Juan Manasa, joven tiktoker con vocación sacerdotal.

Juan Manasa, joven tiktoker con vocación sacerdotal.

Sociedad

Juan Manasa, el joven de 19 años que quiere ser sacerdote: "Yo quería casarme y tener mis hijos. Dios tocó mi corazón"

Tiene más de 220.000 seguidores en redes sociales y hasta hace poco era seminarista en la Diócesis de Cuenca. Afirma tener vocación por el sacerdocio.

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I. G.
Publicada

Las claves

Juan Manasa, un joven madrileño de 19 años, es uno de los cristianos más influyentes en TikTok, donde comparte su experiencia de fe y vocación al sacerdocio.

Su acercamiento al catolicismo comenzó en la adolescencia, tras una confesión liberadora y el acompañamiento de un párroco, pese a haber crecido en un entorno poco religioso.

A través de sus vídeos, anima a los jóvenes a no temer la vocación religiosa y muestra que los seminaristas llevan una vida normal, participando en actividades sociales.

Juan defiende que la vocación no es incompatible con la felicidad, sino que es el camino hacia ella, y comparte su proceso de discernimiento vocacional en redes sociales.

En los últimos meses, sobre todo, ha empezado a surgir en redes sociales como TikTok una corriente de nuevos cristianos que evangelizan a través de sus perfiles a sus miles de seguidores y expresan cómo es su profunda conexión con Dios.

Son, en su mayoría, jóvenes de entre 17 y 30 años, a los que, en muchos casos, nunca les inculcaron la religión en su niñez o directamente eran ateos. Pero por alguna razón se les despertó esta fe.

Es el caso de uno de los más conocidos dentro de la comunidad cristiana de TikTok. Se trata de Juan Manasa, el cual tiene ya más de 220.000 seguidores en su cuenta.

En ella se dedica a evangelizar la palabra de Dios, responder preguntas de curiosos, ateos o católicos; narrar o reflexionar sobre pasajes de la Biblia y contar sus experiencias como seminarista, ocupación que combinaba hasta hace poco —pues decidió dejar el seminario de la Diócesis de Cuenca por motivos personales, aunque sin perder su vocación por el sacerdocio, como expresaba el pasado mes de enero— con su presencia en redes para acercar la fe a su generación.

Y es que Juan, madrileño de tan solo 19 años, ya ha expresado en muchos de sus videos su vocación de ser sacerdote de la Iglesia católica en un futuro. En su presentación del perfil, de hecho, explicaba que empezó a estudiar temas relacionados con la teología, la historia y la filosofía "de la mano de muchos sacerdotes y diáconos".

La historia de Juan

Como él mismo explica, en sus inicios solo subía vídeos bailando o "con amigos de broma", hasta que decidió hacer uno resolviendo dudas sobre la religión. Pues la historia de Juan con el catolicismo no empezó en su infancia, como declaró en una entrevista con el medio cristiano Portaluz.

Nacido y criado en un entorno familiar poco practicante, no fue hasta su adolescencia cuando la fe tocó su vida de manera inesperada. A los 14 años, un encuentro con un párroco y una confesión que vivió como "liberadora" lo atrajeron a la comunidad cristiana definitivamente.

@juanvy12xd

JUAN MANASA CATÓLICO. ¿QUIÉN SOY?

♬ sonido original - Juan Manasa

Anteriormente, con unos cuatro años, ya había vivido un momento paseando por su pueblo de Madrid con su madre en el que le llamó la atención "un edificio de piedra" que resultó ser una iglesia, aunque él lo desconocía. Al querer entrar, descubrió una imagen de Cristo crucificado que puso la semilla de su curiosidad por Jesús.

La llamada del sacerdocio llegó más tarde, durante una misa donde experimentó la presencia de Cristo en la Eucaristía: "En ese mismo instante, Dios tocó mi corazón. Para mí fue muy impactante".

"Lo dejé en el aire. No sabía si callarme. Yo quería casarme y tener mis hijos". Pero al final decidió comentárselo al párroco de su pueblo, quien le propuso hacer un proceso de discernimiento vocacional.

"Efectivamente, en esas charlas me ayudaron a discernir ese proceso. Al final me lancé a la piscina y afirmé que era mi vocación. Yo veía a mis amigos teniendo pareja y me alegraba mucho por ellos, pero no me veía feliz en esa vida que ellos tenían", añade.

Así, Juan describe su proceso de discernimiento —el tramo de tiempo en el que un joven escucha y responde a una posible llamada al sacerdocio— como "un noviazgo con la Iglesia". Insiste en que la vocación no es el fin de la felicidad, sino su camino: "Dios siempre llama a la verdadera felicidad", afirma con convicción.

Por lo tanto, en sus vídeos anima a los jóvenes a no tener miedo por la vocación o ver a los seminaristas con "ojos raros". "Yo a día de hoy sigo yendo a las fiestas de mi pueblo y me tomo mis cubatas como cualquier persona, porque beber con moderación no es pecado. Somos personas normales", afirma.