Mónica Solaun y Nico Baumgartner, durante los ensayos de Tootsie, en el Teatro del Soho.

Mónica Solaun y Nico Baumgartner, durante los ensayos de Tootsie, en el Teatro del Soho.

Cultura

Nico Baumgartner y Mónica Solaun, protagonistas de Tootsie: "Es puro Broadway, no es fácil de encontrar en España"

Los artistas se suben al escenario del Teatro del Soho Málaga con este musical que nace como adaptación escénica de la célebre película protagonizada por Dustin Hoffman en 1982.

Más información: Tootsie lleva el espíritu de Broadway al Teatro del Soho de Málaga: "No hay que ir a Nueva York para ver un gran musical"

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Las claves

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Nico Baumgartner y Mónica Solaun protagonizan el musical Tootsie en el Teatro del Soho de Málaga, una producción con espíritu de Broadway poco habitual en España.

El musical, basado en la famosa película de 1982, destaca por su equilibrio entre la comedia y la verdad emocional, además de su exigente reto vocal y técnico para los actores.

Ambos intérpretes resaltan la evolución diaria de sus personajes y la forma en que la obra moderniza con humor temas de identidad y género.

Tootsie ofrece una experiencia cómica y musical de alta calidad, que los protagonistas consideran una oportunidad única para el público malagueño.

Llegar al Teatro del Soho de Málaga no es llegar a cualquier sala. Para Nico Baumgartner tiene un significado especial. "Es un honor. El trabajo que ha hecho Antonio Banderas es uno que muy poca gente puede hacer, y él ha tenido el valor, las ganas y el tesón de hacerlo. Ha traído títulos que no habrían venido de la misma manera a España", reconoce el actor. Para Mónica Solaun, el reencuentro es aún más íntimo. Ella ya pisó este escenario con Godspell. "Esto es hogar para mí", dice.

Los artistas se suben al escenario en Málaga como protagonistas de Tootsie, la comedia musical, que aterriza en la Costa del Sol tras completar una temporada en Barcelona y una gira nacional. La adaptación escénica de la célebre película protagonizada por Dustin Hoffman en 1982 cuenta con 11 nominaciones a los Premios Tony y el galardón al Mejor Libreto Musical.

El reparto de 13 intérpretes lo encabeza Iván Labanda, que comparte protagonismo con Nico Baumgartner en el papel de Michael / Dorothy, mientras que Mónica Solaun es Julie Nichols. "No he sido cover de un protagonista de esta envergadura, pero la verdad es que compartimos el papel: hay muchas canciones que hace Iván que no hago yo, y viceversa. Mi trabajo es estar preparado para cuando ocurra, y ya ha ocurrido un par de veces", explica Nico en una entrevista con EL ESPAÑOL de Málaga, junto a su compañera Mónica, durante los ensayos de Tootsie en el Teatro del Soho.

El secreto, dice, está en la calma: "Si no lo llevo con normalidad y con tranquilidad, el resultado no es bueno. Cuando lo vives desde el nerviosismo, desde la expectativa del público, no sale bien". Pero asegura que "eso viene con la edad; hace diez años no habría sido capaz de hacer este personaje porque no estaba en ese lugar vital".

Interpretar a Dorothy Michaels implica medias, faja, vestido y peluca. Lejos de resultar un obstáculo, Baumgartner lo vive como una herramienta creativa. "Cuando te pones unas medias (que no suelo ponerme), una faja, un vestido... si dejas que te empape, surgen cosas. Tengo dos o tres dejes físicos que voy usando regularmente en la función, pero también surgen cosas nuevas si dejas que ocurran", cuenta.

El reto técnico más exigente, confiesa Nico, es la voz. "Me ha costado y sigue costando. Es un trabajo constante, minucioso, específico. Luego no se ve necesariamente todo en escena, pero se ve el conjunto".

Y añade otro desafío más sutil, el equilibrio entre la comedia desbordante y la verdad emocional. "Michael entra en una espiral de decisiones que desatan la comedia, cada vez más y más... y hay que equilibrar eso con lo que realmente le está ocurriendo. Si no, entramos en una caricatura demasiado rocambolesca, y eso no es lo que queremos", detalla.

Tanto Nico como Mónica vivieron varios años en Nueva York, y esa experiencia común ha teñido su relación con esta obra. "Yo fui actor en Nueva York, viví ocho años allí, y es como si todo se hubiera alineado: la gente con la que trabajo, la historia, el momento vital en el que interpreto este personaje", reflexiona él. Solaun lo siente de manera parecida: "Me acuerdo de la primera vez que se subió el telón y empezaron a cantar la obertura, que habla de las calles de Nueva York, y dije: es que estoy donde tengo que estar. Quiero contar esto porque yo lo he sentido", apunta.

Esa sintonía se ha trasladado también a la escena, ya que además los dos coincidieron como compañeros de piso en Canarias. "Me acuerdo del primer ensayo en Valencia y dije: ah, pues esto está chupado", recuerda Baumgartner. "Vi que eras un gran profesional y encima eras más majo que nada", le dice Solaun. "Montarme en un tren en marcha teniendo la confianza de que ellos ya saben a dónde van te da tranquilidad para relajarte", añade el actor.

El equipo de Tootsie.

El equipo de Tootsie. Álvaro Guerrero

En el caso de Mónica, la actriz ha construido un personaje que evoluciona a diario. "Con cada función hay algo que entiendes con más profundidad o un punto de vista ligeramente nuevo. Cada día las personas estamos diferentes, y esa sensibilidad hace que revivir la misma situación te despierte cosas distintas. Hay un crecimiento diario", explica.

La canción There Was John, que ella misma describió al inicio de la gira como su mayor reto vocal, ha pasado a convertirse en uno de sus momentos más íntimos en escena. "Hoy es, junto con No me conozco, el momento que más me conmueve personalmente. Habla del sacrificio que supone tener una pasión tan grande: es un regalo y a la vez te hace renunciar a cosas que también amarías tener en tu vida. Habla de elegir. De lo bonito que es tener un amor tan grande por algo y de lo duro que es que ese amor te obligue a renunciar a otras cosas que también amas", cuenta Mónica.

En el musical de Tootsie, la historia se ha modernizado, reflexionando con humor sobre las diferencias entre vestirse de mujer en los años 80 y hacerlo hoy. Solaun valora especialmente la inteligencia con la que el musical aborda esa temática. "No te dice qué está bien y qué está mal. Solo presenta una situación tan incómoda que la gente saca sus propias conclusiones. Y la comedia tiene todo que ver con la incomodidad, así que a la par que incómodo resulta gracioso. Es una forma muy inteligente de concienciar indirectamente a través de la diversión", apunta.

Cuando se les pide un argumento para convencer al espectador malagueño, los dos coinciden en señalar lo diferente del espectáculo. "Es una oportunidad que no se puede perder: una gran historia con una calidad cómica difícil de encontrar y un despliegue musical que no es fácil de ver en España. Encontrar una adaptación tan bien hecha, un espectáculo tan puramente de Broadway, no es habitual por aquí", sostiene Baumgartner. Solaun lo resume a su manera: "En su esencia es divertidísimo. A mí me gusta sentarme y reírme a carcajadas. Y aquí no me cuesta nada".