Vista aérea del estadio de La Rosaleda de Málaga.
Los suelos de la Universidad, el lugar elegido para la Nueva Rosaleda de Málaga: costaría 414 millones de euros
De la Torre no concreta cuándo se podría poner la primera piedra, aunque apunta que serán necesarios al menos dos o tres años. El Málaga CF apoya la propuesta. El análisis elaborado por Typsa y Fenwick Iribarren sitúa este emplazamiento por delante de La Rosaleda y San Cayetano.
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La hoja de ruta para que Málaga cuente en los próximos años con un nuevo estadio de unos 55.000 espectadores ya tiene un claro favorito.
El estudio encargado por el Ayuntamiento de Málaga, la Junta de Andalucía y la Diputación provincial (copropietarios del actual estadio) concluye que los terrenos de ampliación de la Universidad son la mejor ubicación para levantar la futura Nueva Rosaleda, al imponerse con claridad a las otras dos alternativas analizadas: la remodelación del actual estadio y los suelos de San Cayetano.
El documento, elaborado por Typsa y Fenwick Iribarren con la colaboración de Legends y Andersen, ha sido presentado este viernes y respalda de forma contundente la opción universitaria tras un análisis multicriterio en el que se han evaluado aspectos urbanísticos, técnicos, económicos, de movilidad, medioambientales y sociales.
La propuesta de la Universidad obtiene una puntuación de 6,48 puntos, por delante de San Cayetano (5,82) y de La Rosaleda (5,26), que queda descartada por las importantes limitaciones que presenta su actual emplazamiento.
Un detalle a considerar es que, según las estimaciones, la operación de la Nueva Rosaleda se estima en unos 414 millones de euros en la Universidad, valor que crece hasta los 434 millones en La Rosaleda actual y a los 588 millones en el caso de San Cayetano.
De acuerdo con las previsiones dadas a conocer por el alcalde, Francisco de la Torre, y a la espera de que se concrete cómo se formula la financiación futura del complejo, se abre la puerta a utilizar los aprovechamientos de la parcela sobre la que se asienta el actual estadio para lograr ingresos. En concreto, el planeamiento dibuja unos 404 viviendas en este espacio, lo que podría generar una aportación de unos 45 millones.
Detalles de las tres ubicaciones que se analizan para la Nueva Rosaleda de Málaga.
La presentación del estudio llega después de conocerse que la ampliación del actual estadio había perdido fuerza como alternativa. Los técnicos concluyen ahora que su transformación no permitiría alcanzar el objetivo fijado de unos 55.000 espectadores, quedándose en torno a 43.000 localidades.
A ello se suman otros condicionantes de peso. Según explicó Juan Alba, coordinador de Infraestructuras y Proyectos del Ayuntamiento, la propia configuración del estadio, inaugurado en 2006 tras su última gran remodelación, dificulta cualquier ampliación.
"Los temas de diseño son los que descartan La Rosaleda. Es un estadio con un anillo inferior muy tendido y otro superior muy vertical. Hoy estaría fuera de los códigos técnicos y ampliarlo no sería viable", señaló.
El informe también apunta a las restricciones derivadas de la huella aeroportuaria, que limita las alturas máximas permitidas en el entorno del estadio.
La Universidad sobresale en movilidad y aparcamiento
Uno de los apartados en los que la ampliación de la Universidad marca mayores diferencias es el de la movilidad.
El estudio destaca que este emplazamiento prácticamente duplica la capacidad de acceso mediante transporte público respecto a La Rosaleda y multiplica por cuatro la de San Cayetano. Las estimaciones manejadas sitúan en unos 4.400 viajeros por hora la capacidad del entorno universitario, frente a los 2.300 de La Rosaleda y apenas 600 de San Cayetano, donde actualmente no existe un sistema de transporte de alta capacidad.
También juega a favor de esta alternativa la disponibilidad de aparcamientos ya existentes en las facultades y en los grandes viales próximos, reduciendo la necesidad de construir nuevas bolsas de estacionamiento.
En San Cayetano, por el contrario, el estudio plantea un modelo similar al de algunos estadios estadounidenses, con unas 10.000 plazas de aparcamiento, una infraestructura que podría elevar el coste de la actuación en torno a 110 millones de euros.
Menor impacto sobre el entorno urbano
El análisis también incorpora criterios sociales, entre ellos la afección sobre los vecinos.
En este apartado, La Rosaleda vuelve a situarse como la opción menos favorable debido a su integración en un entorno urbano consolidado, mientras que San Cayetano se localiza en un ámbito aún pendiente de desarrollo y la ampliación de la Universidad presenta una menor incidencia sobre áreas residenciales.
Los técnicos también valoran el grado de aceptación que podría tener entre los abonados del Málaga CF un eventual traslado desde el estadio actual a un nuevo recinto.
El estudio insiste en que los grandes estadios actuales ya no se diseñan únicamente para albergar partidos de fútbol. Su viabilidad económica pasa por convertirse en equipamientos multifuncionales capaces de generar actividad durante todo el año.
En ese sentido, además del uso deportivo, se analizan las posibilidades de acoger grandes conciertos, eventos corporativos, congresos y otras actividades que permitan maximizar el retorno económico de una inversión que podrá ser pública, privada o mixta.
Prueba de robustez
Para reforzar la fiabilidad de las conclusiones, los redactores sometieron el análisis a una prueba de robustez, consistente en modificar todas las combinaciones posibles de ponderación de los criterios evaluados.
La conclusión fue inequívoca: la ampliación de la Universidad mantuvo la primera posición en todos los escenarios analizados, consolidándose como la alternativa técnicamente más sólida con independencia de cómo se ponderaran los distintos factores.
Ese resultado refuerza la consistencia del informe y avala la elección del emplazamiento universitario como la opción más adecuada para albergar la futura Nueva Rosaleda.
El alcalde considera que la opción Universidad es la más adecuada, por cuanto, además, "garantiza que el equipo no sufre nada y podrá atender a los 17.000 abonados que están en lista de espera".
De la Torre ha informado que ya se trabaja en los siguientes pasos administrativos, pero "no me atrevo a decir cuándo será la primera piedra". "Si es iniciativa pública, no son menos de dos o tres años", expone, señalando que el calendario podría apuntar a 2032 para que el nuevo estadio fuese una realidad.
En esta misma línea, José María Muñoz, en nombre del Málaga CF. ha sido contundente: "Lo importante era priorizar el club; la decisión es inteligente y los datos técnicos son incuestionables". Por ello, considera que la determinación es la mejor para la entidad, ya que lo que no se quería era compatibilizar obras en el estadio que afectasen al día a día del Málaga.