Una pasajera pasa junto a un tren de Cercanías de Málaga.
El temporal, la huelga y la presencia de cucarachas: febrero, mes negro para el Cercanías de Málaga
La información aportada por Renfe a los usuarios permite contabilizar de orden de 120 incidencias. El 10 de febrero, debido al paro, se acumularon casi 60 cancelaciones.
Más información: Jornada negra en el Cercanías Málaga: cucarachas y una avería obligan a cancelar seis trenes en la C‑1
El servicio de Cercanías de Málaga ha vivido en febrero una auténtica tormenta perfecta. Se cuentan con los dedos de una mano las jornadas en las que las líneas C‑1 (Málaga–Fuengirola) y C‑2 (Málaga–Álora/El Chorro) han estado libres de problemas.
De hecho, un análisis detallado de las comunicaciones de Renfe a los usuarios de este medio de transporte confirma que son cerca de 120 las anomalías registradas, incluyendo decenas de trenes suprimidos, retrasos de hasta casi 40 minutos y tres jornadas de huelga, que han puesto en cuestión su fiabilidad.
Febrero arrancó con el impacto directo del temporal sobre la infraestructura. El 3 de febrero ya se produjeron las primeras supresiones: dos trenes nocturnos de la C‑1 entre Fuengirola y Málaga quedaron anulados en todo su recorrido, mientras un tren de la C‑2 circuló con 15 minutos de retraso y otro llegó a detenerse entre Álora y Pizarra por avería, acumulando finalmente 31 minutos de demora.
A partir del día 4, la línea C‑2 sufrió el golpe más duro. Ese día Renfe anunció que, "debido al temporal y a las recomendaciones de las autoridades", los trenes entre Málaga Centro Alameda y Álora no circularían hasta nuevo aviso.
El 5 de febrero, los avisos de AEMET y Protección Civil llevaron a la operadora a admitir que no podía garantizar que el servicio se prestase en condiciones de normalidad y seguridad, suspendiendo la circulación y sin asegurar un servicio alternativo por carretera durante esa jornada.
La situación se prolongó: los días 6 y 7 de febrero continuó suspendida por completo la circulación de la C‑2, con Renfe aludiendo a las fuertes lluvias y vientos y su afectación a la infraestructura.
No fue hasta la noche del sábado 7 cuando se informó de una recuperación paulatina de la circulación. De facto, la línea de Cercanías que conecta Málaga con el Valle del Guadalhorce y El Chorro quedó inoperativa varios días seguidos.
Superado el temporal, las incidencias cambiaron de causa pero no de intensidad. El anuncio de tres días de huelga puso en alerta a los viajeros.
El 9 de febrero, ya en la C‑1, cuatro trenes consecutivos entre Málaga Centro Alameda y Fuengirola en horario de media mañana quedaron suprimidos "por incidencia operativa", tanto en sentido Fuengirola como en sentido Málaga, obligando a encaminar a los viajeros a los siguientes servicios.
El 10 de febrero se convirtió en uno de los días más críticos del mes. A lo largo de la jornada se anuló una cadena de trenes prácticamente continua en la C‑1: desde las 5.55 hasta la noche, decenas de salidas desde Málaga Centro Alameda y Fuengirola fueron suprimidas “por incidencia operativa”, afectando a franjas clave de entrada y salida laboral.
A la vez, en la C‑2 se cancelaron múltiples trenes Málaga–Álora y Álora–Málaga, y varios servicios tuvieron que sustituirse por autobuses con salida desde la explanada de la estación María Zambrano, además de retrasos añadidos de unos 20 minutos en otros trenes.
Lejos de tratarse de un episodio aislado, el 11 de febrero se repitió el patrón de colapso en la C‑1, esta vez concentrado en la mañana: se suprimieron de nuevo numerosos trenes en ambos sentidos, entre las 5.55 y las 11.20 horas, siempre bajo el paraguas de la “incidencia operativa”.
Segunda mitad del mes
A lo largo de la segunda quincena, las incidencias continuaron acumulándose. El 16 de febrero se produjeron nuevas supresiones parciales en la C‑1 entre Benalmádena y Fuengirola en varios trenes de primera hora de la tarde.
El 18, 22 y 23 de febrero se registraron retrasos en la C‑2 de unos 15 minutos en trenes entre El Chorro, Álora y Málaga Centro Alameda, además de nuevas anulaciones nocturnas en la C‑1, con trenes de última hora suprimidos en todo su recorrido.
El día 24 volvió a golpear especialmente a los usuarios de la C‑1, en la que fueron suprimidos por completo hasta seis trenes en la franja de mañana entre Málaga y Fuengirola. Uno de los motivos fue la fumigación de dos trenes por la presencia de cucarachas. En la C‑2 se acumularon demoras de 23 a 35 minutos en varios servicios, y la anulación total de al menos un tren.
El 25, la C‑2 encadenó retrasos de 35 a 37 minutos en los trenes de primera hora y más cancelaciones completas en los servicios de media mañana. El 26 aún se notificaron demoras de 15 minutos, y el 27 se produjeron nuevas supresiones en la C‑1 a primera hora, afectando a las conexiones tempranas con Fuengirola.