David Sacristán, Ceo de Inviam.

David Sacristán, Ceo de Inviam. Sara Fernández

Sociedad

David Sacristán, el guardián del búnker de Madrid con 1.650 cajas fuertes: "Nuestro sistema lee incluso las venas"

La empresa Inviam, con un local en el distrito de Chamartín, ofrece a sus clientes alquiler de cajas fuertes para proteger sus bienes.

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Las claves

Inviam, ubicada en Chamartín, Madrid, alberga 1.650 cajas fuertes en un búnker de máxima seguridad con capacidad para 4.400.

El acceso a las cajas fuertes requiere controles biométricos avanzados, como reconocimiento de venas y múltiples protocolos de seguridad.

La demanda de cajas de seguridad ha crecido, impulsada por el aumento del precio del oro y la necesidad de proteger bienes y documentos valiosos.

Los usuarios de Inviam son diversos, incluyendo expatriados y clientes internacionales, especialmente de Sudamérica y Argentina.

Pocos saben que uno de los complejos de máxima seguridad de Madrid no está en el Banco de España, sino en pleno distrito de Chamartín, oculto entre calles residenciales. Allí, al final de una discreta rampa, se levanta Inviam, un búnker moderno y hermético que parece sacado de una película, con miles de cajas fuertes alineadas en su interior.

En este espacio, los clientes pueden alquilar una caja de seguridad en el interior de una cámara acorazada para proteger sus bienes más preciados.

Tras pasar un exhaustivo control de seguridad con varias esclusas, que parece sacado de una película de 007 o de Misión Imposible, David Sacristán, socio cofundador y CEO de la compañía, recibe a Madrid Total para hablar del 'boom' del alquiler de cajas de seguridad.

Las miles de cajas fuertes de Inviam.

Las miles de cajas fuertes de Inviam. Sara Fernández

"La empresa surge en 2013 como consecuencia de la crisis bancaria de 2010. En este año, se cerraron muchas sucursales bancarias y algunas de ellas ofrecían el servicio de cámaras de seguridad. Como consecuencia de los cierres, muchos clientes se quedaron sin este servicio. Además, en aquel año hubo una nueva normativa en materia de seguridad privada y muchos bancos, por su espacio, no podían adaptarse", cuenta David.

Fue este el momento en el que David inició "una investigación": "Vi muchas noticias económicas en las que se decía que había lista de espera de gente solicitante de cajas de seguridad. En 2014 fue cuando ya pudimos abrir al público, pero un proceso muy largo para cumplir la normativa, buscar financiación y buscar un local que se adaptara a nuestro modelo de negocio".

David Sacristán, Ceo de Inviam.

David Sacristán, Ceo de Inviam. Sara Fernández

El 'búnker' de extrema seguridad de Inviam, ubicado en el distrito de Chamartín, es "el segundo espacio" que ha ocupado la compañía. "Desde que la empresa echó a andar en nuestro primer local, que era alquilado, los clientes nos han buscado. Vienen de dos canales principales: de la banca y otros perfiles que han visto las ventajas de contratar una caja de seguridad para proteger sus bienes", explica el Ceo de Inviam.

"Este último perfil de cliente es muy variado: desde gente que tiene que hacer obras en su casa y prefiere guardar sus bienes en una caja de seguridad, hasta expatriados. Incluso clientes que viajan por el mundo y tienen un patrimonio que tienen que guardar", detalla David Sacristán. En la actualidad, Inviam alberga nada menos que 1.650 cajas de seguridad, pero tienen capacidad para instalar 4.400.

Seguridad nivel: extremo

Cuando una persona baja por la rampa para acceder a Inviam, las cámaras ya le han captado. Al entrar, los clientes deben pasar el registro de seguridad con un "registro biométrico" que es "la combinación de la cara con la palma de la mano". "Nuestro sistema lee incluso las venas, para comprobar que la persona está viva", explica David.

En la sala de espera, los clientes deben esperar a que el personal de Inviam les haga pasar, ya que solo puede haber "un solo cliente en la cámara acorazada".

David Sacristán, Ceo de Inviam.

David Sacristán, Ceo de Inviam. Sara Fernández

"Es la combinación de varias medidas de seguridad la que permite acceder a la caja fuerte. Nuestro sistema funciona a través de 'capas' y se deben cumplir todos los protocolos en cada una de ellas para que el cliente llegue a su caja fuerte", cuenta el Ceo de Inviam.

Una vez dentro de la cámara acorazada y con su caja fuerte abierta, se le conceden al cliente "cinco minutos" en una "zona privada" para que manipule o examine sus bienes o documentos. "Ese tiempo también responde a un criterio de seguridad", detalla.

En la actualidad, David y su equipo están "dimensionando" sus cajas fuertes: "Nos adaptamos a la demanda. De poco vale que tengamos 4.400 cajas fuertes, aunque tengamos capacidad, si no tenemos los clientes que las solicitan".

Pero, ¿qué guarda la gente que necesite tantísima seguridad? "El oro está influyendo muchísimo en la demanda de cajas de seguridad. Está habiendo un incremento de su precio y mucha gente quiere invertir, aunque sea en pequeñas cantidades", cuenta David Sacristán.

Una de las cajas fuertes de Inviam.

Una de las cajas fuertes de Inviam. Sara Fernández

"Hay gente que también guarda documentación, ya sea física o digital. Y sobre el perfil que guarda este tipo de documentos hay de todo: fotógrafos, abogados, empresarios o incluso gente del mundo del cine", relata.

Pero lo cierto es que David Sacristán y su equipo no saben lo que guardan sus clientes: "Es confidencial y responsabilidad del cliente lo que guardan. Las personas que guardan algo son las primeras que no quieren que se sepa. Pero sí tienen que firmar un acuerdo en el que se comprometan a no guardar nada ilegal".

Por otro lado, el Ceo de Inviam cuenta algo sorprendente. "Pensábamos que este iba a ser un negocio local. Pero al final, tenemos clientes de todas partes de España, pero también de todas partes del mundo", relata.

"Tenemos muchos clientes argentinos y cuando comenzó la guerra de Ucrania, empezamos a recibir solicitudes de ese país. Ahora el auge también está en los clientes venidos de Sudamérica", explica.

Sobre el futuro, David Sacristán considera que la sociedad cada vez tiene "más conciencia" en materia "de seguridad": "Hay varios motivos. Ahora hay mucho alquiler vacacional y habitacional. También vivimos en un momento en el que la seguridad no se da por hecho como antes. Es por todo eso por lo que mucha gente invierte en seguridad", concluye el Ceo de Inviam.