Pau Antó.

Pau Antó. Cedida

Sociedad

Pau Antó ha invertido en más de 1.000 viviendas y dice que Madrid está en alza: "La zona sur es la que tiene más interés"

El inversor destaca el potencial de la periferia y apuesta por reconvertir locales vacíos en viviendas ante la falta de oferta.

Más información: Los pueblos de Madrid que se preparan para un 'boom' vecinal: más de 44.000 nuevas viviendas y 132.000 habitantes

Publicada
Las claves

Las claves

Pau Antó ha invertido en más de 1.000 viviendas y destaca que el mercado inmobiliario de Madrid está en auge, aunque los precios han elevado mucho la barrera de entrada.

Antó recomienda dos estrategias de inversión en Madrid: comprar una vivienda de alto valor en el centro con menor riesgo o diversificar comprando varias en el sur, especialmente en zonas como Getafe o Carabanchel.

Una de las tendencias al alza es la reconversión de locales vacíos en viviendas, lo que puede generar rentabilidades de hasta el 30% si la normativa lo permite.

El inversor advierte que la regulación y los posibles cambios legislativos generan incertidumbre, aunque sigue viendo oportunidades de inversión en España, especialmente en el sur de Madrid.

Madrid se ha convertido en una ciudad en la que comprar una vivienda resulta cada vez más difícil, casi imposible para muchos.

El precio por metro cuadrado está transformando a la capital en un mercado inmobiliario cada vez más difícil para quien quiere entrar, pero también en uno de los escenarios donde los inversores siguen encontrando oportunidades para hacer negocio.

Pau Antó lleva casi 15 años dedicado a comprar, reformar y vender o alquilar inmuebles y ha participado ya en más de 1.000 operaciones. Su diagnóstico sobre la capital es claro: el mercado está "en auge total", aunque los precios han elevado considerablemente la barrera de entrada.

"El mercado ha cambiado mucho", explica Antó. Cuando comenzó a invertir, en 2012, España todavía atravesaba la crisis inmobiliaria. El escenario actual es radicalmente distinto: los precios de la vivienda se han disparado y, aunque también lo han hecho los alquileres, comprar un inmueble exige ahora mucho más capital que hace una década.

"Antes, con poco capital y financiación podías comprar, pero ahora hace falta más capital", señala. Una situación que, a su juicio, ha hecho que el pequeño inversor tenga cada vez más dificultades para competir por las mejores oportunidades.

En su caso, asegura que su acceso a inmuebles procedentes de fondos de inversión, bancos o incluso viviendas ocupadas le permite encontrar operaciones que no están al alcance del inversor particular o de quien quiere comprar una vivienda para vivir en ella.

De hecho, una parte importante de su actividad ha estado vinculada precisamente a este tipo de inmuebles. Antó asegura haber realizado más de 300 operaciones con viviendas okupadas, en las que negocian con los okupas para recuperar la propiedad y posteriormente reformarla para venderla o ponerla en alquiler.

Dónde invertir en Madrid

Si dispusiera ahora de 500.000 euros para invertir en Madrid, Antó plantea dos estrategias muy diferentes. Una pasaría por concentrar el capital, apoyándose en financiación, para adquirir una vivienda de alrededor de un millón de euros en zonas consideradas más seguras, como Chamberí o el barrio de Salamanca.

En ese caso la rentabilidad sería más limitada, pero también lo sería, según su planteamiento, el riesgo asociado a un inmueble de estas características.

La segunda estrategia se aleja del centro y apuesta por diversificar. En lugar de poner todo el capital en una única vivienda, plantea comprar varios inmuebles más asequibles en zonas como Getafe o Carabanchel, destinarlos al alquiler y utilizar las rentas para hacer frente a las hipotecas.

"Estarás diversificando el riesgo, renta cada mes y consigues que los activos vayan subiendo de valor", explica.

Pero cuando se le pregunta por las mejores zonas para invertir en Madrid, Antó evita dar una lista cerrada. Su filosofía es otra: "Las mejores zonas no existen, existen las mejores oportunidades".

Para el inversor, una buena operación puede aparecer tanto en un barrio cotizado como en una zona con precios más bajos, siempre que el inmueble cumpla con los parámetros de rentabilidad buscados.

"No tienes que buscar el mejor piso en la mejor zona. Tienes que buscar un piso rentable en la zona que quieras trabajar", resume.

Eso sí, entre los distintos mercados de la región hay uno que destaca especialmente para su equipo: el sur de Madrid. Es, asegura, "la zona que tiene más interés" en estos momentos.

De una guardería a viviendas

Una de las operaciones de Antó que más repercusión ha tenido en redes sociales es la de una antigua guardería que había cerrado y permanecía vacía y que el equipo adquirió con el objetivo de transformarla en habitaciones para alquiler.

La operación parte de una tendencia que, según Antó, puede ganar peso en Madrid: la reconversión de locales vacíos en viviendas, siempre que la normativa permita el cambio de uso.

"Hay muchos locales vacíos que eran peluquerías, barberías, etc", explica. El razonamiento es sencillo: mientras el comercio pierde valor en determinados puntos por la caída de la actividad, la vivienda se encarece por la falta de oferta. Ahí aparece, en su opinión, una oportunidad para comprar determinados locales y transformarlos.

"Si va bajando el precio con el tiempo del local, puedes comprarlo y reconvertirlo en vivienda", señala. En sus operaciones de cambio de uso de locales a viviendas asegura conseguir rentabilidades en torno al 30%.

La antigua guardería generó además cierta controversia en redes, pero Antó defiende que el proyecto respondía precisamente a una de las principales necesidades de Madrid: aumentar el número de viviendas disponibles.

"Se quejaba la gente, pero saben que hace falta más vivienda", afirma. Su argumento es que se aprovechó un espacio que llevaba tiempo abandonado para crear viviendas y darle un nuevo uso.

La regulación

El otro gran condicionante para los inversores es la regulación. Antó reconoce que los posibles cambios legislativos generan preocupación en el sector y sostiene que las limitaciones sobre los precios y los cambios fiscales obligan a los inversores a exigir una mayor rentabilidad a sus proyectos.

"Como me van a limitar el precio, tengo que conseguir propiedades mejores para tener ingresos, para tener inversores", explica.

Explica que esa incertidumbre también está provocando que parte del capital mire hacia otros mercados internacionales. "Hay inversores que están dejando de invertir en España y se están yendo a otros países como Dubái u otras zonas porque les da miedo la regulación, los impuestos y los cambios de ley", asegura.

Su recomendación, no obstante, no es abandonar el mercado español. Al contrario: considera que todavía existen oportunidades, pero exige hacerlo con mayor cautela. "Tiene sentido seguir invirtiendo en España, pero con precaución", resume.

Antó y su equipo no concentran sus inversiones en una única ciudad. Asegura que realizan entre 300 y 400 operaciones al año y que van cambiando de mercado en función de las oportunidades que encuentran.

Este año, la mayor concentración está en Menorca, concretamente en Mahón, donde trabajan en 136 viviendas repartidas en seis edificios. El año anterior, el foco estuvo en Alicante.

Madrid, sin embargo, sigue formando parte de ese mapa de oportunidades. Un mercado más caro y complejo que cuando empezó a invertir, pero que, según su experiencia, continúa ofreciendo margen para quien sabe encontrar el inmueble adecuado.

Porque para Antó la clave ya no está tanto en descubrir cuál es "la mejor zona" como en localizar la operación que encaja con el presupuesto, el riesgo y la rentabilidad que busca cada inversor.