Álvaro Gutiérrez del Álamo Demófilo Peláez

El personal del centro de salud y los vecinos del barrio de El Palo, Málaga, vivieron el pasado jueves un tremendo susto. Un hombre fue por la mañana a pedir que le recetaran tranquilizantes y, tras no conseguirlos de manera inmediata, volvió por la tarde. En esta ocasión, el nivel de alteración era aún mayor y acabó intentando atacar con una navaja al personal del centro de salud.

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El héroe de la tarde fue el vigilante de seguridad, que se enfrentó contra él y fue capaz de retenerle y sujetarle hasta que llegó la patrulla de la Policía Local. "Se evitaron males mayores", respiran aliviadas fuentes policiales al relatar el suceso a este periódico.

Los hechos ocurrieron el pasado 7 de octubre en el acceso trasero del Centro de Salud de El Palo, donde se sitúa su atención de Urgencias, según informó en primera instancia Diario Sur y han confirmado a EL ESPAÑOL de Málaga desde la Policía Nacional.

Durante toda la escena, el hombre gritó, soltó improperios y amenazó de muerte a los presentes. Intentaron calmarle hablando con él, pero fue imposible lograr que volviera en sí solo mediante la palabra. "Estaba muy muy nervioso", resaltan las fuentes policiales.

Justamente la cercanía de la Jefatura de la Policía Local en el Distrito Este de Málaga, colindante con el centro de salud, fue clave para que los agentes pudieran hacer acto de presencia en pocos minutos y pudieran poner orden en la situación.

El agresor fue arrestado, llevado a dependencias policiales y, al día siguiente, puesto a disposición judicial. Afortunadamente, tan solo el vigilante de seguridad que le retuvo hasta la llegada de los agentes resultó herido de forma leve, mientras que el resto de vecinos presentes en el acto se recuperan una semana después del último susto que han dado las agresiones a profesionales de la salud.