El alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida en una imagen de archivo. Ayuntamiento de Madrid
Almeida, 50 años: "Cuando mi madre falleció, lo único que quería era verme convertido en alcalde. Yo era su ojito derecho"
Detrás del político madrileño y de su perenne sonrisa, se esconde una infancia feliz pero marcada por una espina clavada, que tiene que ver con su madre.
Más información: Almeida, 51 años: "Si mido lo que ahora, imagínate en el colegio. El estirón no lo he pegado. Que si nano por aquí..."
Se podía decir (en el buen sentido de la expresión) que José Luis Martínez-Almeida (50 años) vive en una nube. Al alcalde de Madrid las cosas le van sobre ruedas.
En Cibeles mantiene el rumbo de la capital. Mientras, en su casa de Chamberí, estrena el título más importante de su vida: el de padre primerizo junto a Teresa Urquijo.
Sin embargo, detrás del político madrileño y de su perenne sonrisa, se esconde una infancia feliz pero marcada por una espina clavada. Una herida en el corazón que tiene que ver con su madre.
El regidor madrileño se ha abierto en canal en el pódcast de Vicky Martín Berrocal, A solas con. Allí ha recordado cómo fue criarse en la capital siendo el menor de una familia numerosa.
Una infancia madrileña llena de risas, pero también de privilegios respecto a sus cinco hermanos.
El "mimado" de una gran familia madrileña
Almeida nunca ha ocultado que en su casa de Madrid se respiraba un ambiente muy familiar. Ser el benjamín de seis hermanos marca carácter.
Y el alcalde reconoce que se aprovechó un poco de la situación durante su niñez. "Cumplo la leyenda que dice que los pequeños son los mimados. Fui bastante favorito. Mis hermanos se tuvieron que librar bastantes más batallas de las que he tenido que librar yo con mis padres", confiesa el político con el humor que le caracteriza.
Imagen de archivo de Almeida.
Su infancia estuvo guiada por dos figuras clave que ya no están. Su padre falleció de forma repentina en 2012 por un ictus.
Siete años después, en 2019, la matriarca de la familia también se marchó.
De ellos aprendió todo lo que aplica hoy en el Ayuntamiento de Madrid. De su padre heredó la disciplina y el sentido del humor.
De su madre, la fuerza. "Mi madre era una mujer de carácter, de rompe y rasca", evoca con orgullo.
La gran pena que persigue al alcalde de Madrid
La pérdida de sus padres dejó al alcalde huérfano de referentes en la capital. Pero el golpe más duro llegó justo antes de cumplir el gran sueño de su progenitora: verle gobernar Madrid.
El político era la debilidad de su madre. El 'niño de sus ojos'.
"Cuando mi madre falleció, lo único que quería era verme convertido en alcalde. Yo era su ojito derecho y, lamentablemente, solo me vio de candidato, pero de alcalde no", relata Almeida visiblemente emocionado.
La madre del regidor batalló contra una dura enfermedad. Hasta el último momento mantuvo la esperanza de ver a su hijo liderar el Palacio de Cibeles. Le faltaron solo tres meses para presenciarlo.
Hoy, Almeida cría a su primer hijo en Madrid sabiendo que sus padres vigilan desde arriba. Está seguro de que habrían recibido con los brazos abiertos a Teresa Urquijo.
"Estarían encantados, diciéndome 'no sabes, chaval, la suerte que has tenido, pellízcate'", concluye el alcalde. Un niño mimado que hoy gobierna Madrid con el recuerdo imborrable de su infancia.