La psicóloga de emergencias malagueña Susana Atencia Jiménez será la encargada de leer la oración de inicio de la procesión de la Congregación de Mena este Jueves Santo, un texto que ha sido elaborado por ella misma para este momento tan especial y emotivo para Málaga.
Atencia, que coordinó el equipo de psicólogos en el accidente de Adamuz, intervendrá frente a los tronos de los Sagrados Titulares de la cofradía a las 19:55 horas, dando inicio al recorrido procesional con una intervención marcada por la fe y el recogimiento.
Su nombre está ligado a una de las mayores tragedias recientes vividas en Andalucía. El 18 de enero, un tren procedente de Málaga descarriló en Adamuz (Córdoba) y colisionó con otro convoy, dejando 46 víctimas mortales. Desde el primer momento, Atencia estuvo en primera línea, primero en la estación María Zambrano, atendiendo a familiares que buscaban respuestas, y poco después en el propio lugar del siniestro, donde acabaría asumiendo la coordinación del dispositivo psicológico junto a su compañera Tamara Andrades.
“En una emergencia hay caos, eso lo sabemos y lo manejamos, pero allí fue el caos dentro del caos”, explicaba en una entrevista con EL ESPAÑOL de Málaga, recordando también la respuesta de un pueblo volcado con las víctimas, que llegó incluso a ofrecer colchones para acoger a las familias.
Durante horas, sin apenas descanso, su labor consistió en acompañar a los afectados en el momento más duro, el de la pérdida. En ese contexto, la pregunta nunca es “¿cómo estás?”, sino “¿qué necesitas ahora mismo?”, porque, como subraya, “hay veces que la respuesta es simplemente ‘quédate’”.
Uno de los momentos más complejos fue la comunicación de los fallecimientos. “Los psicólogos de emergencia también sentimos miedo porque no sabemos cómo va a reaccionar la persona”, señalaba. Su trabajo, explica, no es frenar el dolor, sino sostenerlo: validar emociones como la rabia, la culpa o el silencio absoluto para evitar que deriven en un trauma mayor.
46 flores por las 46 muertes
Asimismo, Nuestra Señora de la Soledad portará a sus pies un ramo compuesto por 46 rosas blancas, una por cada una de las víctimas del accidente de Adamuz, como símbolo de recuerdo y homenaje. De este modo, la intervención de Atencia y el gesto de la Virgen convierten el inicio de la procesión en un acto de recuerdo para todos los fallecidos, especialmente para el cardiólogo Jesús Saldaña, único fallecido malagueño.