El cartel de la desaparición de Nikoline.

El cartel de la desaparición de Nikoline. E.E.M

Málaga

Las últimas horas de Nikoline, la noruega de 17 años que fue atropellada en Mijas: qué hizo al bajar del Uber en la carretera

La menor, que estaba de vacaciones en España con su familia materna, fue arrollada por un camión tras pedir al conductor donde viajaba que le permitiera bajar en mitad de la A-7.

Más información: Nikoline, la menor de 17 años atropellada en Mijas, cogió un Uber y se bajó del coche en mitad de la A-7

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Las claves

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Nikoline, una joven noruega de 17 años, fue atropellada mortalmente tras bajarse de un Uber en plena autovía A-7 en Mijas.

La adolescente había salido a celebrar la victoria de Noruega en un partido de fútbol y se dirigía a casa tras pasar la noche en una discoteca de Marbella.

Por razones aún desconocidas, pidió al conductor del Uber que la dejara bajar en un tramo de la autovía sin acera, donde fue arrollada por un camión que se dio a la fuga.

La investigación se centra en esclarecer por qué Nikoline pidió bajarse en la autovía y las circunstancias del atropello, así como localizar al conductor implicado.

¿Qué pudo hacer bajar a Nikoline de un Uber en plena autovía? Es una de las preguntas que sigue abierta sobre las últimas horas de la joven noruega de 17 años, fallecida tras un atropello en la A-7, a su paso por Mijas, en la madrugada del lunes 6 de julio.

Momentos antes, había pedido al conductor del Uber en el que viajaba hacia Mijas, localidad donde se estaría alojando en la Costa del Sol, que la dejara bajar a la altura, más o menos, del kilómetro 1027.

Al apearse del vehículo, en un punto sin acera cercana, la joven cruzó la carretera. Fue entonces cuando la arrolló un camión, que podría tratarse de una pickup, y que se dio a la fuga.

Quién era Nikoline

Nikoline, había llegado a la Costa del Sol el 19 de junio para pasar sus vacaciones de verano junto a su madre y su padrastro, que residen en la provincia de Málaga. La noche del domingo 5 al lunes 6 de julio era la última antes de volver a casa. Tenía previsto regresar ese lunes a Noruega, concretamente a Arendal, donde reside con su padre biológico y donde le esperaban planes para esa misma noche, entre ellos la fiesta de cumpleaños de una amiga a la que tenía muchas ganas de acudir. Nunca llegó a coger el vuelo que tenía comprado.

Quienes la conocían la describen como una muchacha responsable y bien hecha, con una gran implicación política que significaba mucho para la gente que la rodeaba. Su entorno apunta que tenía "un gran corazón", y que significaba mucho en Unge Høyre, la organización juvenil del Partido Conservador noruego a la que pertenecía. Todo su entorno habla de ella como "una persona comprometida, valiente y entusiasta, siempre dispuesta a ayudar". Se preocupaba por quienes tenía alrededor y tenía "una sonrisa contagiosa" que iluminaba cualquier lugar al que iba.

Un accidente sin nombre

La noticia del atropello se conoció horas antes de que se supiera que la identidad de la víctima era la de Nikoline. La Guardia Civil tuvo difícil la identificación de la menor porque no llevaba encima su documentación. La denuncia de su familia por desaparición aligeró el proceso.

El Servicio de Emergencias 112 recibió una llamada alertando de que una mujer había fallecido sobre las 05.20 horas tras sufrir un atropello por un camión en la A-7, en el kilómetro 1027, en sentido Marbella. Desde la sala operativa se avisó al Centro de Emergencias Sanitarias 061, a la Guardia Civil de Tráfico y a Mantenimiento de Carreteras. Los sanitarios certificaron la muerte de la mujer en el lugar del accidente, sin que en un primer momento se conociera su identidad.

Horas después, la familia de Nikoline confirmó a EL ESPAÑOL de Málaga que la víctima del atropello era la menor, de la que no se tenía rastro desde la madrugada del lunes. La confirmación cerraba, con la peor de las noticias posibles, la búsqueda de una adolescente de la que nada se sabía desde varias horas antes.

Una noche que empezó con una celebración

Quedaban, con todo, muchas incógnitas por resolver sobre cómo una menor que había salido a celebrar el resultado de un partido de fútbol había terminado sus últimas horas de vida en el arcén de una autovía.

Y es que aunque parezca de película, todo comenzó con un partido de fútbol. Nikoline había estado viendo el encuentro de la selección noruega, que finalizó con una victoria ante Brasil, y salió a festejar por Marbella el resultado junto a otros compatriotas y una amiga. Era una noche de celebración entre turistas noruegos en una de las zonas con más ambiente nocturno de la Costa del Sol, Puerto Banús.

Según el testimonio que la madre dio a este periódico antes de conocerse la noticia, el último contacto de la familia con la menor se produjo a la 01.30 horas, momento en el que, según sus palabras, "todo estaba bien". Nada en ese mensaje hacía presagiar lo que ocurriría pocas horas después.

La adolescente se fue de fiesta a la discoteca Funky Buddha, un local orientado al turismo extranjero, junto a otra amiga y varios jóvenes noruegos a los que habían conocido esa misma noche, en el ambiente propio de un grupo de turistas que celebraban la victoria de su equipo lejos de casa.

Sobre las 04.00 horas, la otra chica perdió de vista a Nikoline tras ir al baño. Ya no logró localizarla. Desde ese momento, y hasta que la familia confirmó su identidad como la víctima del atropello, la menor permaneció desaparecida.

El tramo que separa la discoteca de la A-7

Los nuevos datos conocidos por este periódico permiten reconstruir el tramo más determinante de esa madrugada. Nikoline habría cogido un Uber tras salir del local, aunque no ha trascendido hasta este momento la hora concreta en la que subió al vehículo ni si estaba acompañada.

Por un motivo que hasta ahora se desconoce, pidió al conductor que parara para bajarse del coche en un punto del trayecto, ya en plena autovía.

Al apearse del vehículo, en plena A-7 y sin acera cercana, la menor fue a cruzar la carretera. Fue entonces cuando la arrolló un camión, que se dio a la fuga. Los investigadores barajan la posibilidad de que el conductor no se diera cuenta de su presencia.

Investigación abierta

Este dato resulta clave para entender un misterio que rodeaba el caso desde el primer momento: la distancia entre Puerto Banús y el lugar donde fue hallada sin vida, un trayecto que Google Maps cifra en 8 horas caminando y en apenas unos veinte minutos en coche que responden a 30 kilómetros de distancia.

Una adolescente no recorre esa distancia a pie en el tiempo transcurrido, y esa desproporción hizo sospechar desde el principio que se había desplazado a bordo de algún vehículo.

Durante las horas en que se desconocía cómo había llegado hasta allí, se barajó la hipótesis de que la menor pudiera haber sido introducida en el vehículo a la fuerza y hubiera optado por tirarse del coche en marcha para escapar.

Los nuevos datos apuntan a un escenario distinto: habría sido la propia Nikoline quien pidiera al conductor que la dejara bajar en plena A-7, lo que hace perder fuerza a la teoría de que subiera a un coche contra su voluntad.

El conductor del camión no ha sido localizado hasta el momento. La investigación trata ahora de esclarecer el motivo por el que el conductor del Uber paró en una zona de la A-7 no habilitada para ello, y mucho menos para la bajada de un pasajero, así como las circunstancias exactas del atropello y la posterior huida.