Así está Sierra Bermeja 365 días después de su gran incendio forestal

Así está Sierra Bermeja 365 días después de su gran incendio forestal Alba Rosado

Málaga

¿Quién prendió fuego a Sierra Bermeja? La pregunta que queda por responder un año después de la catástrofe

Pese al discurrir de los meses, pese a la investigación judicial abierta y la labor de agentes forestales de la Junta de Andalucía y de la Guardia Civil, los responsables del incendio siguen sin estar identificados y detenidos.

8 septiembre, 2022 08:34

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Un año después de la catástrofe ocurrida en Sierra Bermeja la pregunta sobre quién o quiénes quemaron el monte sigue pendiente de respuesta. Pese al discurrir de los meses, pese a la investigación judicial abierta y la labor de agentes forestales de la Junta de Andalucía y de la Guardia Civil, los responsables del incendio siguen sin estar identificados y detenidos. Pese a ello, las fuentes hablan de la existencia de “sospechosos”.

Así lo confirman a EL ESPAÑOL de Málaga diferentes fuentes consultadas y conocedoras de la situación en la que se encuentra la causa judicial activada tras la denuncia formalizada por la Fiscalía de Medio Ambiente el 23 de septiembre de 2021, pocas semanas después de que el fuego iniciase su particular avance destructivo.

“Por ahora no hay novedades en este asunto”, ratifican desde el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) al ser consultado sobre el momento exacto en el que se encuentran las diligencias asumidas por el Juzgado de Instrucción número 3 de Ronda.

Fue este órgano el que asumió de manera directa la investigación después de que el Ministerio Fiscal incoase la correspondiente denuncia por tratarse de un incendio con peligro para la vida, castigado en el Código Penal con pena de hasta 20 años de prisión. ¿El motivo? La existencia de evidencias que apuntaban a que el gran incendio había sido provocado.

Las primeras hipótesis que pusieron sobre la mesa los investigadores que se hicieron cargo del estudio del fuego apuntaban a la posibilidad de que se tratase de un pirómano o un posible enfrentamiento entre vecinos por los aprovechamientos de varias fincas privadas. Sin embargo, tampoco se ha despejado del todo una tercera vía: que el origen del incendio, con varios focos calientes, tuviese como responsable una organización dedicada al tráfico de drogas.

Líneas de trabajo que fueron desveladas apenas una semana después del inicio de una tragedia en la que, hay que recordar, además de quemarse unas 10.000 hectáreas de terreno, perdió la vida el bombero forestal Carlos Martínez Haro.

Los técnicos que tomaron el control de las primeras pesquisas manejaron "imágenes" de vehículos que podrían estar vinculados a los hechos, al tiempo que pusieron de relieve el alto conocimiento que el presunto o presuntos responsables tenían de la zona. "El que accedió allí es un gran conocedor de la zona, con acceso fácil a una vía de escape", apuntaron fuentes consultadas en aquellos días.

Es mucho lo que se sigue desconociendo del fuego de Sierra Bermeja, que llegó a ser catalogado como de sexta generación, lo que complicó hasta el extremo las labores de extinción. Aunque hay también algunas certezas que corroboran la naturaleza de que fue un incendio intencionado: la existencia de dos focos y que en ambos se utilizaron montoncitos de hojarasca sobre una piña y la utilización de un mechero. Elementos a los que se sumó la utilización "de un acelerador".

Los técnicos, en sus estudios, indicaron que los focos se habrían originado de "forma prácticamente simultánea y cercanos a sendos puntos de una carretera poco transitada, con posibilidad de estacionamiento de vehículos, que pueden apuntar a una etiología intencional".

Un año después, pese al esfuerzo de muchos por encontrar los responsables, la realidad es que no hay nadie que responda por la muerte de Carlos y por esta tragedia medioambiental. Una fotografía que contrasta con los mensajes lanzados al albur del drama.

"Alguien tiene que pagar”, dijo un emocionado presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, quien días después de que las llamas empezasen a avanzar, destinó un mensaje lapidario a los anónimos responsables del fuego: "Si me están escuchando que no duerman tranquilos esta noche, ni mañana, ni pasado ni dentro de seis meses porque los cazaremos y los pondremos delante de la Justicia". Con la duda de si han sido capaces de dormir desde aquel fatídico 8 de septiembre, la certeza es que la caza sigue activa.