Las Kitchen Session son unas fiestas mensuales que unen a chefs y DJs que desde hace seis meses están arrasando en Madrid.

Las Kitchen Session son unas fiestas mensuales que unen a chefs y DJs que desde hace seis meses están arrasando en Madrid. Kitchen Session

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Los restaurantes ya no sólo dan de comer: Alba organiza Hyrox con 'gastro', Kike hace las Kitchen Session...

La hostelería madrileña se reinventa con sessions, pop-ups, festivales y eventos que fusionan deporte, música electrónica, estilo de vida saludable y cualquier otra afición como la lectura.

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Las claves

Las claves

Los restaurantes de Madrid apuestan por eventos y experiencias para atraer público más allá de la comida, fusionando deporte, música y actividades sociales.

Eventos como The Hybrid Sessions de Alba Jiménez o las Kitchen Session de Kike Gallardo combinan gastronomía con deporte, DJs y actividades para crear comunidad.

La organización de eventos se ha convertido en una fuente clave de ingresos y marketing para los locales, llenando horarios menos rentables y fidelizando clientes antes de abrir.

Espacios como Superfuüd, Rosewood Villa Magna o K'era ofrecen propuestas multidisciplinares, evidenciando la tendencia de mezclar gastronomía con ocio, cultura y bienestar.

Todos los hosteleros, promotores y consultores que agitan la escena gastronómica de la capital coinciden en un diagnóstico implacable: en Madrid ya no es suficiente tener un restaurante con buena comida. El comensal actual busca una experiencia colectiva, una excusa para conectar y formar parte de algo.

Dicho y hecho. En los últimos meses, la hostelería madrileña ha pisado el acelerador para reinventarse a través de un fenómeno arrollador: la fiebre de las sessions, los pop-ups, los festivales y los eventos que fusionan deporte, música electrónica, estilo de vida saludable y cualquier otra afición como la lectura.

Parece que cada vez es mayor la obligación de tener un DJ pinchando vinilos en la barra, un club de running o noches temáticas, para no dejar de existir en el saturado mapa 'gastro' de Madrid.

Una Kitchen Session.

Una Kitchen Session. Kitchen Session

Este movimiento no solo transforma las dinámicas sociales de una gran ciudad, sino que se ha convertido en la 'gallina de los huevos de oro' para las cuentas de explotación de los locales, que ven en la vertical de eventos su vía de ingresos más rentable.

Y una palabra clave que abanderan los restaurantes, cafeterías y bares para sobrevivir a la feroz competencia gastronómica que tiene Madrid: "Hacer comunidad". ¿Cómo se crea? Lo vemos a diario.

De sudor a la coffe party

El ejemplo perfecto de este boom se vive este mismo domingo 24 de mayo. Alba Jiménez, una conocida influencer de la capital, se estrena como organizadora con su primera The Hybrid Sessions.

Una propuesta que combina hyrox, un deporte de alta intensidad, con 'tardeo' (o más bien 'mañaneo') gastronómico, y que ha pulverizado todas las expectativas. "No esperaba que fuera a tener tanto éxito. Nunca había organizado un evento y tenía el síndrome del impostor, pero antes de sacar las entradas a la venta, en la preventa ya estaba todo agotado", confiesa Alba a EL ESPAÑOL.

Alba Jiménez y sus amigas en un café de especialidad después de haber hecho deporte.

Alba Jiménez y sus amigas en un café de especialidad después de haber hecho deporte. Cedida

El plan, con un precio de 25 euros, congrega a 100 personas. A las 9:30 de la mañana arrancan tres simulacros simultáneos de hyrox, que combina estaciones de fuerza y carrera. Tras una hora de "arrastrarse por el suelo" —admite la influencer que promueve un estilo de vida y ocio saludables—, un guía dirige a los exhaustos participantes hacia el verdadero premio: un afterparty con DJs a las 11:30 en el café de especialidad Expreso Martínez.

"Creo que el deporte nunca ha estado tan en alza como ahora. Hay eventos deportivos por todos los lados. El más conocido es el de correr y se ha hecho tan popular por la parte social. Nadie se engancha porque se sienta increíble cuando se pone unas zapatillas, sino por la sensación de superación y la comunidad", analiza Jiménez.

Cartel de la session.

Cartel de la session. Cedida

Otra tendencia en la capital —analiza la influencer desde su punto de vista— es la de acudir a estos eventos solo. Por eso, ha preparado para el suyo "dinámicas para conocerse" .

"Creo que influyen mucho las redes sociales. Cada vez hay más gente que viaja sola, se hacen vídeos de 'no tengas miedo a hacer planes solo'... Te va metiendo la semillita".

Por otro lado, para la organizadora, este fenómeno de las sessions responde a una necesidad generacional en una gran urbe. "Según te haces mayor, sobre los 30 años, las posibilidades de conocer gente se reducen. Estas experiencias, que combinan vida sana y comida, te permiten conectar en un ambiente seguro con personas que tienen tus mismas aspiraciones y estilo de vida. Mi predicción es que esta efervescencia deportiva va a durar hasta acabar 2026".

Facturar en las 'horas valle' y vender antes de abrir

Para las consultorías gastronómicas, esto no es una simple moda pasajera; es una estrategia de negocio. Marta Villafáñez, cofundadora de Páprika, consultora especializada en dirección de proyectos gastronómicos, vive esta realidad a diario con sus clientes.

"Hoy por hoy, en la apertura de un restaurante, la parte de la comunidad es tan importante como la propuesta gastronómica", afirma rotundamente Villafáñez. El mercado de Madrid es hipercompetitivo y exige algo más.

El público actual busca un estilo de vida equilibrado que lleva a un nuevo ocio diurno. "Creo que estamos en una ciudad donde la adopción de modas es cada vez más rápido. Se viene viendo en Londres, Estados Unidos... y en Madrid, hay una comunidad latina, pero con alto nivel adquisitivo, y creo que eso también va de la mano. Si en un mismo plan —las sessions— metes deporte, socializas y conoces un sitio nuevo —el local hostelero— cumples varios checks. ¡Qué fantasía!, en dos horas he hecho todo eso. Son nuevos formatos de ocio".

A nivel financiero, la consultora destaca que estas sesiones salvan los momentos críticos de los locales. Pone como ejemplo a uno de sus clientes, una cafetería de brunch que se ha aliado con una asociación de psicólogos para organizar sesiones por las tardes que abordan temas como la frustración laboral mientras tomas algo.

"Generan actividad en su momento valle, cuando menos facturan", explica. "A la hostelería esto le viene genial porque la vertical de eventos aporta unos ingresos adicionales brutales. Tenemos de cliente un restaurante de tres socios donde uno se dedica exclusivamente a potenciar esta palanca".

El estandarte absoluto de esta estrategia en Madrid tiene nombre propio: Revel, el nuevo restaurante de comida saludable (bowls, pizzas y hamburguesas sin procesados) capitaneado por Rafa Aguayo, que abrirá sus puertas en apenas diez días en pleno Paseo de la Castellana, 91 (Azca). Lo inaudito de su caso es que el restaurante lleva cosechando clientes fieles desde enero del pasado año, mucho antes de colocar la primera mesa.

Aguayo ha creado un imperio de comunidad en la sombra organizando más de 150 eventos deportivos y multitudinarias quedadas de running con hasta 7.000 personas que han congregado a miles de personas entre España y Miami. Este sábado 23 a las 10.00 horas suman otro evento más con ubicación secreta. Su cartera incluye hitos como la Revel Party (para 600 personas en la discoteca Fitz) o el Revel Fest hace un mes en el Autocine Madrid, que mezclaba música, belleza, gastronomía y diferentes deportes.

"Los eventos se han convertido en una fuente de negocio aparte y en una forma brutal de marketing", admite Aguayo, que, en un principio, no lo tenía previsto. "Hay una nueva generación que ya no quiere divertirse únicamente en torno al alcohol y las drogas", captó desde un primer momento el joven hostelero que, alerta del actual peligro: "Creo que hay muchos restaurantes al uso haciendo eventos intentando hacer cosas de comunidad sin tener en su filosofía el deporte y el wellness, simplemente porque queda bien".

Pero no es su caso. El resultado de Revel será magistral: el día de su inauguración, abrirá con un público cautivo y completamente fidelizado en la ciudad.

La efervescencia del clubbing gastronómico

Si Alba abandera el lado deportivo, Kike Gallardo es el rey de la pista de baile entre fogones. Fundador de las Kitchen Session, este chef, violinista y trompetista madrileño ha importado a la capital una de las fiestas más deseadas del momento tras testar el formato con éxito en Vietnam.

Su objetivo es radical: democratizar la alta cocina y despojarla del aburrimiento. "Quería convertir la experiencia seria de un restaurante de menú degustación en algo más cercano, tirando a un club, y sacar el club al tardeo de los domingos por la tarde", relata Gallardo.

Una Kitchen Session.

Una Kitchen Session. Kitchen Session

Sus sessions, la primera fue hace seis meses, son citas mensuales muy exclusivas (con un aforo limitado de entre 85 y 150 personas) que reúnen a un cartel de unos diez chefs de primer nivel (desde estrellas Michelin hasta proyectos emergentes) y cada uno elabora una única tapa.

El menú gastronómico avanza en un storytelling milimetrado al compás de las sesiones de música electrónica que pinchan cuatro DJs en formato back-to-back (b2b). Las entradas oscilan entre los 85 y los 150 euros.

Fiesta organizada por Kike Gallardo,

Fiesta organizada por Kike Gallardo, Kitchen Session

"Al poner la palabra 'session', la gente viene dispuesta a estar en el momento presente, disfrutando de la música y la cocina sin mirar el móvil. Se crean unas ganas muy únicas", explica Kike. Para evitar la frialdad y romper el hielo de forma orgánica entre desconocidos, la producción del evento introduce actores disfrazados o artistas que pintan en directo.

"La cocina ya no es la única protagonista, es la atmósfera inmersiva de aprendizaje y diversión. Las experiencias gastronómicas cada vez más incluyen otras disciplinas", concluye Gallardo, que expande el concepto con experiencias erótico-gastronómicas o talleres de cerámica.

Un fin de semana de efervescencia total

La demostración de que Madrid vive inmersa en este ecosistema vivo y mutable se despliega este mismo fin de semana. Los festivales y los formatos efímeros se solapan en la agenda.

Tras el éxito cosechado el año pasado con citas como Chefs on Fire, este sábado 23 y domingo 24 de mayo el Museo del Ferrocarril acoge el Madrid Food Fest por 12,50 euros, mientras que cabeceras como la revista Tapas ya calientan motores para lanzar su propio festival gastronómico y musical, Ñam Ñam, a mediados de junio en Madrid Río desde 32,50 euros.

Sin ir más lejos, este mismo lunes arranca Two Many Chefs en la terraza de The Hat Rooftop (calle Imperial, 9). Sus propietarios, Ignacio García y Ana Martínez, retoman este ciclo gastronómico con el fin de sacar a los cocineros madrileños de su rutina y permitirles cocinar al aire libre en un ambiente donde las mesas terminen hablando unas con otras.

"Rara vez en Madrid una comida o una cena acaba siendo sólo eso. Le ponemos nombres nuevos, pero la base es muy antigua: juntarse alrededor de la comida, algo que ya hacían nuestro abuelos en otros formatos", comentan los dueños de The Hat.

"Los espacios gastronómicos ya no se limitan a una carta cerrada todo el año. Pueden invitar a mezclarse, improvisar, colaborar. Y eso es sano para todos: para los chefs, porque salen de su rutina; para los espacios, porque generan comunidad; y para el público, porque descubre algo que solo ocurre esa noche".

¿Dónde se vive la tendencia?

Tome nota de los últimos nombres que se han sumado a la oleada de espacios multidisciplinares y eventos gastro-deportivos:

  • Superfuüd (Estación de Chamartín): Este sábado estrena su experiencia Super Coffee y Party. La jornada arranca con su Rüün Club (un club de running propio) y se transforma a las 12:00 en una fiesta diurna en su ático con DJs, bebidas funcionales, matcha premium y cocina saludable.
  • Rosewood Villa Magna: Incluso los hoteles de cinco estrellas se rinden a la tendencia. El próximo 20 de junio estrenan Rosewood Kitchen Club en su restaurante Las Brasas de Castellana, uniendo alta gastronomía y entretenimiento por 85 euros.
  • Fondo Supper Club: Especialistas en organizar cenas clandestinas entre perfectos desconocidos para estrechar lazos afectivos en torno al diseño y el producto gourmet.
  • Burbles de Kuoco (un pop-up en Almagro, 3): El chef Rafa Bérgamo se suma a lo efímero el próximo 7 de junio con la primera edición de este evento de 13:00 a 22:00 horas diseñado para disfrutar sin complejos de dos placeres universales: las hamburguesas gourmet y el champagne en un local alquilado en exclusiva.
  • K'era: Lo nuevo del Grupo Nunuka se erige como el ejemplo perfecto de bar polifacético. En su restaurante conviven desde talleres para aprender a elaborar su icónico khachapuri hasta sesiones de DJ con vinilos y clubes de lectura.
  • Taberna La Carmencita: El próximo 9 de junio, la histórica taberna acogerá por primera vez en Madrid las deseadas cenas con intercambio de libros organizadas por Sandra Cañedo por 35 euros

A esta interminable lista se une la espectacular proliferación de los listening bars o hi-fi bars, coctelerías de diseño acústico impecable donde la música analógica viene de serie en su ADN.

Entre los más recientes están Fenómeno (Recoletos, 13), El Willy Hi-Fi Bar (Campoamor, 12) o Casa Neutrale Música (San Mateo, 22); estas aperturas demuestran que Madrid ha decidido de forma unánime que la comida ya no es la única protagonista de la fiesta.