Vistas del Parque Nacional Sierra de las Nieves.
Gran resort turístico rural junto al Parque Nacional Sierra de las Nieves: 133.500 metros con 50 bungalows y suites premium
Verosa Proyectos y Servicios proyecta un alojamiento rural de 3 estrellas con spa, Aula de la Naturaleza y arquitectura de mínima huella, con inversión de 5 millones de euros.
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La empresa Verosa Proyectos y Servicios sigue dando pasos en su ambiciosa apuesta por ejecutar un desarrollo turístico en las proximidades del Parque Nacional Sierra de las Nieves.
La operación, bautizada con el nombre de Complejo Turístico Rural Landscape Resort, se enclava en el municipio de Yunquera, sobre una extensión superior a los 133.500 metros cuadrados.
Tras activar la iniciativa hace varios años, la Junta de Andalucía acaba de abrir ahora el trámite de información pública de la Autorización Ambiental Unificada (AAU) del proyecto, que incluye un hotel‑apartamento rural de tres estrellas y una inversión cercana a los 5 millones de euros.
El Landscape Resort se plantea como un establecimiento turístico de paisaje en el Partido Guagazos, al suroeste del casco urbano de Yunquera, sobre seis fincas de suelo no urbanizable.
El ámbito incluye las parcelas 163, 164, 165 y 168 del polígono 7 y 205 y 206 del polígono 8, todas ellas con fuerte pendiente hacia el sureste y acceso por un camino rural existente. La zona se sitúa fuera del perímetro del Parque Nacional Sierra de las Nieves, pero en contacto visual y funcional con él, lo que el proyecto explota como principal valor paisajístico.
El promotor define el complejo como un Landscape Resort que quiere actuar como "bisagra" entre el municipio y el Parque Nacional, supliendo la escasez de alojamiento temporal en el entorno inmediato de Yunquera.
Alojamiento para turismo "activo" y "pasivo"
El proyecto distingue dos grandes perfiles de cliente: el hospedaje activo, orientado a quienes usarán el resort como base para rutas de senderismo, actividades de educación ambiental o visitas guiadas al parque; y el hospedaje pasivo, dirigido a usuarios que buscan retiro y descanso, consumiendo principalmente paisaje, silencio y servicios internos.
Para ello se diseña un conjunto de edificaciones dispersas, que suman 2.670 metros cuadrados construidos sobre el terreno, lo que supone una ocupación del 1,9989% de la superficie de la finca, por debajo del máximo del 2% que fijan las Normas Subsidiarias de Yunquera para campings y alojamientos en suelo no urbanizable. La oferta alojativa se reparte así:
- 11 bungalows de 25 metros cuadrados (275 metros en total), pensados sobre todo para hospedaje activo, incluyendo grupos educativos.
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22 habitaciones dobles de 25 metros cuadrados (550 metros), asociadas a turismo de retiro.
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17 suites premium de 30 metros cuadrados (510 metros), de mayor confort.
Los anexos de viabilidad económica calculan una capacidad de referencia de 60 usuarios para el hospedaje activo (10 bungalows) y 76 para el hospedaje pasivo (habitaciones y suites), alrededor de 136 plazas teóricas, con un régimen de estancia temporal y sin posibilidad de segregación como viviendas independientes.
Más allá de los alojamientos, el resort incorpora una batería de usos que el promotor presenta como de interés público:
- Aula de la Naturaleza (300 metros cuadrados), destinada a divulgación ambiental y actividades educativas sobre el Parque Nacional y el patrimonio local.
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Recepción (130 metros cuadrados) e información al visitante, planteada como puerta de entrada al parque.
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Restaurante y cafetería (300 metros de sala, más cocina y áreas de servicio), abierto no solo a clientes alojados sino a visitantes externos.
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Tres salas polivalentes (65, 135 y 135 metros) para reuniones, talleres y actividades colectivas.
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Tienda y aseos (65 metros), con venta de productos locales.
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SPA y zona de bienestar (95 metros de spa, 50 metros de vestuarios y piscina de 40 metros), además de un estanque natural de 300 metros.
El conjunto se completa con un área de aparcamiento y viales internos de 4.965 metros cuadrados, con capacidad para 110 vehículos ligeros y dos autobuses, que la memoria plantea también como posible lanzadera de visitantes hacia rutas y equipamientos del Parque Nacional.
Arquitectura reversible
La propuesta insiste en la integración paisajística y en una arquitectura de mínima huella. La topografía accidentada se mantiene, y las edificaciones se diseminan en módulos independientes que se adaptan al relieve, evitando grandes explanaciones.
La cimentación se resuelve con un sistema prefabricado tipo Piloedre®, basado en cuatro barras inclinadas que se anclan al terreno y un bloque de hormigón que soporta la estructura, lo que permite desmontar las construcciones y reducir los movimientos de tierra.
La estructura principal será de acero laminado S275, con forjado mixto de chapa colaborante y hormigón, y los cerramientos se ejecutarán con paneles sándwich tipo GMLPANEL imitación acero corten, con aislamiento intermedio, cámara de aire y trasdosado interior de yeso laminado con aislamiento, buscando tanto eficiencia energética como una imagen cromática integrada en el paisaje.
Las cubiertas se resolverán con paneles sándwich imitación pizarra, y los acabados interiores utilizarán suelo de gres porcelánico y carpinterías de aluminio con rotura de puente térmico y doble acristalamiento.
Los caminos peatonales se realizarán sobre el terreno regularizado y compactado, con estética de sendero natural, mientras que los viales de vehículos se pavimentarán con hormigón impreso y los aparcamientos con zahorra compactada.
La finca dispone de agua subterránea apta para consumo, según un sondeo geológico incorporado como anexo; se proyecta un pozo de bombeo, depósito regulador y grupo de presión para abastecer el complejo.
En cuanto al saneamiento, se instalará una depuradora de aguas residuales que separará la fracción sólida (a depósito estanco, con retirada por gestor autorizado) y reutilizará la fracción líquida depurada para riego, cerrando el ciclo de agua en la parcela.
El proyecto prevé una instalación de energía solar térmica para cubrir parte de la demanda de agua caliente sanitaria, además de suministro eléctrico en baja tensión desde un centro de transformación existente a unos 2,7 kilómetros, al que se conectará mediante una línea específica.
El promotor calcula un plazo de ejecución de 12 meses desde que el expediente esté aprobado y se disponga de todas las autorizaciones, considerando la baja complejidad constructiva de los módulos prefabricados.
El informe de compatibilidad urbanística municipal concluye que el proyecto respeta los parámetros exigidos y se ajusta a lo previsto en las Normas Subsidiarias del municipio, de manera que puede tramitarse como actuación extraordinaria de interés social sin necesidad de reclasificar el suelo.