Dicen que los intangibles suman tanto en el baloncesto como las propias estadísticas. Pero los números siguen siendo los números. Y ahí Jaime Fernández está sentando cátedra en este inicio de temporada en el Unicaja de Málaga al convertirse en el MVP verde tras tres partidos. Puntos, asistencias y liderazgo. Jaime lo está haciendo casi todo sobre la pista. Y está llamado a que sea su gran año, el del salto definitivo en su cuarta temporada en Málaga.

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El madrileño, jugando de base y dejando de lado su etapa de escolta, está siendo el faro del equipo de Fotis Katsikaris sobre la pista en los tres partidos disputados hasta la fecha. Aunque no ha podido certificar con su juego los triunfos en cada encuentro, sí está siendo un pilar en el que cimentar la mejoría e incluso la esperanza para que no sea un curso como el año pasado. Jaime promedia tras tres partidos 19,7 puntos (el segundo máximo anotador de la Liga ACB), 24,7 de valoración (el tercero del campeonato) y 5,7 asistencias por partido. Son números de estrella, alejados de sus fantasmas y de las dudas de cursos pasados.

Jugar sin dolor

Fernández ya viene de una magnífica pretemporada, donde destacó en anotación y en asistencia. Formó una bonita conexión con Michael Eric y se le vio en la etapa de preparación contento y distendido sobre la pista. "Me encuentro sin dolores y me encuentro bastante bien. Tengo mucho margen de mejora. Lo más satisfecho es que me encuentro sin dolores. Estoy optimista a nivel físico. Con trabajo espero ayudar al equipo", dijo hace unos días el base cajista en sala de prensa, a modo de resumen de un verano tranquilo y sosegado.

Ahora el 3 cajista está muy por encima de sus dígitos acumulados en las tres últimas temporadas en Unicaja. No en vano, ha sufrido todo un arsenal de lesiones y de interrupciones que le han impedido alcanzar su mejor nivel e incluso divertirse sobre la pista. Los números de Jaime como jugador verde en 125 partidos son de 10,9 puntos de media, 4,3 asistencias y 12,3 de valoración. Ahora, sin embargo, rememora su mejor versión, que fue recién fichado del Andorra. 

Un gran año

Es indudable que Jaime está más liberado. Está más suelto y eso lo nota el equipo. El madrileño ahora se está divirtiendo. Y ya advirtió que cuando eso pasa aumenta su nivel de juego. "Para mí es fundamental pasármelo bien en la pista y divertirme. Si no me divierto no voy a hacer un buen baloncesto. Necesito jugar sin estrés. Para mí es importante ganar y disfrutar en la pista". Y es que debe ser un año importante para Jaime, que acaba contrato a final de curso y que está alcanzando esa madurez que le hace crecer en su baloncesto a sus 28 años.

Lo cierto es que Jaime está haciendo jugar al equipo, que lo ve como un referente sobre la pista. Y a la fiesta se están sumando Bouteille e incluso Norris Cole, que ya dejó algunas muestras de su capacidad anotadora en los últimos partidos. Necesita puntos Unicaja, necesita baloncesto en sus piernas. Y necesita victorias para que la actuación sea coral. Jaime Fernández se lo puede dar. Y de momento está dispuesto a asumir su nuevo rol de estrella.