Vistas de Málaga.
Málaga destaca entre las cinco provincias españolas donde más caen los robos en pisos y negocios
El aumento de las medidas preventivas impulsa la caída de las intrusiones, aunque la mayoría de los ciudadanos percibe un incremento de la inseguridad.
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Málaga es una de las cinco provincias españolas donde más bajan las intrusiones en viviendas y negocios. Así lo confirma el Observatorio de la Seguridad de Verisure 2026, que destaca la positiva evolución registrada en el conjunto de Andalucía.
De hecho, este estudio subraya que el mayor descenso, además de en Málaga, se ha producido en Guadalajara, Orense, Granada y Soria.
El Ministerio del Interior avala esta mejora. Según su Balance de Criminalidad de 2025, los robos con fuerza en domicilios malagueños bajaron un 23,9%. En general, los delitos contra el patrimonio descendieron un 7,29% respecto a los datos del año 2024.
Esta mejora se explica, según este estudio, por el avance de la prevención. El 86,7% de los ciudadanos dispone de medidas de seguridad. Ganan protagonismo las soluciones tecnológicas como las alarmas conectadas, las cámaras de vigilancia y las modernas cerraduras inteligentes.
A pesar de estas cifras, el 60,4% de los encuestados siente que el país es hoy menos seguro que hace dos años. Esta percepción de inseguridad se eleva hasta el 66,5% entre las personas de 35 a 44 años.
El 73,9% de los andaluces cree que España es segura, aunque al 96,1% le inquieta proteger su hogar frente a robos. Precisamente, Andalucía destaca por el elevado nivel de concienciación de sus ciudadanos a la hora de prevenir delitos.
Curiosamente, el riesgo de sufrir robos no tiene grandes variaciones estacionales. En Málaga, la época estival no implica necesariamente más viviendas desocupadas debido al turismo. El peligro real radica en que el inmueble permanezca vacío durante periodos muy prolongados.
Este factor explica que las segundas residencias sufran un 19% más de intrusiones. El riesgo crece un 34% los días festivos, concentrándose la mayor incidencia los sábados entre las 19:00 y las 20:00 horas, aprovechando la ausencia de los dueños.
Los intrusos suelen aprovechar descuidos, como no cerrar con llave. Utilizan técnicas como el resbalón, las ganzúas o el escalo en chalets. En pisos, también aplican métodos más elaborados para forzar cerraduras, como el "bumping" o el "impressioning".