"No tenemos certezas y somos responsables al máximo". El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, ha confirmado este miércoles que las posibilidades de que la Feria se celebre en agosto no existen: "Si hay Feria será en septiembre... y ya veremos".

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La evolución de los contagios, que actualmente está en leve subida (176,8 contagios por cada 100.000 habitantes), no permite ver un horizonte en el que se pueda celebrar este evento que reúne a cientos de miles de visitantes en las calles del centro y el recinto ferial de Málaga.

De la Torre ha recordado que la variante delta de la Covid-19 haría aún "más difícil" la celebración de la Feria. Sin embargo, sí ha dejado abierta la puerta a la celebración de actividades al aire libre: "Málaga tiene una vida cultural que encaja muy bien con los espacios abiertos". En ese sentido, ha defendido la celebración de conciertos en los barrios de Málaga a lo largo del verano.

Esas actividades que tendrán lugar durante los próximos meses son una apuesta que, en palabras de De la Torre, hacen de Málaga "una ciudad atractiva, dinámica" y con más fuerza en cuanto a la música. Igualmente, ha pedido "un esfuerzo" a los más jóvenes. Evitar contagios y "evitar contagiarse y perjudicar la saludad y la economía de otros" es de vital importancia para el alcalde, más allá de la celebración de la Feria.

La celebración de la Feria de Málaga en el mes de septiembre es una reivindicación que se ha hecho desde distintos colectivos locales. En su día, a principios de los años 2000 el fallecido concejal de Cultura, Damián Caneda, hizo una intentona que quedó en nada.

Hosteleros y empresarios turísticos verían con buenos ojos retrasar la celebración, que hoy tiene lugar con motivo de la toma de Málaga por los reyes católicos el 19 de agosto. La nueva fecha se haría coincidir con la festividad de la Patrona, Santa María de la Victoria, que se celebra el 8 de septiembre.

Con este cambio de fecha de la Feria de Málaga, la ciudad desestacionalizaría una oferta que en agosto ya está saturada por el turismo tradicional. Alargar la temporada hasta el mes de septiembre, con la alta ocupación hotelera durante la celebración, supondría un plus para los empresarios.