Zona de trabajos de reparación en la línea de Alta Velocidad Madrid-Málaga, que se reabrirá el 30 de abril, en Álora.
El AVE Málaga-Madrid da otro paso hacia la plena normalidad: reabrirá la segunda vía dañada por el talud de Álora
Adif recuperará la circulación por ambas vías de la línea de alta velocidad el próximo 17 de julio, cinco meses después del desprendimiento provocado por las lluvias de febrero que obligó a interrumpir el servicio y a operar desde abril con una única vía.
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El colapso ferroviario que en los últimos cinco meses ha tocado de lleno a la conexión ferroviaria Málaga-Madrid tiende a normalizarse.
Tras reabrir parcialmente el pasado 30 de abril la infraestructura afectada por el desprendimiento de un talud a la altura de Álora, el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) ha anunciado este lunes que el próximo 17 de julio pondrá de nuevo en servicio la segunda vía.
El paso adelante se da después de que se haya completado la mayor parte de los trabajos de reparación de los graves daños ocasionados por las intensas lluvias registradas el pasado mes de febrero.
Con ello, se restablecerá la normalidad operativa en una de las principales infraestructuras ferroviarias de Andalucía. No obstante, según las primeras informaciones oficiales que se trasladaron tras el desprendimiento del talud, se supone que los trenes pasarán a una velocidad reducida por este punto, circunstancia que podría prolongarse al menos hasta finales de año.
Adif ya consiguió recuperar la circulación por una de las vías el pasado 30 de abril, tras una intervención de gran complejidad técnica que permitió restablecer la conexión directa entre Málaga y Madrid. Sin embargo, desde entonces los trenes han seguido circulando con una capacidad limitada mientras continuaban las labores para reparar completamente la infraestructura.
Según el organismo estatal, la actuación ha estado condicionada por las enormes dificultades de acceso al talud afectado, donde ha sido necesario trabajar con maquinaria pesada sobre un terreno especialmente inestable.
Las características geotécnicas de la ladera, unidas a las abundantes precipitaciones acumuladas entre el 9 de febrero y el 14 de abril, complicaron de forma notable el desarrollo de las obras y obligaron a intervenir en distintos puntos de la infraestructura.
A ello se sumó que, conforme avanzaban los trabajos, los técnicos comprobaron que los daños sufridos por la línea aérea de contacto y por los sistemas de seguridad ferroviaria eran superiores a los detectados en una primera evaluación, lo que hizo necesario ampliar la actuación prevista inicialmente.
En estos momentos, la vía ya se encuentra completamente instalada y los operarios ultiman los trabajos sobre las instalaciones de electrificación, los sistemas de seguridad y el drenaje del muro de contención antes de la reapertura definitiva.
Cinco meses
El desprendimiento del talud registrado a comienzos de febrero provocó uno de los mayores incidentes sufridos por la línea de alta velocidad Córdoba-Málaga desde su puesta en servicio.
Durante semanas, la circulación ferroviaria quedó completamente interrumpida en este punto, obligando a establecer transbordos en autobús para garantizar la movilidad de los viajeros entre Málaga y el resto de la red de alta velocidad.
La recuperación parcial del servicio a finales del pasado mes de abril permitió eliminar esos transbordos, aunque la circulación ha continuado realizándose por una única vía y con limitaciones operativas mientras avanzaban las obras.
Los trabajos han incluido la estabilización del talud mediante un nuevo muro de escollera, la retirada de miles de metros cúbicos de tierras desprendidas, la reposición de elementos de vía, la reconstrucción de instalaciones ferroviarias y la adaptación de los sistemas de electrificación y seguridad.
Además, se ha ejecutado un importante sistema de drenaje para reducir la presencia de agua en el terreno y minimizar el riesgo de futuros movimientos de la ladera, uno de los principales condicionantes técnicos de toda la actuación.