Agente de la Policía Nacional

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Málaga

El calvario de un menor en Málaga: un joven se hizo pasar por un alumno de su instituto para pedirle imágenes sexuales

La denuncia ha permitido detener en Valladolid al acosador, que llegó a mostrarle sus genitales por videollamada y ya está en prisión.

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Las claves

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Un joven de Valladolid ha sido detenido por la Policía Nacional por hacerse pasar por un alumno de un instituto de Málaga y pedir imágenes sexuales a un menor de 14 años.

El detenido contactó con la víctima a través de una aplicación de mensajería, ganándose su confianza y solicitándole insistentemente imágenes íntimas mediante videollamada.

El arrestado ya había sido detenido anteriormente en Valladolid por delitos similares de corrupción de menores.

La Policía Nacional destaca la importancia de la formación y vigilancia para prevenir el child grooming, recomendando a padres y tutores el uso de control parental y la denuncia ante cualquier sospecha.

Un joven vecino de Valladolid ha sido detenido por la Policía Nacional como presunto autor de un delito de corrupción de menores, después de contactar a través de una aplicación de mensajería con un adolescente de 14 años al que pidió insistentemente imágenes de carácter sexual.

La investigación arrancó el pasado 16 de abril, cuando la víctima acudió, acompañada de su madre, a la Comisaría Provincial de Málaga para presentar denuncia. Según relataron, un desconocido se había puesto en contacto con el menor haciéndose pasar por un compañero de su mismo instituto y, valiéndose de esa falsa identidad, le había propuesto intercambiar imágenes íntimas.

A lo largo de varias conversaciones, el sospechoso fue ganándose la confianza del adolescente y desvió rápidamente el diálogo hacia un terreno sexual. Con notable insistencia, le reclamó que mostrara sus partes íntimas a través de videollamada, llegando incluso a exhibirle sus propios genitales.

Este tipo de conducta delictiva se conoce como child grooming: el agresor, recurriendo a la red, se hace pasar por un menor cercano al entorno de la víctima y la engaña para conseguir imágenes de contenido sexual destinadas a su disfrute personal o a su difusión a terceros.

Tras conocerse los hechos, los agentes del Grupo de Menores (GRUME) de la Comisaría Provincial de Málaga abrieron una investigación que permitió identificar sin ninguna duda al autor, residente en Valladolid.

Una vez localizado, los investigadores pidieron la colaboración de sus compañeros de la Comisaría Provincial de Valladolid para proceder a su detención, que se materializó el pasado 28 de abril. El atestado fue remitido al juzgado de Málaga y, tras pasar a disposición judicial, la autoridad competente decretó el ingreso en prisión del detenido.

El arrestado ya había sido detenido anteriormente en Valladolid por delitos similares. En concreto, la Policía Nacional señala que fue arrestado en junio de 2023 y en diciembre de 2025 por sendos delitos de corrupción de menores.

Cómo prevenir el child grooming

La Policía Nacional insiste en la necesidad de mantener una vigilancia especial frente a este tipo de delitos, cuyas víctimas son siempre menores de edad. Una de las claves está en ofrecer una formación adecuada a aquellos chicos y chicas a los que sus tutores legales permiten utilizar dispositivos con acceso a redes sociales o aplicaciones de mensajería.

Esa formación debe incluir, en primer lugar, una advertencia clara y comprensible: en internet, la persona que está al otro lado no siempre es quien dice ser. Conviene también explicarles que nunca deben compartir imágenes privadas, ya que, en cuanto lo hacen, pierden por completo el control sobre el destino de ese material, y que si alguien se lo pide deben avisar de inmediato a sus padres o responsables.

Asimismo, resulta recomendable que los progenitores recurran a las herramientas de control parental que ofrecen tanto las aplicaciones como los propios dispositivos, ya que un uso adecuado de estas funciones contribuye notablemente a reducir la exposición a este tipo de amenazas.

Por último, los adultos deben estar atentos a posibles señales de alerta, como cambios bruscos de comportamiento o actitudes esquivas cuando el menor utiliza sus dispositivos tecnológicos, ya que pueden ser indicio de que está siendo víctima de algún delito. Ante cualquier sospecha, lo más aconsejable es acudir a una comisaría de la Policía Nacional para presentar la correspondiente denuncia.