No ha sido un buen partido. Ni del Unicaja ni del UCAM Murcia ni tampoco de baloncesto. Pero la tensión se podía mascar desde la lejanía. Varias técnicas, varias antideportivas, Norris Cole a vestuarios nada más arrancar el tercer cuarto, partido apretado y victoria cajista. El equipo de Fotis Katsikaris aprendió a sufrir y tras ir todo el partido a remolque, supo sobreponerse en Murcia para llevarse la segunda victoria del curso ante el UCAM (79-84) y para cambiar el paso de las dos derrotas anteriores.

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Sin Carlos Suárez, sin Francis Alonso y con la recuperación de Darío Brizuela se presentó Unicaja en una cancha caliente como la de Murcia. Este equipo ha cambiado algo, porque este tipo de partidos los afronta con más entereza. Antes, el curso pasado sin ir más lejos, se dejaba llevar. Ahora lucha contra las adversidades y compite. De ahí que sin hacer un baloncesto excelso, haya estado en finales apretados los tres últimos choques.

No fue el día desde luego de los pívots, muy erráticos y cargados de faltas. Tampoco de la conducción verde, que se tropezó una y otra vez con la férrea defensa local. Los de Sito Alonso llevaron el partido al apartado físico y ahí le suele costar a Unicaja. Pero supo sobreponerse el equipo malagueño. A lomos de un gran Bouteille (21 puntos) y de un Jaime Fernández vestido de líder (anotó 16 puntos, nueve de ellos en el último cuarto), consiguió la victoria trabajada.

Hubo homenaje al malagueño Carlos Cabezas antes de comenzar el partido. Y fue la antesala de la FIBA Champions League y también la mejor noticia para Unicaja, que aprende a sufrir para ganar partidos, tiene de pico alto a algunos de sus jugadores y el concepto de ganar sufriendo se asimila en el equipo.

Arranque frío

La mejor noticia de la tarde, además de la victoria, fue la reaparición de Darío Brizuela, que se había perdido el estreno liguero y reapareció mediado el cuarto inicial. Pero Unicaja arrancó frío y perdido. Siete puntos seguidos de Bouteille igualaron el partido en el ecuador del cuarto tras un mal arranque cajista (9-9). Problemas en la zona, los pívots no encontraron su sitio en ataque, aunque sí estaban aportando en defensa. Y un triple del propio Brizuela ponía la primera ventaja cajista (14-16). El primer asalto acabó del lado verde (18-19).

Hubo intercambio de canastas en el inicio del segundo cuarto, pero de nuevo los problemas en la pintura con Eric desconcertado y sin acierto provocaron el paso al frente de los locales (36-31, en el ecuador del cuarto). Entró en terreno peligroso el encuentro con el 40-31, pero siete puntos seguidos cajistas y un par de buenas defensas evitaron el distanciamiento. Los 11 puntos de Taylor los contrarrestó Bouteille con 12. Al descanso, 46-42.

La vuelta de vestuarios arrancó con una acción polémica de Norris Cole con Rojas. Un encontronazo que acabó con el norteamericano del Unicaja en el vestuario por una antideportiva y una técnica. Y ahí volvió a cambiar el ritmo del partido. Un parcial de 7-0 volvió a abrir brecha para poner +8 al Murcia. Pero cuatro puntos seguidos de Bouteille evitaban de nuevo la brecha en el ecuador del cuarto (57-53). La reacción de Jaime sirvió para cerrar el cuarto con la máxima igualdad (62-60).

Y el tercer cuarto se inició con un intercambio de golpes. Taylor anotaba y lo hacía Jaime. Había anotación y había respuesta. A falta de 5 minutos para el final del partido, +4 para UCAM Murcia (74-70). Dos tiros libres de Alberto y uno de Jaime ponían a Unicaja a un punto a menos de dos minutos para el final del choque. De nuevo un final apretado, por tercer partido consecutivo. Y de nuevo Jaime anotó dos tiros libres cuando quedaban 58 segundos para poner la ventaja 78-79. Falló Lima uno y a 40 para el final, empate e 79. Pero un triplazo de Bouteille a 26 segundos ponía una renta que sería definitiva. Una buena defensa y dos libres anotados por Alberto cerrarían el partido (79-84). Próxima cita, Europa.