Una imagen de ese día.

Una imagen de ese día. EFE Daniel Pérez

Málaga

Mata a su mujer de 12 puñaladas, intenta suicidarse y se rompe las piernas: condenado a 20 años de cárcel

El fallo llega con la conformidad del acusado y de su defensa, que han aceptado tanto el relato de hechos como la pena pedida por la Fiscalía, a la que se adhirieron la acusación particular y la popular.

Más información: La mujer asesinada a puñaladas en Benajarafe, en Málaga, había denunciado a su pareja en 2008

Publicada
Actualizada
Las claves

Las claves

Un hombre ha sido condenado a 20 años y 8 meses de prisión por asesinar a su esposa Eva María en Benajarafe tras asestarle doce puñaladas.

La víctima, de 51 años y madre de cinco hijos, sufrió maltrato habitual durante catorce años y había denunciado a su agresor en tres ocasiones.

El crimen ocurrió tras un día entero de discusiones y violencia, culminando con el asesinato y el posterior intento de suicidio del condenado.

El fallo judicial incluye indemnizaciones de 100.000 euros para cada uno de los cinco hijos de la víctima, totalizando medio millón de euros.

Eva María tenía 51 años y cinco hijos. Su vida se apagó en la madrugada del 29 de mayo de 2022 en un chalé de la calle Delfines, en Benajarafe, una pedanía costera de Vélez-Málaga. La mató su marido, de 52, tras meterle doce puñaladas asestadas con un cuchillo de cocina de sierra de diez centímetros de hoja. Antes de clavárselo, la había golpeado durante horas en diversas zonas de su cuerpo, como el oído, la boca, el pie o los brazos. Antes de eso, la había maltratado durante casi catorce años. Y antes aún, ella había tratado de pararlo en reiteradas ocasiones: lo denunció tres veces desde 2002. Pero no fue suficiente para salvar su vida.

Aquellos hechos ocurrieron en 2022 y ahora la Audiencia Provincial de Málaga ha condenado al acusado a 20 años y 8 meses de prisión por asesinato, maltrato habitual y amenazas, según la sentencia. El fallo llega con la conformidad del acusado y de su defensa, que han aceptado tanto el relato de hechos como la pena pedida por la Fiscalía, a la que se adhirieron la acusación particular y la popular.

Un día entero de gritos

El crimen se fraguó a lo largo de todo el 28 de mayo de 2022. La sentencia fija que ese día el acusado inició "una discusión a voces" con Eva María en el domicilio común que compartían. La situación se mantuvo durante horas y por la tarde se recrudeció. El tono del hombre, describe la resolución, "se volvía más agresivo, llegando a dar golpes y romper mobiliario de la casa, y la vajilla de la cocina".

En algún momento, Eva María le advirtió que iba a "echarle a los guardias". A esta afirmación, el condenado respondió amenazándola de muerte si avisaba a la policía, una frase que, según la Sala, repitió "varias veces". Ella llegó a llamar al 112 pidiendo ayuda; pero a su llegada nada se pudo hacer por salvar su vida.

Ya de madrugada, la sentencia describe a un hombre que "seguía vociferando a gritos de manera cada vez más violenta, despreciando claramente la condición de fémina de la víctima". Cogió un cuchillo de la cocina y se abalanzó sobre ella "de manera sorpresiva, y sin que ella pudiera defenderse". Le asestó doce puñaladas en distintas partes del cuerpo. La Sala considera probado que las heridas, por su número y localización, "no buscaban más que aumentar el sufrimiento de la víctima, que nada pudo hacer por defenderse".

Eva María murió allí mismo. Tras matarla, el acusado intentó quitarse la vida y se rompió las piernas en la tentativa. Cuando llegaron los agentes de la Policía Nacional, el agresor de la mujer llegó a contestarles. Y lo que dijo está en la sentencia, entre comillas: "Está con otro y yo no soy cornudo de nadie, la mato vaya, le he tirado a matarla, vaya mierda de cuchillo que se ha doblado cuando le he tirado, me he querido matar y mira lo que me ha pasado, se me ha partido la cuerda y me he roto las piernas".

Catorce años de control, celos y golpes

La condena no es solo por el asesinato. La Audiencia da también por probado un delito de maltrato habitual que recorre prácticamente toda la relación. Durante catorce años, recoge la resolución, el acusado actuó con ánimo "de menoscabar la integridad psicológica de su pareja" y la sometió "a un trato humillante y degradante". Le dirigía expresiones vejatorias "de manera agresiva y violenta", mantenía con ella "una actitud de control, celos y desprecios" y la vigilaba incluso cuando estaba con sus hermanas.

Sus reacciones, describe la Sala, eran "violentas y exageradas ante cualquier desencuentro en la pareja". Le daba patadas en la barriga, puñetazos, le lanzaba platos, la amenazaba. Eva María lo denunció tres veces desde 2002. Estaba incluida en el Sistema de Seguimiento Integral en los casos de Violencia de Género (VioGén) desde 2008, aunque su expediente llevaba más de una década inactivo cuando murió.

Meses antes del crimen, durante otra discusión en la que estaba presente la hija común de la pareja, el hombre se hizo con un hacha "y la amenazó haciendo ademán de golpearla en la cabeza". La sentencia lo interpreta como un episodio movido por "un manifiesto desprecio al género femenino".

El fallo impone 20 años de prisión por el asesinato, ocho meses más por el delito de amenazas y 66 días de trabajos en beneficio de la comunidad por el maltrato habitual. Se aplican las agravantes de parentesco y de género, y la atenuante de drogadicción.

La Audiencia fija además una indemnización de 100.000 euros para cada uno de los cinco hijos de Eva María: medio millón de euros en total que el condenado deberá abonar a los cinco huérfanos que dejó aquella madrugada en Benajarafe.