Matteo Messina Denaro.
Incautan en Málaga, Marbella y Puerto Banús parte del 'tesoro' del fallecido mafioso Messina Denaro
La Guardia de Finanzas italiana ha incautado sociedades y activos financieros del clan del fallecido capo en la Costa del Sol, Italia y siete jurisdicciones más.
Más información: A Capo muerto, Capo puesto: el día después de la muerte de Matteo Messina Denaro
La Costa del Sol ha sido uno de los escenarios clave de una macrooperación internacional contra la Cosa Nostra que ha permitido incautar bienes, sociedades y activos financieros por más de 200 millones de euros vinculados a la mafia siciliana cuando estaba liderada por Matteo Messina Denaro, fallecido en 2023.
Las actuaciones se han desarrollado en la provincia de Málaga —en concreto en Málaga capital, Marbella, Benahavís y Puerto Banús—, además de en Italia, Andorra, Gibraltar, las islas Caimán, Luxemburgo, Suiza, Líbano y el Principado de Mónaco, en estrecha colaboración con los órganos judiciales y policiales correspondientes, informó este jueves la Guardia de Finanzas italiana.
La presencia de bienes mafiosos en el litoral malagueño confirma de nuevo el atractivo de la Costa del Sol como destino para la reinversión de capitales de origen ilícito. Según la investigación, el patrimonio incautado es fruto de la reinversión —en parte a través de sociedades "offshore"— de los enormes capitales generados por el narcotráfico que la Cosa Nostra de Trapani (Sicilia) viene desarrollando desde los años 80 en interés de su propio líder, Messina Denaro.
Lo intervenido en Málaga y el resto de plazas es solo una parte del "tesoro" del mafioso, que según algunos medios podría ascender a 4.000 millones de euros, amasados durante los 30 años que estuvo prófugo y en los que siguió dirigiendo las actividades criminales del clan.
La operación se saldó con la detención de Giacomo Tamburello, de 65 años, conocido por su implicación en múltiples operaciones de importación y exportación de cocaína, heroína y hachís desde la década de 1980 para el clan de Messina Denaro, junto a su esposa, María Antonina, y su hijo, Luca.
Las pesquisas arrancaron a raíz de un aviso de las autoridades andorranas sobre María Antonina, originaria de Campobello di Mazara (Trapani), que disponía de importantes recursos económicos en ese país y de movimientos de efectivo en cuentas de varios bancos luxemburgueses, donde se depositaron unos 12 millones de euros. Investigaciones posteriores revelaron que había estado casada con el conocido narcotraficante, explicaron el fiscal nacional antimafia, Giovanni Melillo, y el fiscal de Palermo, Maurizio De Lucia, en rueda de prensa.
De Lucia subrayó que frente a mafias que no conocen fronteras la cooperación de las policías europeas ha sido fundamental, mientras que Melillo destacó el valor estratégico de la operación, que persigue frustrar el intento de la Cosa Nostra de recomponer una organización plenamente unificada.
No es nuevo
La incautación de activos en Málaga, Marbella, Benahavís y Puerto Banús no es fruto del azar. El clan de Matteo Messina Denaro lleva años utilizando el litoral malagueño como una de sus plazas de reinversión, con emisarios asentados en la zona desde hace lustros. La Costa del Sol forma parte, junto con Galicia, Cataluña y Canarias, del mapa español de la Cosa Nostra, una organización que en los últimos años ha recuperado peso en el narcotráfico internacional apoyándose en enviados instalados en Sudamérica, España y Países Bajos.
Ese resurgir explica por qué la operación de la Guardia de Finanzas italiana ha tenido que extender sus tentáculos hasta el sur de España. El patrimonio que ahora aflora —más de 200 millones de euros entre todos los países implicados— es solo la punta del iceberg de una fortuna que podría rondar los 4.000 millones, una cifra ya vinculada al clan Messina Denaro y que sigue siendo, en buena parte, un misterio: decenas de testaferros permanecen sin localizar, lo que convierte cada incautación en una pieza más de un rompecabezas todavía abierto.
La continuidad del imperio criminal tampoco está zanjada. Tras la muerte del capo en 2023, su hija reclamó formalmente el apellido Messina Denaro ante el Registro Civil italiano, un gesto cargado de simbolismo dentro de la Mafia: el linaje otorga méritos suficientes para ser tenida en cuenta, al menos en lo económico, sobre unos bienes cuyo verdadero alcance aún se desconoce. Mientras tanto, la organización evita la violencia callejera para no atraer la atención de las autoridades, una estrategia de bajo perfil que ha facilitado que su rastro financiero —incluido el de la Costa del Sol— pasara desapercibido durante años.
Messina Denaro fue condenado varias veces a cadena perpetua en rebeldía por su participación en los asesinatos de los jueces antimafia Giovanni Falcone y Paolo Borsellino en 1992 y en los atentados con bomba de 1993 en Roma, Florencia y Milán. Desaparecido desde el verano de 1993, pasó tres décadas como el criminal más buscado de Italia hasta que su decisión de someterse a un tratamiento contra el cáncer propició su detención el 16 de enero de 2023 en una clínica de Palermo. Falleció en prisión ese mismo año.