Unicaja de Málaga ha sufrido la primera derrota de la temporada en su primer partido lejos del Martín Carpena. El conjunto cajista, que vendió cara su piel y compitió hasta el último minuto, no pudo sin embargo mostrar alternativa ante el Lenovo Tenerife, que se hizo fuerte en su pista para conseguir su primer triunfo del curso por (87-82).

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El buen partido de Jaime Fernández -algo más intermitente que en el estreno, pero terminó con 17 puntos y 24 de valoración-, de Barreiro y de Bouteille no pudieron frenar las numerosas pérdidas arrastradas durante todo el choque (17) y el espectacular partidazo de Fitipaldo. El base uruguayo de Tenerife hizo 31 puntos por 36 de valoración. Y fue un martillo cuando Unicaja amenazaba con remontar.

Porque los cajistas, que estuvieron en partido hasta el final del choque -a tres puntos a falta de 12 segundos-, hicieron la goma durante todo el choque sin asaltar nunca el marcador. Siempre por debajo, aunque amenazantes en una distancia entre once y cinco puntos. Cayó cruz, ante un elenco de excajistas como Shermadini, Salin o Wiltjer. Y se certificó que la visita a tierras tinerfeñas era un hueso duro de roer.

Partido igualado

En cualquier caso, el Unicaja hizo un ejercicio de supervivencia todo el partido en La Laguna. De salida, primero frenó las acometidas del conjunto tinerfeño y luego fue remando poco a poco para evitar que el partido se rompiese y para igualar fuerzas. 

Y es que un 9-2 de salida hizo saltar las alarmas. Pero Barreiro se puso el mono de trabajo y anotó los siete primeros puntos de salida de Unicaja. Los de Fotis Katsikaris llegaban tarde a las ayudas y no encontraban el juego fluido del estreno. Un parcial de 9-0 volvió a poner contra las cuerdas a los verdes, pero el cuarto se cerró sólo con cinco puntos abajo (20-15).

El Unicaja, pero a dar muestras de debilidad, seguía vivo. E incluso llegó a igualar el partido 22-22. Pero las numerosas pérdidas cajistas (1-11 en el primer tiempo) impedían cualquier atisbo de remontada. Afortunadamente apareció Jaime Fernández con 7 puntos. Y el equipo comenzó a carburar y a competir. Al descanso, 38-34 minimizando daños.

La vuelta de vestuarios fue un calco del arranque del partido. Parcial 9-2 para los locales y máxima en dos minutos (47-36, m. 22). Y otro problema añadido fueron las personales de los pívots, que pronto se vieron cargados intentando frenar a Shermadini. Reparto de puntos, de nuevo remar contracorriente y supervivencia para acabar el tercer cuarto en 61-54.

Al último cuarto Unicaja llegaba vivo, aunque con leve desventaja. El partido se puso en la zona roja para Unicaja con el 68-57 antes de llegar al ecuador del cuarto y Katsikaris tuvo que parar la sangría. Pero Fitipaldo emergió para convertirse en el verdugo cajista a base de triples. Unicaja se puso a 4 (73-69). Pero un 3+1 del base uruguayo frenó la reacción verde. Pero los costasoleños no iban a vender barata su piel y siguieron compitiendo hasta el final. Tanto es así que a falta de 12 segundos, con un triple de Jaime, se pusieron a tres de empatar. Pero el encuentro siguió su curso y la primera derrota del curso cayó en Tenerife (87-82).

No habrá tiempo para lamerse las heridas porque este sábado, Unicaja recibe en el Martín Carpena al Gran Canaria a partir de las 20.45 horas. Nueva cita en casa y nueva oportunidad para seguir creciendo y hacer olvidar la derrota en la isla.