Noche de San Juan en Málaga.

Noche de San Juan en Málaga. EP

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Los veterinarios de Málaga advierten: los fuegos artificiales son "un problema real de bienestar animal"

La institución profesional recuerda la importancia de proteger a perros y gatos del ruido que produce la pirotecnia y sostiene que deberían estar prohibidos en las fiestas.

Más información: Qué hacer en la Noche de San Juan 2026 en Málaga: horario de los fuegos, concierto y quema del júa.

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Las claves

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El Colegio de Veterinarios de Málaga alerta sobre el grave impacto de los fuegos artificiales en el bienestar animal durante la Noche de San Juan.

Perros y gatos, con una audición mucho más sensible que la humana, pueden sufrir miedo, ansiedad e incluso pánico, llegando a presentar síntomas como temblores, jadeo o intentos de huida.

Se recomienda mantener a los animales en casa, preparar refugios tranquilos, evitar castigos y revisar la identificación para prevenir fugas.

El Colegio insiste en no medicar a los animales sin supervisión veterinaria y pide a los ayuntamientos considerar a los animales censados al organizar fiestas con pirotecnia.

Los animales tienen una capacidad auditiva más sensible que las personas y el ruido que produce la pirotecnia nunca es agradable para ellos puesto que les causa miedo y ansiedad, sobre todo a los perros y los gatos. Por ello El Colegio Oficial de Veterinarios de Málaga, con motivo de la celebración de la Noche de San Juan, recuerda a la ciudadanía la importancia de proteger a los animales de compañía frente estos ruidos.

Bajo el lema Noche de San Juan sin sobresaltos, la institución advierte de que los petardos y fuegos artificiales no son una simple molestia para muchos animales, sino un problema real de bienestar animal. El ruido intenso, repentino e imprevisible puede desencadenar respuestas fisiológicas y conductuales de miedo, ansiedad e incluso pánico.

El ser humano percibe sonidos hasta aproximadamente los 20.000 Hz, los perros pueden oír hasta 65.000 Hz y los gatos hasta 79.000 Hz. Además, la pirotecnia puede alcanzar intensidades de 140-150 decibelios, superando ampliamente el umbral de dolor auditivo en perros, situado en torno a los 95 decibelios, han indicado desde el Colegio de Veterinarios en un comunicado.

Entre las señales de alarma más habituales se encuentran los temblores, el jadeo, la hiperventilación, la taquicardia, la salivación excesiva, la tendencia a esconderse, los intentos de huida, la inquietud o la búsqueda constante de refugio. En algunos casos, el miedo puede derivar en pánico, fugas, accidentes, conductas destructivas o ansiedad que puede prolongarse durante días.

El presidente del Colegio de Veterinarios de Málaga, Juan Antonio de Luque, ha incidido en que "es hora de que los ayuntamientos también piensen en los animales censados en sus municipios durante las fiestas, y se ponga fin a los fuegos artificiales ruidosos y a los petardos".

El Colegio recuerda que este problema no afecta únicamente a perros y gatos, sino también a otros animales y a personas especialmente vulnerables. En el caso de los animales de compañía, la prevención y la actuación adecuada por parte de sus familias pueden marcar una diferencia decisiva.

Recomendaciones para la Noche de San Juan

El Colegio Oficial de Veterinarios de Málaga, a través de su Grupo de Medicina del Comportamiento, ha elaborado una guía con pautas para reducir el estrés animal en situaciones de ruido extremo.

Se aconseja mantener a los animales dentro de casa durante las horas de mayor ruido, cerrar ventanas y persianas para reducir el impacto acústico y preparar con antelación un refugio tranquilo, seguro y accesible donde el animal pueda resguardarse.

También aconseja poner música suave o la televisión como sonido de fondo, acompañar al animal con calma si busca contacto y evitar castigarlo, regañarlo o forzarlo a salir de su refugio. Si el contacto con la persona le tranquiliza, debe permitirse; si prefiere esconderse, conviene respetar su espacio.

Asimismo, se recuerda la importancia de revisar que el animal tenga el microchip y la placa identificativa actualizados, especialmente ante el riesgo de huidas provocadas por el miedo.

El Colegio insiste en que nunca debe medicarse a un animal sin indicación veterinaria. La prevención puede incluir medidas ambientales, pautas de desensibilización, modificación de conducta y, cuando sea necesario, tratamiento veterinario específico.

"Cerrar ventanas, preparar un refugio seguro, acompañar sin castigar y consultar a tu veterinario puede marcar la diferencia. Cuidarlos también es pensar en ellos durante las fiestas", recuerdan desde la institución.

El miedo a los petardos es, en definitiva, "un problema de bienestar animal que requiere información, prevención y responsabilidad colectiva. La Noche de San Juan puede disfrutarse también desde el respeto a quienes sufren especialmente el impacto del ruido".