La Vega de Mestanza.

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Málaga

La Junta de Andalucía ya busca otro suelo para la EDAR Norte tras el varapalo del Supremo

Desde 2019, la Junta de Andalucía ha pagado a Europa en sanciones más de 9 millones de euros por incumplir la normativa de depuración de aguas.

Más información: Varapalo judicial para la Junta: el Supremo tumba definitivamente la depuradora norte de Málaga.

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Las claves

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La Junta de Andalucía busca una nueva ubicación para la EDAR Norte tras la anulación judicial del proyecto en la Vega de Mestanza.

Actualmente, cerca de 250.000 habitantes siguen vertiendo aguas residuales sin depurar al río Guadalhorce, lo que supone riesgos medioambientales y para la salud pública.

La Junta paga desde 2019 una multa anual de casi 1,3 millones de euros a la Unión Europea por incumplir la normativa de depuración de aguas.

El plan original de la EDAR Norte preveía tratar hasta 125.000 m3 diarios de aguas residuales y abarcaba una ocupación total de más de 500.000 metros cuadrados.

La Junta de Andalucía continúa trabajando, en lo que a la depuración de aguas en la provincia de Málaga se refiere, tras el varapalo que sufrió hace tan solo unos días, después de la negativa del Tribunal Supremo a aceptar el recurso de casación presentado contra la sentencia previa del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) que anulaba la operación planificada de construir la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) Norte en la Vega de Mestanza.

El siguiente paso del gobierno andaluz es encontrar una nueva ubicación, según fuentes consultadas por este periódico. En su momento los técnicos concluyeron que la Vega de Mestanza era la zona ideal para esta infraestructura hídrica, pero, tras la decisión del TSJA, están barajando diferentes alternativas.

Actualmente, su objetivo es encontrar la mejor opción, ya sea decantándose por una infraestructura más pequeña o del mismo tamaño que la planteada en la Vega de Mestanza. Por tanto, valorarán todas las posibilidades posibles hasta dar con la ubicación ideal.

En cuanto a fechas, su intención es tenerlo lo antes posible porque el no contar con una infraestructura hídrica para depurar agua provoca daños medioambientales, tiene consecuencias en la salud pública y supone un perjuicio económico para la Junta de Andalucía que está pagando las sanciones impuestas por la Unión Europea.

Hasta que la Junta construya una nueva EDAR, Alhaurín el Grande, Alhaurín de la Torre, Cártama, Torremolinos y una parte de Málaga capital continuarán vertiendo aguas sin depurar al río Guadalhorce, es decir, el río seguirá recibiendo aguas residuales de cerca de 250.000 habitantes.

Por otro lado, estos vertidos sin depurar también podrían tener consecuencias en la salud pública de la población que reside en el entorno del río a su paso por las zonas anteriormente mencionadas.

Además, el gobierno seguirá pagando las sanciones de la Unión Europea. Desde 2019, la Junta de Andalucía paga al año una multa de casi 1,3 millones de euros por incumplir la normativa europea de depuración de aguas.

En este momento es la única sanción que deben pagar y hasta ahora han abonado más de 9 millones de euros a Europa por no contar con esta infraestructura. Hay que tener en cuenta que esta multa deberán volver a pagarla este 2026 y así sucesivamente cada ejercicio hasta que den con la solución para depurar aguas y cumplir la normativa europea.

Cabe recordar que el plan original suponía la ocupación permanente de unos 128.000 metros cuadrados, a los que sumar 60.264 metros de servidumbre y 314.543 metros de ocupación temporal.

La EDAR Norte fue diseñada con capacidad para tratar un caudal medio diario de 75.000 m3/día y 125.000 m3/día a futuro. El plan de intervención recogía actuaciones en la actual planta del Guadalhorce, incluyendo una nueva estación de bombeo e impulsión que permitiría descargar hasta 37.000 m3/día de la EDAR Guadalhorce a la nueva instalación.