Municipio de Benarrabá.
El minúsculo pueblo de 460 habitantes de Málaga elegido entre los destinos ideales de España para trabajar en remoto
Benarrabá, en la Serranía de Ronda, comparte la selección con ciudades como Pamplona, Tarragona, Alicante, Oviedo o A Coruña.
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Si algo enseñan las nuevas tecnologías es que no hace falta vivir en Madrid, Barcelona o en una gran capital para trabajar en remoto.
Un pequeño pueblo de la provincia de Málaga, escondido en el Valle del Genal, con apenas unos 460 habitantes, ha sido incluido entre los diez destinos españoles seleccionados por SumUp como lugares atractivos para vivir y trabajar a distancia.
Se trata de Benarrabá. El municipio malagueño comparte lista con ciudades como Pamplona, Tarragona, Oviedo, Alicante o A Coruña y con otros destinos de menor tamaño como Sigüenza, Jaca, Corralejo o Maó-Mahón.
La selección tiene en cuenta factores como la calidad de vida, la conectividad, la digitalización, los servicios y las posibilidades de ocio y naturaleza.
En el caso de Benarrabá, uno de los elementos que explican su inclusión es precisamente la combinación de entorno rural e infraestructura para trabajar a distancia.
El municipio dispone de fibra óptica y cobertura 4G, además de dos espacios de trabajo compartido: el Centro Guadalinfo y el Centro de Innovación Social y Digital.
A ello se suma una localización que ofrece un contraste difícil de encontrar en una gran ciudad. Benarrabá se encuentra en el valle del Genal, rodeado de paisajes de montaña y naturaleza, lo que permite combinar la jornada laboral con actividades al aire libre y un ritmo de vida más tranquilo.
Un pueblo de 460 habitantes en el mapa del teletrabajo
La inclusión de Benarrabá resulta especialmente llamativa por su tamaño. Con alrededor de 460 habitantes, según los datos del INE, el municipio se sitúa en una liga compartida con algunas de las principales ciudades medias españolas.
El pequeño municipio de la Serranía de Ronda forma además parte de la Red Nacional de Pueblos Acogedores, una iniciativa que busca facilitar la llegada temporal de trabajadores en remoto a pequeños municipios y favorecer la actividad económica y social en estos territorios.
La conectividad se convierte así en uno de los elementos clave para que localidades rurales puedan competir con destinos urbanos a la hora de atraer a profesionales que ya no necesitan desarrollar su actividad desde una oficina física.
Del Pirineo a las playas del Mediterráneo
La selección de SumUp reúne destinos muy diferentes entre sí. Pamplona encabeza la lista por su combinación de servicios, zonas verdes, patrimonio y espacios de coworking con conexión de alta velocidad. Su ubicación también permite acceder al Pirineo navarro y al Camino de Santiago.
Tarragona aporta costa mediterránea, patrimonio romano y conexiones ferroviarias de larga y media distancia, además de servicios urbanos y un clima suave.
Entre los destinos de interior aparecen Sigüenza, con su patrimonio medieval y su entorno rural, y Jaca, en el Pirineo aragonés, donde el teletrabajo se combina con la montaña y una amplia oferta de actividades al aire libre.
La lista incluye también a Oviedo, con su patrimonio prerrománico, zonas verdes y conexiones ferroviarias y aéreas; Alicante, por su clima, playas, gastronomía, espacios de coworking y conexiones internacionales; y Corralejo, en Fuerteventura, que suma su ambiente internacional, sus playas y el Parque Natural de Corralejo.
Completan la selección Maó-Mahón, capital de Menorca, y A Coruña, con sus servicios urbanos, costa atlántica, oferta cultural y espacios municipales para emprendedores.
España, un destino para los nómadas digitales
La selección se enmarca en el creciente atractivo de España para los profesionales que trabajan a distancia. El país aparece en el puesto 17 del índice de calidad de vida elaborado por Numbeo para 2026 y, según el Global Digital Nomad Report 2025, ocupa el primer puesto entre los destinos analizados para nómadas digitales, con factores como el visado, el ecosistema tecnológico y la calidad de vida entre sus principales fortalezas.
Además, España cuenta desde la aprobación de la Ley de Startups con un visado y una autorización de residencia específicos para teletrabajadores internacionales, que permiten a profesionales de terceros países residir legalmente en España mientras trabajan a distancia, principalmente para empresas situadas fuera del país.
La digitalización también está alcanzando a municipios alejados de las grandes capitales. Según el Observatorio Europa Cashless de SumUp, los pagos sin efectivo crecieron un 41% en España durante 2025 respecto al año anterior, situando al país en el segundo puesto europeo.
Para SumUp, esta evolución abre nuevas oportunidades para los pequeños negocios de los municipios que reciben trabajadores y residentes internacionales. El reto, apunta la compañía, consiste en conseguir que ese dinamismo se integre en la economía local y sea compatible con las necesidades de quienes viven de forma permanente en estos territorios.