Fotos de SAMUR en sucesos de San Blas-Canillejas.

Fotos de SAMUR en sucesos de San Blas-Canillejas.

Sociedad

San Blas, el narcobarrio sin ley con 130 apuñalados y 2 muertos este año: "Estamos peor que en la época de la heroína"

La Delegación del Gobierno aumentará entre un 8% y un 10% la plantilla policial en San Blas-Canillejas tras una reunión marcada por el choque entre administraciones.

Más información: Los vecinos de San Blas, hartos de ser el barrio más "sucio" de Madrid: "Parece un vertedero y pagamos la tasa de basuras"

Publicada
Las claves

Las claves

El barrio de San Blas-Canillejas ha registrado 130 apuñalamientos y 2 muertes en lo que va de año, según denuncian los vecinos.

Residentes señalan un aumento del tráfico de drogas, peleas y miedo en el entorno del Parque Paraíso, comparando la situación con la crisis de la heroína de los años 70 y 80.

El último asesinato ha provocado un choque político y una reunión entre Ayuntamiento, Policía y asociaciones vecinales para definir un plan integral de seguridad y apoyo social.

Se ha anunciado un aumento de la plantilla policial entre un 8% y 10% en 2026, aunque se reconoce que la solución requiere medidas sociales, sanitarias y de inclusión, no sólo policiales.

El asesinato de un joven de 20 años en Parque Paraíso este martes ha vuelto a poner el foco sobre una situación que, según denuncian los vecinos de San Blas-Canillejas, lleva años deteriorándose.

Drogas, peleas, basura y miedo al caer la noche forman parte del día a día en el entorno del parque, especialmente entre quienes llevan décadas viviendo en el barrio y aseguran que la situación “está incluso peor que hace 30 años”.

Antonio, de 74 años y vecino de toda la vida, resume la sensación que comparten muchos residentes: “Se ve gente drogada y siempre hay que ir con cuidado pero de día no suelen meterse con nadie si no te acercas".

Explica que de noche no se puede ir por el parque. “Al lado del colegio público se ponen a drogarse a veces, al cruzar la carretera también hay muchos. Se ve a gente pinchándose a plena luz del día”, lamenta.

El vecino asegura que el problema no es nuevo y que las noches son el momento más complicado. “Por la noche es peligroso, siempre se ha vendido droga y yo no sé cómo se permite”, denuncia.

Fernando, de 68 años, coincide en que el ambiente cambia completamente cuando cae el sol. “La seguridad es horrible. De día se puede estar porque hay mucha gente por la calle, pero por la noche hay que pensar bien por dónde se va”, afirma

El vecino describe escenas frecuentes en la explanada del parque: “Suelen estar ahí durmiendo o haciendo lo que les dé la gana”. Aunque evita criminalizar directamente a quienes viven ahí, reconoce que la convivencia se ha vuelto complicada. “No se les puede responsabilizar por lo que hacen, están metidos en las drogas”, señala.

Fernando compara la situación actual con la crisis de la heroína de los años 70 y 80, una etapa que asegura haber vivido muy de cerca. “He vivido el boom de la heroína y ahora estamos peor porque no conoces a nadie. Antes veías a hijos de conocidos que caían en las drogas y no te hacían nada porque te identificaban. Ahora eso ya no es así”, explica.

“Son muy territoriales y se pelean mucho. Hemos vuelto a retroceder 30 años, yo lo veo peor”, añade. También denuncia el deterioro del parque pese a las recientes obras de remodelación. “El parque está reformado hace poco pero se llena de basura. Por las tardes se reúnen y se drogan”.

Pese a las críticas, Fernando insiste en que el problema no puede resolverse únicamente expulsando a quienes viven en la calle. “No vale con venir y tirarlos a la calle, no es una solución. Es un círculo vicioso porque por vivir en la calle no encuentran trabajo”, añade.

La situación ha provocado un nuevo choque político entre administraciones tras el último homicidio ocurrido en el parque. Este viernes, representantes del Ayuntamiento de Madrid, de la Jefatura de Policía y asociaciones vecinales de San Blas-Canillejas se reunieron en la sede de la Delegación del Gobierno para abordar la situación de inseguridad en torno a Parque Paraíso y definir un plan integral que combine medidas policiales con actuaciones sociales y sanitarias.

Tras el encuentro, el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, anunció que la plantilla policial en San Blas-Canillejas aumentará entre un 8% y un 10% a lo largo de 2026. Según explicó, el objetivo es reforzar la presencia policial en una zona marcada en los últimos años por altercados, tráfico de drogas y la presencia de personas sin hogar y drogodependientes.

Sin embargo, Martín insistió en que el problema “va mucho más allá” de la seguridad. “Aunque tuviéramos un policía en cada árbol, un policía detrás de cada seto del parque Paraíso, no conseguiríamos resolver el problema de las personas vulnerables, el problema de la exclusión social, el problema del sinhogarismo o el problema de las adicciones”, señaló, según recoge Europa Press.

Las partes presentes en la reunión se emplazaron a un nuevo encuentro dentro de un mes para comprobar los avances del denominado Plan Integral para el entorno del parque. La Comunidad de Madrid, sin embargo, no acudió finalmente a la cita al considerar que la convocatoria era una maniobra del delegado del Gobierno para “eludir sus responsabilidades” como máximo responsable de la seguridad ciudadana en la región.

Desde el Ayuntamiento de Madrid también mostraron su rechazo a la creación de esta mesa de trabajo al considerar que el principal problema del distrito es la seguridad y defendieron que en el resto de ámbitos sociales ya se está actuando.

El presidente de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), Jorge Nacarino, reclamó consolidar esta mesa de trabajo entre administraciones y advirtió de que, si no hay avances en una semana, solicitarán la convocatoria del Consejo de Seguridad de la Ciudad de Madrid.

Además, aseguró que la reunión llega “más de un año y medio tarde” y defendió la necesidad de impulsar políticas “integrales” y coordinadas para afrontar una problemática que, a su juicio, “va mucho más allá” de la seguridad.