Controlador de acceso en la discoteca Sôko y Antonio Extremera, dueño de varias discotecas del centro de Madrid.
Antonio sufre la crisis de los porteros de discoteca, con falta de "un 20% de personal": "Es difícil cubrir la vacante"
El próximo 14 de junio se ha convocado el examen para obtener el certificado de personal de control de acceso ante la falta de trabajadores.
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La noche madrileña, ese motor económico que 'nunca' duerme, sufre de un mal silencioso: una crisis de controladores de acceso —conocidos popularmente como porteros de discoteca—.
Ante esta asfixia, el sector ha logrado arrancar un balón de oxígeno vital a la administración. La asociación Noche Madrid, donde están representados los empresarios del ocio nocturno de la capital, ha conseguido que se convoque el examen definitivo para la obtención del Certificado Acreditativo del Personal de Control de Acceso.
Será el próximo domingo 14 de junio y se han inscrito 785 aspirantes, la cifra más alta registrada en la última década. Un "desahogo" histórico para un sector que operaba al límite: "Falta un 20% de personal para cubrir la demanda", calcula para EL ESPAÑOL David Muñoz, gerente de la emblemática sala Shôko.
Shôko.
Los empresarios del ocio nocturno madrileño llevaban meses denunciando que la falta de convocatorias oficiales (la última fue en 2024) había creado un 'tapón' cada vez más insostenible. "Tenemos una carencia tremenda. Sin el carné obligatorio, es imposible disponer del personal necesario", lamenta Muñoz.
Muñoz dibuja una radiografía cruda del día a día: una sala de gran envergadura como la suya necesita un mínimo de entre 7 y 10 controladores solo para blindar la entrada principal; dentro, la cifra se duplica. "No siempre es fácil suplir fines de semana. Todo el mundo busca seguridad, pero en Madrid hay tanto turismo, tanto ocio y tanta restauración que la oferta de profesionales no da abasto", advierte el gerente de Shôko.
Discoteca La Cartuja, de Antonio Extremera.
En la misma línea se pronuncia Antonio Extremera, dueño de clubs nocturnos en la capital como La Cartuja, Samsara, Manama, Marta, Cariño! Madrid y el tablao flamenco Torero, que también cuenta con controladores de acceso. "Es una reivindicación que llevamos meses trasladando a las autoridades competentes. Necesitamos que se fomente el empleo en este sector para cubrir puestos vacantes", explica.
Extremera gestiona un equipo de entre 14 y 16 controladores que contrata a través de una empresa externa, que le transmite la volatilidad del mercado: "Hay cierta rotación y, cuando una persona se va, es complicadísimo cubrir la vacante".
Policía y "auxiliares" ante la falta de controladores
Ante la escasez, muchos locales se han visto tentados a recurrir a figuras intermedias como los "auxiliares". "Es una figura para la que no se necesita esta titulación específica, pero no está preparado para hacer control de acceso en puerta", aclara Extremera.
Por su parte, Shôko ha tenido que pedir en grandes eventos ayuda a Policía Nacional y Municipal, para que controlen el flujo de la vía pública en los momentos de mayor afluencia de gente a la entrada y salida de su discoteca, en colaboración de sus controladores de acceso, que trabajan estrechamente con las autoridades.
El examen del próximo 14 de junio no solo busca meter volumen de trabajadores al mercado, sino actualizar un perfil profesional que ha evolucionado a pasos agigantados. El nuevo temario exigido por la Comunidad de Madrid se ha adaptado a las demandas del siglo XXI: incorpora de forma obligatoria contenidos sobre igualdad de género, prevención de la violencia sexual, habilidades sociales, sostenibilidad y civismo.
"Los controladores de acceso son hoy los primeros agentes de protección y mediación social de la noche madrileña", reivindica en un comunicado de prensa Alejandro Zamarro, recientemente nombrado presidente de Noche Madrid. "Su trabajo permite detectar riesgos, ordenar las colas y colaborar estrechamente con las fuerzas y cuerpos de seguridad".
Imagen de un controlador de acceso en Shôko esta semana.
En general, atrás quedaron los tiempos de fobia al portero de discoteca. Según el Estudio de Percepción del Público sobre el Impacto Ambiental del Ocio Nocturno, el 85,7% de los clientes valora la actuación del personal de admisión como "bastante o muy positiva".
La alianza público-privada parece haber encauzado, por fin, una crisis que amenazaba el éxito de la marca Madrid. El examen de junio se presenta como el gran catalizador de empleo para "un sector en continua expansión", concluye Antonio Extremera.