La puerta del piso del 267 de Bravo Murillo donde vivían la pareja con el hijo.
La mujer asesinada por su hijo en Madrid llevaba sólo mes y medio viviendo en el piso: "El joven no salía de casa"
El presunto autor ha sido detenido por asestarla 60 puñaladas en la casa que se encuentra en el barrio de Tetuán.
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A eso de las doce de la noche de este pasado miércoles, Ismael oyó gritos: "¡Ayuda! ¡Socorro!". Al principio pensó que venían de su tablet, hasta que se dio cuenta de que su procedencia era el piso de abajo al suyo, en el número 267 de la calle de Bravo Murillo, en el distrito madrileño de Tetuán.
"Salí al rellano y escuché como se abría la puerta de abajo. Vi que salía la señora ensangrentada y subí corriendo a decírselo a mi padre para llamar a la policía", dice el joven de 18 años, testigo de lo ocurrido.
Y es que su vecina, la mujer de 49 años, fue asesinada por 60 puñaladas en el cuello y la espalda a manos de su hijo, de 23 años. A la llegada de los agentes, los primeros en personarse, la víctima "se encontraba ya en parada cardiorrespiratoria", como han indicado desde Samur-PC. Posteriormente, el presunto autor fue detenido en su domicilio.
Ahora en dicha puerta solo quedan los restos de sangre de este violento suceso y la marca de la policía científica en el suelo frente a ella.
En la vivienda faltaba en ese momento el tercer residente del piso: la pareja de la mujer y padrastro del joven. Este llegó más tarde y requirió de "asistencia sanitaria", ya que, al conocer los hechos, tuvo un "ataque de ansiedad", dice Ismael.
Él, junto a otra vecina mayor, apodada Flor, aseguran que eran nuevos en el edificio: solo llevaban apenas mes y medio viviendo en esta casa de la primera planta. No tenían, por tanto, relación con ellos, más allá de saludos al encontrarse en el portal. "Nosotros llevamos aquí cinco años y todos nos conocemos, menos con la primera planta", explica Ismael.
"Los pisos de abajo son muy problemáticos. Siempre que ha venido la policía ha sido por ellos". Entre los vecinos afirman que en algunos de ellos "hay drogas y prostitución". "Entran y salen muchos chicos. Hay peleas. Fuman marihuana en el portal...", señalan tanto Flor como Ismael, que añaden que en ellos "se han ido cambiando cada cierto tiempo" de inquilinos.
.@SAMUR_PC confirma el fallecimiento de una mujer por múltiples heridas de arma blanca.
— Emergencias Madrid (@EmergenciasMad) December 17, 2025
Ha ocurrido en una vivienda de la calle Bravo Murillo, #Tetuán. @policia comienza con maniobras de #RCP, que continúa #SAMUR sin éxito.
Investiga @policia. Colabora @policiademadrid. pic.twitter.com/l4EgnMqWT2
"Ellos parecían normales", añade Flor. "A la mujer y a la pareja les veía bastante, sacando al perro. Yo antes tenía uno y una vez me paré a hablar con ellos, pero nada más allá. El hijo nunca salía de casa".
Ismael recuerda habérselo cruzado una vez al ir a devolverles el gato que se les había escapado. "Nunca oí que hicieran ningún ruido extraño, ni gritos... La mujer de vista parecía una persona normal y tranquila".
"Estoy desolado"
"No me puedo creer todavía que esto haya pasado tan cerca y hace tan solo unas horas", dice consternado. Tras darse cuenta de lo que estaba sucediendo y llamar a la policía, se encerró con sus padres en la casa. "Nos daba miedo que subiera y nos hiciera algo".
"Estoy desolado, la verdad. Es una situación muy fuerte. Me da bastante respeto bajar por las escaleras", agrega. Flor, por su parte, no se enteró de lo ocurrido hasta que apareció la policía.
A pesar de que Ismael relate que los agentes tardaron "apenas unos minutos" en llegar, el servicio certificó su muerte tras media hora de intentos de maniobras de reanimación. "Estaba prácticamente exangüe".
La Policía Nacional se ha hecho cargo de la investigación del suceso en colaboración con la Policía Municipal de Madrid.