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Cierra la librería más antigua de Madrid tras no poder renovar el alquiler: "Hemos caído. La lógica del mercado es voraz"

Pérgamo, fundada en 1946, ha anunciado el cierre de su tienda tras sus problemas a la hora de renovar su contrato de alquiler.

Más información: España lee y las librerías cierran: los problemas de la venta de libros más allá de la gentrificación

Adrián de la Cruz / Agencias
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Pérgamo, la librería más antigua de Madrid (fundada en 1946), anuncia su cierre definitivo para el próximo 17 de noviembre.

El cierre se produce tras la negativa de las propietarias del local a renovar el contrato de alquiler debido a la presión inmobiliaria.

El responsable del negocio, Pablo Cerezo, denuncia la voracidad del mercado y la gentrificación que sufren los espacios culturales.

El equipo ya busca un nuevo espacio en la capital para dar continuidad a la comunidad y al proyecto de la librería.

Pérgamo, la librería más antigua de Madrid, ha anunciado su cierre tras la negativa de las dueñas del local a renovar el contrato de alquiler: "Nos toca disfrutar de este mes, de nuestra comunidad, para que el futuro sea brillante. Lo que toca es defender qué modelo de ciudad queremos".

En declaraciones a EFE, el responsable de la librería Pablo Cerezo ha adelantado este martes que ya trabajan en buscar otro espacio en el que poder seguir con la librería, fundada en 1946 en la calle del General Oráa, 24, y que permanecerá abierta hasta el próximo 17 de noviembre sin alteraciones en la agenda de eventos y presentaciones.

La intención de los responsables es darle continuidad a un espacio que tiene "la suerte de tener una comunidad muy grande", algo que no es la realidad de muchas librerías de la ciudad.

"Hemos caído nosotros ahora, pero podrán caer otras, es muy frustrante", ha reiterado.

Para Cerezo, situaciones como ésta evidencian, en un contexto marcado por la crisis de la vivienda, la necesidad de plantear si "queremos la ciudad para la gente que la habita o para la gente que viene de fuera".

"Las lógicas del mercado son voraces", ha sostenido, al mismo tiempo que ha hecho hincapié en la presión inmobiliaria que sufren este tipo de negocios culturales frente a otros que juegan con unos márgenes más grandes.

La librería ya estuvo a punto de cerrar hace cinco años, cuando los anteriores dueños se jubilaron; no obstante, Pablo y su equipo se hicieron cargo de la librería más antigua de Madrid.