Odile Fernández, médica, superviviente de cáncer y autora de libros como 'Mis recetas anticáncer'.

Odile Fernández, médica, superviviente de cáncer y autora de libros como 'Mis recetas anticáncer'. David Morales

Sociedad

Las "recetas anticáncer" de Odile Fernández, la superventas que venció a la enfermedad: "Mi pronóstico era terminal"

Escribió su libro Mis recetas anticáncer tras ser diagnosticada en 2010 de cáncer de ovario con metástasis.

Más información: Zaira, la vallecana que tras sufrir cáncer se dedica a investigarlo: "Nadie debería pasar este proceso solo"

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Las claves

Odile Fernández, médica de familia, superó un cáncer de ovario con metástasis en 2010 y ha convertido la divulgación sobre salud en su misión principal.

Tras su diagnóstico terminal, Fernández combinó el tratamiento médico con cambios en alimentación, ejercicio y autocuidado, inspirada por publicaciones científicas y experiencias personales.

Sus "recetas anticáncer" se basan en una dieta antiinflamatoria, rica en vegetales, evitando ultraprocesados, y promoviendo el ejercicio y la meditación para mejorar la calidad de vida.

Ha publicado siete libros sobre salud, siendo "Mis recetas anticáncer" un superventas en España, con más de 100.000 copias vendidas y 23 ediciones.

La plaza Pedro Zerolo de Madrid se ha llenado este jueves de lectores en silencio. Entre ellos, Odile Fernández (Granada, 1978), médica de familia y escritora. Y es que, tras superar un cáncer, ha hecho de los libros una de sus principales herramientas de divulgación.

Se trata de una idea a la que han bautizado como "manifestación silenciosa" y que han llevado a cabo como "acto de rebeldía" para pararse a pensar en un "mundo marcado por el ruido constante, la hiperconexión y la velocidad". En esta campaña de la Casa del Libro también han participado autores como Sonsoles Ónega, Manel Loureiro, Inma Rubiales y Pedro Simón para celebrar el Día del Libro (conmemorado el próximo 23 de abril).

Y es que los libros para Odile Fernández han sido muy importantes en su proceso. Uno en concreto —Anticáncer: una nueva forma de vida de David Servan, neurocientífico francés— "marcó un antes y un después" al diagnosticarla de cáncer de ovario con metástasis en 2010.

"En un principio pintaba como una tragedia. La supervivencia a largo plazo era mínima. En ese momento tu mundo se pone patas arriba. Pasas de ser médica a ser paciente", recuerda de los comienzos de ese proceso.

Con un hijo y 32 años, durante la primera semana estuvo "en shock". "Lloré muchísimo. Tenía mucho miedo e incertidumbre. Le hice un video de despedida a mi hijo y mi marido con unas fotos de todo lo que habíamos vivido. Hasta que me di cuenta de que me estaba despidiendo cuando todavía estaba viva. Y ahí fue cuando pensé: 'Tiene que haber algo que yo pueda hacer como paciente junto a ese tratamiento'", cuenta, pues empezó a recibir quimioterapia de forma paliativa, ya que el "pronóstico era terminal".

Así fue como empezó a leer y formarse y llegó a ese primer libro de Servan, también paciente de cáncer en ese momento (fallecido en 2011 a causa del tumor cerebral que no logró superar).

"Cuando ves que hay otro médico como tú, que se ha planteado que hay algo más que puedes hacer aparte del tratamiento que corresponda. Me abrió mucho la mente. Fue cuando empecé a investigar si había publicaciones científicas que avalaran esta propuesta".

Tratamiento y "recetas"

Además de realizarse una cirugía de ovario y seis ciclos de quimioterapia. La médica descubrió en estos estudios que la alimentación, el deporte y el autocuidado tenían mucho que ver en cómo sentirse con respecto a la enfermedad.

"Apliqué una alimentación antiinflamatoria que buscaba reforzar el sistema inmunitario y que la quimioterapia fuese más efectiva. Podríamos decir que estaría basada en plantas, similar a la dieta mediterránea tradicional". A evitar a toda costa, menciona el aceite de palma, azúcares y ultraprocesados.

Odile Fernández en Madrid.

Odile Fernández en Madrid. David Morales

Por ejemplo, una de las recetas "estrella anticáncer" que posteriormente añadió a uno de sus libros sería un plato con verduras. "Un plato con muchos vegetales de diferentes colores, porque esa intensidad es la que tiene el poder antioxidante. Todo con aceite de oliva virgen extra, cúrcuma y pimienta". También aglutina otras como la pasta al horno con feta, tomates cherry y cebolla, o tortitas con avena y cúrcuma.

Otro de los cambios en su rutina fue hacer ejercicio físico. "Antes a los pacientes con cáncer se les decía que no se moviesen. Yo empecé a entrenar fuerza. Es lo único que ayuda a no tener fatiga ni tanto cansancio. Por muy paradójico que parezca", afirma.

Además, para "calmar la mente" realizaba meditación, mindfulness, paseos al sol, masajes... "Antes no llevaba una vida sana. Y no porque no quisiese. Al final los médicos, que es una de las cosas que se están reivindicando ahora con la huelga, nuestro tiempo para el autocuidado es cero. Yo hacía guardias, el doctorado, tenía un niño pequeño, más la consulta. Comía como podía, dormía muy poco... Mi estilo de vida, por culpa de mi profesión, yo creo que influyó en que tuviera ese cáncer tan agresivo".

Odile Fernández durante la manifestación silenciosa de este jueves en la plaza de Pedro Zerolo de Madrid con su libro 'El poder de la suplementación'.

Odile Fernández durante la manifestación silenciosa de este jueves en la plaza de Pedro Zerolo de Madrid con su libro 'El poder de la suplementación'. David Morales

"No he encontrado ningún caso que haya sobrevivido diez años al diagnóstico que yo tenía. Probablemente, si yo sané, esto influyó". Ahora ya han pasado más de 15 años y no solo ha podido ver crecer a su hijo, sino que ha tenido dos más.

Algo en lo que no creía su oncólogo: "Yo fui con toda mi ilusión a enseñarle todos los documentos que había impreso y lo que me dijo fue que, como la cuenta atrás había empezado para mí y no tenía nada que perder, que lo probase. Pero él creía que no servía para nada".

Libros superventas

"Mientras estaba en la quimio, veía que tenía pocos efectos secundarios comparado con otras compañeras. Además, cuando a ellas les daba alguna pauta sobre mi alimentación, ejercicio o suplementos, evolucionaban mejor que otras. También ser parte activa del proceso las hacía sentir mejor. Entonces pensé que mi responsabilidad como médico era aliviar el sufrimiento de los demás. Así que tenía que compartirlo".

Empezó escribiendo un blog donde compartía los artículos que iba leyendo traducidos a un lenguaje más sencillo y sus avances personales. Luego, decidió trasladarlo a un libro y presentó a varias editoriales hasta que Ediciones Urano aceptó publicarlo.

La manifestación silenciosa encabezada por Odile Fernández, Sonsoles Ónega, Manel Loureiro, Inma Rubiales y Pedro Simón en la plaza de Pedro Zerolo en Madrid este jueves.

La manifestación silenciosa encabezada por Odile Fernández, Sonsoles Ónega, Manel Loureiro, Inma Rubiales y Pedro Simón en la plaza de Pedro Zerolo en Madrid este jueves. David Morales

Este primer libro, Mis recetas anticáncer, ahora cuenta con 23 ediciones y se han vendido más de 100.000 copias, pero cuando salió en 2013 fue algo "revolucionario" en España. "Aquí hace 15 años nadie hablaba de esto. Todo eran estudios americanos. De hecho, yo tuve muchos haters en aquel momento por hablar de que la alimentación puede influir en el cáncer. Y ahora ya hay investigadores españoles".

Advierte de que se trata de un apoyo ante los tratamientos o prevención de "entre el 30 y el 50%" de enfermedades crónicas, pero en ningún caso se pueden entender como dietas milagro que curen el cáncer.

Ya son siete libros los que tiene publicados sobre aspectos de este mismo tema. Ahora, ha dejado de lado su consulta como médica de familia para dedicarse de lleno a escribir y divulgar estos conocimientos. Hace charlas, conferencias y sigue formándose acerca de estos asuntos.

"También le doy gracias a la enfermedad porque te hace valorar más las cosas, ser más agradecido y quejarte menos. Y en mi caso, me ha permitido ayudar a los demás. Algo que no podía hacer en la consulta de Atención Primaria, donde no tenía tiempo para atender a mis pacientes por la sobrecarga laboral que tenemos los médicos", concluye.