Juan Pampillón, director de Xtart FP Arganda.

Juan Pampillón, director de Xtart FP Arganda.

Sociedad

Juan Pampillón tiene el doble de alumnos en su FP en solo 4 años: "Hay especialidades donde la empleabilidad es del 100%"

Xtart FP Arganda arrancó en el año 2017 con una veintena de alumnos y la demanda para sus grados medios y superiores no para de crecer.

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Las claves

La Formación Profesional en emergencias y protección civil ha duplicado su número de alumnos en cuatro años en el centro Xtart FP Arganda.

La empleabilidad en especialidades como la instalación de protecciones contra incendios es del 100% y la demanda de personal cualificado sigue creciendo.

El centro ofrece formación práctica con instalaciones especializadas, preparando a los alumnos para ser bomberos, especialistas en rescate o técnicos en emergencias.

Cada vez más jóvenes eligen la FP como vía rápida y práctica hacia el mercado laboral, superando antiguos prejuicios sobre esta modalidad educativa.

En los últimos años, la Formación Profesional se ha consolidado como una de las vías educativas con mayor crecimiento en España. Cada vez más estudiantes optan por itinerarios formativos especializados que les permiten incorporarse antes al mercado laboral o prepararse para profesiones muy concretas.

Frente al modelo tradicional centrado exclusivamente en la universidad, la FP ofrece una formación práctica y orientada a sectores que necesitan personal cualificado. Uno de esos ámbitos es el de las emergencias y la protección civil, donde la demanda de profesionales preparados no deja de crecer.

En ese contexto destaca Xtart FP, institución que se ha convertido en un referente nacional en la formación en Protección Civil y Emergencias.

La sede Xtart FP Arganda cuenta con instalaciones poco habituales en el ámbito educativo: campos de maniobras donde los alumnos entrenan en escenarios reales, contenedores especializados, vehículos para prácticas de excarcelación o piscinas para entrenamientos de rescate.

Al frente del centro se encuentra Juan Pampillón, director de Xtart FP Arganda, quien ha vivido en primera persona la evolución de estos estudios desde su creación.

En conversación telefónica con Madrid Total, explica que los ciclos de Emergencias y Protección Civil son relativamente recientes en España: "Empezamos en 2017 porque es cuando se crearon los ciclos de emergencias y protección civil. No llegan ni a diez años y cuando salieron en la Comunidad de Madrid fuimos el centro pionero en instaurarlos".

Desde entonces, el crecimiento ha sido notable. Lo que comenzó con apenas una veintena de alumnos se ha convertido en uno de los centros más grandes del país en esta especialidad.

Dos bomberos apagando un incendio en Madrid.

Dos bomberos apagando un incendio en Madrid. 112 Comunidad de Madrid

"Empezamos con pocos alumnos en 2017, entre 10 y 20. Poco a poco fuimos creciendo", recuerda Pampillón. "Ahora tenemos 700 alumnos en presencial. Somos el centro de España con más alumnos de los dos ciclos", explica.

El aumento de la demanda ha sido especialmente intenso en los últimos años. "Desde 2022 hemos doblado el número de alumnos porque hemos solicitado a la Comunidad de Madrid más grupos", señala el director. Según Pampillón, este crecimiento refleja tanto el interés de los jóvenes por este tipo de profesiones como el cambio de percepción que está viviendo la FP.

Los ciclos están diseñados para ofrecer una formación integral en distintos ámbitos de la gestión de emergencias.

"Son ciclos que están enfocados a estudiar emergencias desde varias perspectivas: incendios urbanos, forestales o asistencia sanitaria. El objetivo es dar la base para los futuros profesionales de bomberos, bomberos forestales y especialistas en salvamento y rescate", explica.

La implantación de este tipo de formación no ha sido sencilla. "Son ciclos de difícil implantación porque requieren instalaciones potentes: tenemos contenedores especiales, coches de desguace para practicar la excarcelación de personas, piscina… Son instalaciones peculiares y nos costó conseguir las autorizaciones", detalla Pampillón.

El perfil del alumnado también ha cambiado con el paso de los años. De hecho, cada vez más estudiantes llegan con una vocación clara desde edades tempranas.

Una imagen de un bombero en Miraflores de la Sierra.

Una imagen de un bombero en Miraflores de la Sierra. 112 Comunidad de Madrid

"Hay muchos perfiles de alumnos que tienen claro que quieren ser bomberos y ya cuando terminan cuarto de la ESO empiezan a estudiar un grado medio", señala el director.

A ellos se suman otros perfiles: "En el grado superior hay muchos que han hecho bachillerato y han podido acceder a la universidad, pero han elegido hacer el grado superior, y también tenemos algunos que han hecho una carrera y han reorientado su camino para especializarse en servicios de emergencia".

En total, según Pampillón, alrededor de un 60 % de los estudiantes tiene muy claro su objetivo profesional desde el inicio. El resto utiliza el ciclo como una forma de explorar el sector.

"Nuestros ciclos sirven de filtro y mucha gente descubre realmente qué quiere hacer. Algunos llegan convencidos de que quieren ser bomberos y luego ven que no es como te lo venden", explica.

"Uno de los problemas es la frustración de algunos alumnos: creen que van a estar siempre en grandes emergencias, cuando la realidad del día a día de los bomberos es bien distinta".

La formación especializada se ha convertido, además, en una necesidad creciente dentro del sector. "En el ámbito de las emergencias hace falta formación sí o sí. Requiere técnicas y preparación previa", afirma Pampillón.

Varios bomberos de Alcorcón frente al garaje donde se ha producido el incendio.

Varios bomberos de Alcorcón frente al garaje donde se ha producido el incendio. @112cmadrid X (antes Twitter)

Durante años, explica, gran parte del aprendizaje se realizaba directamente dentro de los propios cuerpos de emergencias. "Ahora mismo, los bomberos que aprueban una oposición tienen muchos conocimientos teóricos, pero, por ejemplo, no saben coger una manguera. Necesitan nueve meses después de aprobar para aprender todo eso. Nuestros alumnos ya saben usar una manguera y tienen la formación básica".

Más allá de la vocación de servicio público, la FP en emergencias también abre diferentes salidas laborales. Aunque muchos estudiantes aspiran a convertirse en bomberos, el mercado ofrece otras oportunidades.

"La empleabilidad es más alta en sectores como bomberos privados, empresas de instalación contra incendios o elaboración de planes de emergencia y autoprotección", señala Pampillón.

De hecho, en algunos de estos ámbitos la inserción laboral es prácticamente total: "La instalación de protecciones contra incendios tiene empleabilidad del cien por cien".

El auge de estos estudios también refleja un cambio cultural más amplio. "Se está rompiendo el prejuicio de que a la FP solo iban los que no valían para estudiar", afirma Pampillón.

En su opinión, cada vez más jóvenes optan por este camino porque les permite especializarse antes en aquello que realmente les interesa. "La FP sirve para perfiles que tienen claro lo que quieren hacer mucho antes".

Además, este itinerario no cierra puertas académicas. Al contrario, puede ser una vía hacia otros estudios superiores. "Si haces una FP puedes acceder a la universidad. El año pasado tres alumnos nuestros terminaron estudiando enfermería", concluye.