Llegó al escenario pisando fuerte el escenario de la Maestranza. Engalanada con un precioso vestido negro y con una sonrisa de oreja a oreja. No todos los días se recoge la Medalla de Andalucía del Deporte reivindicando el kárate, un deporte que da éxitos a Andalucía y que está mucho más invisibilizado que otras disciplinas deportivas.
El kárate es la base que ha moldeado la personalidad de María Torres desde que era una niña. “A día de hoy es lo que ha forjado mi personalidad, lo que ha forjado mi vida. El kárate para mí es todo. Crecer con tanta disciplina yo creo que es una suerte”, ha afirmado la joven malagueña en el vídeo previo a la entrega de medallas. Esa disciplina comenzó cuando tenía apenas tres años, de la mano de su padre, Eugenio Torres, otro histórico de su disciplina; y continúa hoy, ya convertida en número uno del mundo en kumite más de 68 kilos.
Primera española en proclamarse campeona del mundo individual, logro que alcanzó en Dubái en 2021, amplió su leyenda en Budapest 2023 con el oro por equipos y la plata individual, convirtiéndose en doble campeona mundial. Su palmarés se completa con el bronce por equipos en Madrid 2018, dos bronces europeos en Gaziantep 2022 y Ereván, y diecisiete campeonatos de España.
Además, ha sido dos veces campeona de la Liga Mundial y logró en 2024 y 2025 el título de Grand Winner, cerrando ambos años como líder del ranking mundial individual, un hito inédito hasta entonces para una española.
En su vídeo ha querido detenerse en la figura que explica buena parte de ese recorrido: su padre y entrenador, Eugenio Torres, cinco veces campeón de Europa. “Ha sido mi entrenador toda la vida. Es mi ejemplo a seguir, mi referente”, ha señalado. El vínculo familiar y deportivo ha sido una constante en una carrera marcada por la exigencia.
“Soy una persona con muchísimo carácter. Me encanta darlo todo en todo lo que hago en la vida y en el tatami no iba a ser menos”, ha expresado con firmeza. Ese carácter la llevó también a portar la bandera de España en los Juegos Mundiales de Chengdu 2025, la gran cita de los deportes no olímpicos, donde revalidó la medalla de plata que ya había conquistado en Birmingham tres años antes.
Graduada en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte y profesora honoraria en la Universidad de Málaga, donde imparte clases de lucha, ha reivindicado también su compromiso con la formación. “Intento transmitir a mis alumnos lo que a mí me ha creado como persona. Al final lo que te forma es la disciplina”.
Torres ha subrayado también su voluntad de seguir impulsando el kárate andaluz. “Estamos trabajando para aportar nuestro granito de arena en el kárate andaluz y en el deporte andaluz. Para mí es un orgullo representar a mi tierra. Me encanta mi tierra andaluza”, ha contado.
Si tuviera que definirla, lo tiene claro. “Orgullo”. Siente orgullo por su tierra, por su familia y por haber hecho carrera en un deporte en el que Andalucía "siempre ha sido pionera".