Al doblar la calle Cobertizo, "entre apartamentos turísticos y toallas colgadas de los balcones", sobreviven dos calles que para el músico Julián González, director de la Banda de Música de la Virgen del Rocío, aún sobreviven con sabor de barrio: Lagunillas y Huerto del Conde. Allí empezó una historia que esta misma tarde se convertirá en una marcha.
Por esas calles, Julián González ha crecido y ha vivido momentos en familia. En el número 10 de Huerto del Conde, sin ir más lejos, nació su padre. Por eso la nueva marcha que se estrena este sábado es mucho más que una pieza procesional: un recuerdo familiar que a partir de ahora se convertirá también en un bonito homenaje a través de la música.
La obra verá la luz este 14 de marzo a las 19.30 horas en la Casa Hermandad de la Cofradía del Rocío. Será dentro del pregón Un clavel para el Rocío, el pregón oficial de la cofradía que este año pronunciará uno de los hermanos de la corporación, Juani Gutiérrez.
Para Julián, cada compás de la marcha está lleno de imágenes muy concretas. Escenas que tienen que ver con la Virgen, pero también con su infancia, con su barrio y con su gente.“Por eso el título; se va a llamar Al doblar Cobertizo”, explica. “Porque como me han dicho algunos de mis componentes, la marcha suena a la Virgen, porque es Ella”.
“Es la Virgen con su barrio entre cohetes y luces y es Ella con mi padre, mi abuela Teodora y mi tío Antonio de monaguillo”, añade. La obra llegó primero en forma de archivo MIDI. Los compositores, José María García y Andrés Guerrero, se la enviaron para que pudiera escucharla.
Julián la compartió entonces con algunos músicos cercanos. Quería saber qué sentían ellos al oírla por primera vez. Hubo un comentario que le confirmó lo que él mismo había pensado. “Edu me dijo exactamente lo que yo sentí: ‘no puede ser más la Virgen’”.
Pero la música le lleva incluso más lejos. Cada vez que la escucha vuelve a una escena muy concreta de su infancia. “La marcha me recuerda a mi salón, con mis padres comiendo y yo viendo la tele con la Virgen del Rocío enmarcada en una concha dorada encima”, cuenta.
También le devuelve momentos muy propios de la vida cofrade del barrio. Como el día de recoger la túnica o el almuerzo de arroz que suelen organizar hombres de trono en el colegio Nuestra Señora de Gracia.
Entre los recuerdos aparece incluso una anécdota de cuando era niño. Cuando le preguntaban en el colegio a qué se dedicaba su padre. “Yo decía que era informático, electricista y hombre de trono del Rocío”, recuerda. “La única verdad era la última”.
La marcha también mira al futuro. En ella Julián ve reflejada a la tercera generación de su familia vinculada a la Virgen. Macarena, su hija, y Rocío y Soleá, sus sobrinas, son las niñas que, como dice la dedicatoria de la pieza, aprendieron a decir Rocío antes incluso que papá. “Es la manera más hermosa que tenemos en mi familia de mantener vivo al que fue nuestro referente”, explica.
Por eso el director tiene una petición muy clara para los músicos cuando llegue el estreno. No habla de técnica ni de afinación. “Me gustaría que al tocar esta marcha se acordaran de esas personas que les dan sentido en la vida, de los que nunca les van a fallar, como sus padres”, dice, a una jovencísima formación musical que cada año se supera en lo que a nivel se refiere.
“Mi objetivo con esta marcha y todas las que tocamos es que la música traspase esa línea y se toque con el corazón”, concluye.
La historia de la banda
En septiembre de 2011 se creó la Escuela de Música Virgen del Rocío. El proyecto fue impulsado por Alejandro Reche Puerto y el propio Julián González. Las primeras clases las impartieron González y Belén Bazalo.
Aquel mismo año ofrecieron su primer concierto de Navidad. Interpretaron villancicos para familiares y hermanos de la cofradía. Con el tiempo el proyecto fue creciendo. Se incorporaron nuevos instrumentos, más alumnos y un repertorio más amplio.
Uno de los momentos más especiales llegó en 2015. Fue el año de la Coronación Canónica de la Virgen del Rocío. Para aquella ocasión se estrenó la marcha Rocío de la Victoria, compuesta por el propio Julián González.
La formación fue participando en actos cofrades, traslados y conciertos por distintos puntos de la provincia. Incluso durante el confinamiento de 2020 mantuvieron la actividad con ensayos virtuales. El salto definitivo llegó en mayo de 2022. La escuela se presentó oficialmente como Banda de Música Virgen del Rocío.
El acto tuvo lugar en el Auditorio Edgar Neville de la Diputación de Málaga. Desde entonces, participa en cortejos de procesión y actos cofrades de toda la provincia. En Málaga capital, la próxima Semana Santa, aparte de acompañar a la Virgen del Rocío con su cofradía el Martes Santo y a la Virgen del Gran Perdón del Prendimiento el Domingo de Ramos, también toca el Viernes Santo tras la Virgen de la Caridad en la Cofradía del Amor. Tienen claro que su esencia sigue estando en el mismo lugar donde empezó todo. En el barrio de La Victoria, en familia y en una devoción que ahora ha quedado recogida en una misma marcha.