Registro de datos en el Castillo de Gibralfaro en Málaga.

Registro de datos en el Castillo de Gibralfaro en Málaga. COIGT

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Málaga

Cuando la tecnología protege nuestra historia: así se conserva el patrimonio histórico del siglo XXI

Los gemelos digitales y el trabajo de los ingenieros en geomática permiten anticipar daños, optimizar la conservación y prolongar la vida útil de monumentos e infraestructuras mediante modelos virtuales de alta precisión.

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Las claves

Las claves

Los gemelos digitales permiten anticipar y prevenir el deterioro de monumentos históricos como la Alhambra, la Catedral de Toledo y la de Santiago de Compostela.

Sensores inteligentes en los edificios recogen datos sobre contaminación, temperatura y vibraciones, facilitando la gestión preventiva y el ahorro económico en conservación.

Proyectos como el 'Living Lab' en la Alhambra y la digitalización del legado de la Exposición Iberoamericana de 1929 en Sevilla mejoran la accesibilidad y experiencia cultural.

El ingeniero en geomática es clave en la creación de gemelos digitales, utilizando tecnología avanzada para obtener réplicas virtuales precisas y bases de datos georreferenciadas.

Los gemelos digitales se han convertido en una de las herramientas más innovadoras para la conservación del patrimonio histórico. Gracias a estas réplicas virtuales dinámicas, los expertos ya pueden anticiparse al deterioro de monumentos como la Alhambra de Granada, la Catedral de Toledo o la Catedral de Santiago de Compostela, detectando posibles daños antes incluso de que sean visibles. Una tecnología que está transformando la forma de preservar la memoria histórica y gestionar infraestructuras críticas.

El valor social y económico de anticiparse al tiempo

La gestión tradicional del patrimonio histórico ha sido históricamente reactiva: se interviene cuando el daño ya es visible y costoso de reparar. Los gemelos digitales rompen este paradigma al introducir la conservación preventiva.

Mediante la instalación de sensores inteligentes en los edificios reales, los expertos pueden medir la contaminación, la temperatura o las vibraciones generadas por el tráfico. Estos datos alimentan constantemente al gemelo digital, permitiendo simular escenarios futuros y tomar decisiones antes de que ocurra un colapso.

El beneficio económico de esta tecnología es incalculable. Prevenir el deterioro de la piedra caliza de un palacio o de la estructura de un puente histórico es infinitamente más barato que financiar una reconstrucción de emergencia.

Ejemplos de esta rentabilidad abundan en la geografía española. La Alhambra de Granada lidera este cambio con su proyecto 'Living Lab', dotado con un presupuesto de 3,2 millones de euros para optimizar la gestión y mejorar la experiencia del turismo.

Paralelamente, Sevilla está digitalizando el legado arquitectónico de la Exposición Iberoamericana de 1929 con fondos europeos NextGenerationEU, creando rutas virtuales inmersivas en zonas habitualmente cerradas al público.

En el plano social, estas réplicas virtuales democratizan la cultura. Permiten que personas con movilidad reducida o que viven a miles de kilómetros exploren monumentos con total fidelidad.

Además, el gemelo digital puede actuar como un regulador inteligente de visitas, espaciando las entradas de público para controlar los niveles de dióxido de carbono y humedad, asegurando que el monumento 'respire' y permanezca abierto de manera sostenible.

El ingeniero en geomática: el arquitecto del puente virtual

Esta transformación no sería posible sin la figura del ingeniero en geomática y topografía. Este profesional de la ingeniería es el verdadero cerebro detrás del gemelo digital, encargado de capturar y procesar la información espacial necesaria para dar vida al modelo virtual.

Para lograr una precisión milimétrica, el ingeniero en geomática despliega un arsenal tecnológico avanzado: escáneres láser terrestres, fotogrametría aérea con drones y posicionamiento satelital de alta precisión.

El resultado es una 'nube de puntos', una réplica geométrica exacta que sirve como base científica del gemelo digital. La labor del Ingeniero en Geomática va más allá de la simple obtención de imágenes; consiste en estructurar bases de datos georreferenciadas que permiten a otros científicos y gestores estudiar el comportamiento de los materiales y predecir patologías estructurales.

Del pasado al futuro: la salvaguarda definitiva

La tecnología de los gemelos digitales no solo protege el patrimonio monumental; también se aplica con éxito en infraestructuras civiles modernas, como el Puente de Bailén en Madrid, donde se monitorizan continuamente los efectos del tráfico pesado y la meteorología.

En última instancia, la labor del ingeniero en geomática dota a las administraciones públicas y privadas de la seguridad técnica necesaria para tomar decisiones informadas, garantizando que las joyas del pasado sigan inspirando a las generaciones del futuro.

Información elaborada por el Colegio Oficial de Ingeniería Geomática y Topográfica de Málaga.