Edificios en una calle de Lavapiés, Madrid.

Edificios en una calle de Lavapiés, Madrid. JJFarquitectos iStock

Sociedad

El barrio de Madrid que pierde más de cinco vecinos al día: 10.000 personas se han ido en los últimos cinco años

El barrio madrileño de Lavapiés se encuentra en una encrucijada por la degradación de sus residentes por la creciente oferta turística en los pisos del centro de Madrid.

Más información: Lavapiés visibiliza su particular 'turist go home': denuncian la turistificación de un barrio "al límite"

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En los últimos años, el barrio de Lavapiés se encuentra perdiendo más de cinco vecinos al día, según el último informe de la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid.

En Lavapiés se respira un aire diferente. La gentrificación es uno de los grandes problemas en la actualidad y este barrio madrileño es uno de los más afectados por la creciente especulación turística. 

Toda esta situación ha generado que muchos vecinos del enclave madrileño hayan decidido alzar la voz para decir basta ante esta problemática. No solo por una cuestión de falta de viviendas sino, también, como una cuestión de subsistencia y donde se busca frenar la pérdida de más vecinos de Lavapiés a otras zonas de Madrid. 

Unos datos preocupantes

Apenas unos años han bastado para que Lavapiés, un barrio humilde en el centro de Madrid y que es símbolo de la multiculturalidad, se convierta en un escenario donde impera la gentrificación y la turistificación frente a la resisdencia vecinal.

Las razones detrás de esta situación son diversas. La más frecuente en estos tiempos responde al aumento del precio de los alquileres, pero la creación de nuevos alojamientos turísticos como apartamentos u hostales cápsulas han propiciado aún más este trasvase poblacional.

Estación de Metro de Lavapiés

Estación de Metro de Lavapiés EFE

En total, según el estudio, se estima que el barrio ha perdido en torno a 10.000 residentes en los últimos cinco años, una cifra cuanto menos preocupante y que agrava el problema de la vivienda, alejando del mercado residencial a muchas familias con necesidad de buscar un hogar. 

Los mayores beneficiados por esta situación siguen siendo las empresas. Cada vez es más común ver como proliferan apartamentos turísticos, hoteles cápsulas o habitaciones con el único fin de atraer el mayor número de turistas o residentes temporales.

Un proceso estigmatizado

El centro de Madrid es uno de los lugares más afectados por este problema. Muchos barrios humildes dentro de la castaña central se han transformado a raíz de la intromisión de fondos de inversión inmobiliarios que deciden comprar, incluso, edificios enteros.

Además, en muchos casos, estos mismos compradores han llegado a rescindir contratos de muchas familias que se encuentran en situación de alquiler con el fin de disponer el mayor número de viviendas por las que conseguir un rédito. 

Mural en la Plaza Nelson Mandela de Lavapiés

Mural en la Plaza Nelson Mandela de Lavapiés Sergio Barrenechea/EFE

Sin embargo, esta problemática responde a un proceso secuencial basado en la degradación y estigmatización del barrio. A menudo se ha asociado al barrio de Lavapiés como un barrio pobre, inseguro y multicultural. 

Esto ha generado que cada vez sean más las inmobiliarias atraídas por el barrio antes que familias, generando un negocio donde suben los alquileres a los vecinos que residan allí o que aparezcan distintos fondos buitre. 

Dentro de este contexto no solo se han visto afectados los vecinos sino, también, distintos negocios y locales históricos que se han visto, incluso, obligados a cerrar sus puertas.

Uno de los casos más notorios es el restaurante senegalés Baobab, que llevaba operativo desde el año 2005, y que recientemente ha sido comprado para convertirse en un hotel cápsula.

Los vecinos, hartos 

A raíz de esta situación, muchas plataformas vecinales han decidido alzar la voz. Los vecinos se quejan de este proceso, el cual llaman como una expulsión silenciosa y exigen un mayor apoyo institucional.

Para ellos, Lavapiés está abandonado. Numerosas son las quejas por la falta de mantenimiento y la inseguridad del barrio a las que, además, se les suma el problema mencionado de la gentrificación y la turistificación, los desahucios y las presiones de compras de edificios. 

Distintos colectivos han culpado directamente al Ayuntamiento de Madrid, al cual consideran cómplice de favorecer este modelo orientado al turismo y que descuida a los residentes. 

Sin embargo, el madrileño barrio de Lavapiés sigue esperando a que lleguen medidas que puedan solventar este problema y recuperar la esencia del barrio que tanto se está perdiendo.