Un aperitivo a base de mortadela, aceitunas y pan
Ya ha entrado en vigor: el pan, el jamón y las aceitunas cambian para siempre su calidad alimentaria este 2026
Con la entrada en vigor de nuevas normas de calidad alimentaria, han cambiado la forma de etiquetar productos como el jamón, el pan o las aceitunas, entre otros.
Más información: El BOE cambia la norma: adiós al jamón de pavo "sin papeles", a la mortadela bolonia y al pan sin gluten que no era pan
La publicación del Real Decreto 142/2026 del 25 de febrero ha generado que se modifiquen o se deroguen ciertas normas alimentarias. Estos cambios están vigentes desde el pasado 1 de marzo de 2026 y han dado un vuelco a la normativa anterior referida al etiquetado de ciertos productos alimenticios como el jamón de pavo, la horchata de chufa, las aceitunas rellenas o el pan sin gluten.
Esta regulación nace desde el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación con el objetivo de reforzar la trazabilidad y la transparencia, adaptando la legislación hacia estas nuevas regulaciones. Por ello, las empresas estarán obligadas a informar al consumidor sobre qué lleva cada alimento de forma exacta y cómo ha sido su proceso de elaboración.
Para llevar a cabo esta medida, el Real Decreto pretende poner el foco en la información del consumidor, buscando mejorar el etiquetado de los productos con el fin de garantizar que los compradores reciban una información precisa sobre la elaboración y el consumo de los productos que compran diariamente.
Cambios en los productos
A partir de la entrada en vigor del Real Decreto, hay productos que van a cambiar su nomenclatura. Uno de ellos es el jamón de pavo, que recibirá dicho nombre por su uso, reforzando también la trazabilidad.
Con ello se pretende que sea más fácil ver el modo de producción de distintos productos, es decir, ver al detalle sus ingredientes, su clasificación —ya sean productos hechos, jamones o paletas— e, incluso, la fecha en la que se inició el salazón.
Siguiendo con los productos cárnicos, otra de las exigencias de esta nueva legislación versa sobre la obligación que tendrán dichos alimentos de presentar una información bien detallada y definida sobre los ingredientes y procesos que se han utilizado en su elaboración.
Por otra parte, las aceitunas rellenas deberán detallar claramente en la lista de ingredientes los productos que lleven el mismo relleno. Por ejemplo, en las aceitunas con anchoa es obligatorio que se incluyan los ingredientes y procesos que se han llevado a cabo para la elaboración del relleno.
Sin embargo, otro de los cambios está referido al pan. A partir de la regulación, distintos productos elaborados sin gluten pasarán a denominarse como pan siempre y cuando cumplan los requisitos establecidos en su norma de calidad. De esta forma, el Real Decreto pretende alinearse, no solo con el mercado, sino también con la normativa europea.
En cuanto a las bebidas, la sidra pasará a tener nuevas variedades. Una de ellas será la sidra de hielo. También se intentará recuperar ciertas formas de la elaboración del producto. Por su parte, la horchata valenciana está sujeta a estos cambios, permitiendo su elaboración sin azúcares añadidos o sin azúcar, pero prohibiendo el uso de edulcorantes y colorantes para su fabricación.
No obstante, las galletas son otro producto que obtendrá una nueva regulación. Sus cambios están suscritos al contenido de cenizas, es decir, un residuo mineral que queda en el producto a partir de la quema de otro alimento con el fin de suprimir la parte orgánica del mismo.
Por tanto, el Real Decreto elimina el límite máximo de las cenizas, permitiendo a las empresas la elaboración de galletas integrales, con fibra u otros ingredientes derivados que potencien de forma natural el contenido del producto.
Con la promulgación de esta norma, se pretende adaptar el Código Alimentario y las regulaciones técnicas a las innovaciones técnicas y las exigencias de los consumidores para mejorar la trazabilidad de los productos y otorgar una mayor transparencia.