Paseo marítimo de Nerja.
El paseo marítimo ideal para recorrer a pie: con balcones que dan al mar y uno de los mejores atardeceres de Andalucía
El contraste entre las fachadas, las barcas sobre la arena y el color azul intenso del mar deja una imagen muy distinta a la de otras zonas más urbanas.
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Hay sitios que se disfrutan de forma especial simplemente caminando, sin necesidad de tener un plan demasiado pensado. En Nerja, pasear junto al mar es una de esas cosas que terminan convirtiéndose en parte del viaje casi sin darte cuenta. El sonido de las olas, el ambiente tranquilo y las vistas al Mediterráneo hacen que mucha gente acabe recorriendo varios kilómetros sin apenas enterarse.
Una de las mejores zonas para hacerlo es el Paseo Marítimo Antonio Mercero, en honor al director de la serie Verano azul, en la playa de Burriana, una de las más conocidas de Nerja.
Durante gran parte del día siempre hay personas paseando, gente haciendo deporte, turistas buscando una terraza frente al mar o personas en la arena aprovechando las últimas horas de sol. Aun así, el paseo mantiene ese ambiente relajado tan característico de la costa malagueña.
Uno de los lugares más conocidos es el Balcón de Europa. El mirador, situado sobre una parte alta junto al agua, se ha convertido con el paso de los años en una de las imágenes más reconocibles de la provincia de Málaga.
Desde allí se pueden ver varias playas del municipio y, en los días despejados, buena parte de la costa que rodea la zona.
A pocos minutos aparecen también algunas de las playas más icónicas de Nerja, como Calahonda o El Salón, pequeñas y rodeadas por las típicas casas blancas que caracterizan a los pueblos andaluces.
El contraste entre las fachadas, las barcas sobre la arena y el color azul intenso del mar deja una imagen muy distinta a la de otras zonas más urbanas de la Costa del Sol.
Muchos visitantes aprovechan además para continuar el recorrido hacia la zona de Maro, donde el paisaje cambia por completo. Allí empiezan a aparecer los acantilados y las zonas más naturales, con vegetación junto al Mediterráneo y vistas que recuerdan más a un entorno protegido que a una zona turística habitual.
Es precisamente esa mezcla entre paseo marítimo, playas y naturaleza lo que hace que Nerja siga siendo uno de los destinos más especiales de Andalucía.
Aunque durante el verano las playas se llenan desde primera hora, hay un momento del día que sigue siendo el favorito para muchos, el atardecer. Cuando baja el calor y el cielo empieza a cambiar de color, el paseo gana todavía más tranquilildad. Las terrazas comienzan a llenarse, la gente se sienta frente al mar y el sonido de las olas termina acompañando casi todo el recorrido.