación.
En 1995, la compañía dio un giro estratégico importante: dejó atrás el enfoque tradicional de venta al por mayor para centrarse en ofrecer soluciones más especializadas a empresas y oficinas. Este cambio marcó un salto de calidad en su posicionamiento.
Tres años más tarde, en 1998 la empresa adoptó el nombre de DisOfic, una marca más acorde con su proceso de expansión y diversificación.
Durante los años siguientes, el crecimiento continuó. En 2005, la empresa adquirió una compañía líder en Granada, reforzando su presencia en Andalucía. En 2009, repitió la estrategia con la adquisición de una marca comercial en Huelva, consolidando su implantación territorial.
Este desarrollo fue reconocido en 2006, cuando el Instituto Internacional San Telmo le otorgó el Premio a la Mejor Empresa Familiar, destacando su evolución y gestión.
Hoy, décadas después de su fundación, la empresa atraviesa su momento más crítico. En concurso de acreedores desde agosto, DisOfic encara un cierre que parece inevitable.
Más allá de las cifras, el impacto es profundamente humano: unas 40 familias dependen directamente de una empresa que, durante generaciones, formó parte del cuerpo empresarial malagueño.
El posible cierre de DisOfic no solo supone la desaparición de un negocio histórico, sino también el reflejo de los desafíos que afrontan muchas empresas familiares en un entorno económico cada vez más complejo.