Profesores durante una cadena humana frente a la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, ayer, 15 de octubre. Europa Press
La 'trampa' de la "huelga política" en educación contra Ayuso: "Nos piden bajar las ratios más a nosotros que al Gobierno"
La Comunidad de Madrid acusa a los sindicatos de fines electoralistas y de exigir en la región lo que no piden al Ministerio ni a otras autonomías.
Más información: El delegado del Gobierno abre una investigación por las cargas policiales a manifestantes en la huelga de educación.
Madrid está en huelga. A la de vivienda, que se personifica en la acampada de la Puerta del Sol, se suma la de Sanidad y la que se vive en estos momentos, la de Educación, que arrancó el pasado miércoles 14 de octubre y que continúa este viernes.
En las dos primeras jornadas han sido los profesores quienes han salido a la calle para reivindicar mejoras en los centros públicos. La primera manifestación se saldó con ocho heridos, dos de ellos policías, y cinco detenidos —la Delegación del Gobierno ha abierto una investigación por las cargas policiales—; y el jueves, los docentes formaron una cadena humana frente a la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid.
"La primera huelga política del otoño caliente". Así la definió la consejera de Educación, Ciencia y Universidades, Mercedes Zarzalejo, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno del miércoles. Y es que para el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso hay 'trampa' en estas manifestaciones con intereses partidistas.
Cargas policiales durante una manifestación en el campus de Ciudad Universitaria, a 14 de octubre. Europa Press
Zarzalejo aseguró tenerlo claro cuando vio el primer mensaje en la red social X del Sindicato de Estudiantes que hablaba de ir "a una batalla decisiva para derrotar a Ayuso". El segundo, una comunicación enviada en un centro educativo de Villarejo de Salvanés a alumnos de 3º y 4º de ESO, a quienes se habría hecho votar en clase la huelga, con el objetivo de "parar por completo el sistema educativo". Como respuesta, la Comunidad de Madrid estudia expedientar al director de dicho instituto.
Para la consejera, esas muestras son una amenaza que, según dijo, las portavoces de la izquierda hicieron explícita la semana anterior en la Asamblea de Madrid, refiriéndose a las palabras de Manuela Bergerot de Más Madrid —que el PP de Madrid denunció después ante la Policía Nacional— durante su intervención: "En las calles de Madrid no va a haber paz".
"No quieren paz en las calles, no quieren paz en las aulas", afirmó Zarzalejo. La consejera sostiene que se trata de una huelga "con objetivos políticos y electoralistas" en la región que mejores resultados ha obtenido en el informe PISA.
Sobre el desarrollo de la jornada, la Consejería habló de normalidad y de un seguimiento del 44,6%. Zarzalejo aseguró que se respetan los servicios mínimos y que la Comunidad está “muy vigilante” para que se cumplan.
Los números
El núcleo del argumento del Gobierno regional es comparativo: lo que se pide en Madrid no se pide en ningún otro sitio. A la Comunidad se le exige bajar las ratios más que al propio Ejecutivo de Pedro Sánchez, aseguran.
En Primaria, la Consejería recuerda que el acuerdo sectorial de 2025 fija 20 alumnos por aula. Cuando los sindicatos negociaron con el Ministerio el proyecto de ley que ha decaído con la convocatoria de elecciones, el techo pactado fue de 22.
En esta huelga, sin embargo, se reclaman 15 alumnos por aula, y solo en Madrid.
Con la jornada lectiva ocurre algo similar, según Zarzalejo. El acuerdo sectorial la sitúa en 19 horas semanales, que bajarán a 18 a partir del curso 2028. Los convocantes piden ahora 17.
Los tres sindicatos que firmaron aquel acuerdo, CSIF, CCOO y UGT, tienen un pacto vigente hasta 2028 que, recuerda el Ejecutivo regional, "se está cumpliendo". A su juicio, ahora "no les vale".
Lo que piden los docentes
El Comité de Huelga Unitario de la Educación Pública en la Comunidad de Madrid había expuesto sus seis ejes antes de la convocatoria. En horario lectivo, reclama un máximo de 17 periodos semanales en Secundaria y FP, y 22 en Primaria, con el cómputo incluyendo tutorías, jefaturas de departamento y coordinaciones.
En ratios, pide una reducción generalizada: 13 alumnos en Infantil, 15 en Primaria, 20 en Secundaria, 23 en Bachillerato y 15 en FP. Añade ratios específicas para alumnado con necesidades educativas especiales y un orientador por cada 250 alumnos y un profesional de Servicios a la Comunidad por centro.
Contra la segregación educativa, plantea un plan de equidad para alumnado con necesidades socioeconómicas, la recuperación de las aulas de enlace y la eliminación del modelo actual de bilingüismo. En lo salarial, exige 600 euros mensuales más en el Complemento Específico General Docente autonómico y la equiparación retributiva para el profesorado de FP y de Servicios a la Comunidad, Pedagogía Terapéutica y Audición y Lenguaje.
Para reducir la burocracia, quiere al menos un auxiliar administrativo a tiempo completo en cada centro, y en infraestructuras y salud laboral, reclama un plan de climatización sostenible, la retirada del amianto, el fin de la construcción por fases de centros públicos y prevención de riesgos laborales.
El Comité hace un llamamiento a la Consejería para abrir "una negociación urgente" que evite un conflicto continuado en las aulas durante el inicio del curso. La Comunidad responde que ya ha negociado.
Zarzalejo subrayó que los mismos sindicatos que "calientan las calles" están sentados a la vez en una mesa de negociación junto a ANPE, el sindicato profesional mayoritario, que no ha secundado la huelga. Con un calendario de trabajo ya fijado, el Gobierno regional afirma que el acuerdo en marcha supondrá un reconocimiento social y económico con incrementos de hasta 350 euros mensuales para todos los docentes. Los convocantes de la huelga piden 600.
En la etapa universitaria se han sumado otras dos plataformas, que aluden a infrafinanciación. La consejera replicó que, tras el "histórico" acuerdo entre la presidenta y las seis universidades públicas, de financiarlas con 14.800.000 euros, esa reivindicación "no tiene ningún sentido".
Zarzalejo cerró su intervención defendiendo que la Comunidad "dialoga" y seguirá incrementando recursos, pero que unas reivindicaciones "fuera de la realidad" y planteadas solo en Madrid indican que no hay vocación de negociar. Pidió que se dejen de "pisotear los derechos de la infancia con batallas electoralistas".
Del otro lado, los docentes sostienen que sus demandas responden a problemas concretos de los centros públicos, y la huelga sigue convocada este viernes.