Las imágenes en vídeo de la operación.
Así se resolvió el crimen de Cristina: dos investigaciones que acabaron en el mismo pozo de Rincón de la Victoria
Las actuaciones de la Guardia Civil se iniciaron cuando una ciudadana facilitó información que apuntaba a la muerte violenta de una mujer, un dato que no había trascendido
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En un pozo escondido entre la maleza, en un paraje de difícil acceso al que solo se llega por un camino de tierra que se debe conocer muy bien. Ahí terminó el rastro de Cristina, la joven de 35 años del barrio malagueño de Ciudad Jardín que llevaba desaparecida desde el 31 de marzo.
La Policía Nacional y la Guardia Civil han culminado la investigación tras resolver ambos cuerpos su asesinato, materializado, presuntamente, por su pareja sentimental. Igualdad confirmó en su día que se trataba de un crimen machista, pero hasta ahora los dos cuerpos no habían confirmado este aspecto.
Ambas investigaciones arrancaron por dos caminos distintos y acabaron convergiendo en el mismo caso, que escondía un trágico final.
Las actuaciones de la Guardia Civil se iniciaron cuando una ciudadana facilitó información que apuntaba a la muerte violenta de una mujer, un dato que no había trascendido hasta el momento.
En ese primer momento se desconocían tanto el paradero del cadáver como la identidad de la víctima. La investigación quedó en manos del Equipo Mujer Menor (EMUME) de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Málaga.
En paralelo, el Grupo de Homicidios de la Brigada Provincial de Policía Judicial de la Policía Nacional de Málaga trabajaba ya sobre la denuncia por la desaparición de una mujer de 35 años procedente de Ciudad Jardín que había puesto su familia tras pasar semanas sin saber de ella.
A través de los canales de cooperación entre ambos cuerpos, las dos investigaciones convergieron: la desaparecida que buscaba la Policía Nacional y la mujer cuya muerte violenta apuntaban las informaciones de la Guardia Civil eran la misma persona.
No estás sola, pide ayuda
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El estudio forense del arma con la que el autor agredió a la víctima antes de su fallecimiento y la localización de la zona aproximada donde se tuvo certeza de que Cristina estuvo por última vez con vida permitieron montar un operativo policial conjunto.
La Policía Nacional y la Guardia Civil han compartido esta información en una nota conjunta en la que añaden un vídeo donde se puede observar la detención de los presuntos responsables de la muerte de Cristina, así como el escondite de la silla de ruedas con la que supuestamente trasladaron a la joven hasta el pozo, que lanzaron a una especie de estanque con ánimo de desechar pruebas. También se ha localizado el imponente machete con el que presuntamente acabaría con su vida.
Discusión previa
El presunto autor del crimen, que así lo confesó a los investigadores y en su declaración, a la que tuvo acceso EFE, reconoció que días antes también la apuñaló durante una discusión tras recoger a Cristina en la barriada malagueña de El Palo cuando iban a casa de otro de los arrestados, en prisión como presunto encubridor.
El cadáver de la mujer, de 35 años, fue hallado el 1 de julio en un pozo de Rincón de la Victoria (Málaga). La víctima llevaba desaparecida desde finales de marzo y fue su pareja, el presunto asesino, quien guió a los investigadores hasta donde se encontraba.
De las pesquisas se desprende que la muerte de la mujer se produjo el 4 de mayo, aunque días antes ya había recibido una puñalada "superficial" en una discusión, y no fue hasta el 14 de mayo cuando la trasladaron hasta el pozo el presunto asesino y uno de sus presuntos encubridores, "aprovechando" la nocturnidad y el conocimiento del terreno.
El cuerpo de la víctima fue transportado en una silla de ruedas y la desplazaron por unos senderos no transitados hasta arrojarlo al pozo, ya sin vida, sin ropa para ocultar posibles pruebas.
Durante su declaración, el presunto asesino relató que conocía a la víctima desde hacía un año aproximadamente y que habían tenido una relación sentimental esporádica, "con idas y venidas"
Tres registros, tres detenidos
En la fase de explotación, los agentes practicaron tres entradas y registros en Rincón de la Victoria y en la barriada de El Palo, con la detención de tres personas.
El presunto autor, un hombre de 49 años que mantenía una relación sentimental con la víctima, acabó confesando el crimen ante los investigadores y guiándolos hasta el lugar donde había ocultado el cuerpo.
Según su relato, tras cometer el crimen trasladó el cadáver por un camino de tierra hasta un paraje rural y trató de deshacerse de él arrojándolo al interior de un pozo, donde quedó cubierto por la maleza de la zona. Otro varón habría participado en esa ocultación.
El cuerpo fue localizado el pasado 1 de julio en un pozo cercano al Arroyo Cuevas, en los alrededores de un carril que discurre entre cultivos y cortijos, próximo a la salida 968 de la autovía A-7 en sentido Almería.
Dos hombres a prisión y una mujer en libertad con medidas cautelares
La titular de la plaza número 4 de la Sección de Violencia sobre la Mujer del Tribunal de Instancia de Málaga acordó el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza para los dos varones puestos a su disposición.
A uno de ellos, el único de los tres detenidos que declaró ante la juez, se le investiga inicialmente por un delito de homicidio, una calificación que puede cambiar a lo largo de la instrucción. Al segundo, que se acogió a su derecho a no declarar, se le investiga por un delito de encubrimiento.
Para la tercera detenida, pareja de uno de los anteriores, la juez ha decretado la libertad con medidas cautelares: retirada del pasaporte, comparecencia apud acta y prohibición de salir del territorio nacional, con el apercibimiento de que el incumplimiento de cualquiera de ellas supondría un quebrantamiento de medida cautelar y conllevaría su entrada en prisión. También se acogió a su derecho a no declarar.
La operación, bautizada como 'Tatuaje-Jazmines', ha estado dirigida por esa misma sección judicial.
En el caso de Cristina no constaban denuncias previas por violencia de género contra el presunto agresor, si bien ella sí figuraba en el sistema VioGén por relaciones anteriores.
Ciudad Jardín, consternado
En el barrio donde se crió, los vecinos no dan crédito desde que conocieron la identidad de la mujer localizada en el pozo. Cristina era, según las fuentes consultadas, una persona muy familiar, y esa era precisamente la circunstancia que más extrañaba a su vecindario: nadie entendía que desapareciera de golpe y sin explicación. Residía con su madre y tenía una hija adolescente, fruto de una relación anterior.
Estudió en la Sagrada Familia. Los compañeros que compartieron aula y patio con ella no encuentran palabras para describir su final. Todos piden que se haga justicia por ella y, sobre todo, por su hija, "que no merece una barbaridad así".
En sus redes sociales, Cristina se definía como "inconfundible, inimitable e incomparable", y hablaba de su familia como su futuro. Era conocida en el barrio por su alegría.
La tercera asesinada del año en Málaga
Cristina es la tercera mujer asesinada por violencia de género en la provincia de Málaga en lo que va de 2026. La cuarta fue Mari, de 61 años, en Mijas, la pasada semana, cuando murió a manos de su pareja sentimental a cuchilladas y luego este quemó la casa para deshacerse de su cuerpo y borrar huellas. En su caso, su agresor también mató a su hija, Patricia, de 31 años.
La primera del año fue Victoria Hart, asesinada el pasado mes de enero en su domicilio de Alhaurín el Grande por su expareja, que se entregó posteriormente en la prisión de Alhaurín de la Torre y confesó a los funcionarios que la había apuñalado con sus tres hijos menores dentro de la vivienda.
Y la segunda fue Vicky, de 51 años, asesinada a tiros por su esposo en su casa de la calle Guadalimar, en la zona norte de Málaga, antes de que este se suicidara. Ni la víctima ni el agresor figuraban en el sistema VioGén.